Bnei Anousim

Avner Diniz se sienta en su living-comedor, en su casa en la ciudad costera de Netanya. Meditando sobre el inusual paso que lo llev? de tan s?lo algunas se?ales de fe en un pasado jud?o, en su ni?ez dentro de una familia portuguesa de Mozambique, hacia una nueva vida como jud?o comprometido estudiando hebreo y juda?smo en Israel. Su traves?a comenz? cuando era un ni?o y jugaba a las canicas con los ni?os locales. ?Recuerdo que le gan? a un ni?o, y ?l se puso furioso. Me llam? ?marrano?, recuerda Diniz. ?No sab?a qu? era. Pero mi bisabuela vio todo desde la ventana. Me dijo, ?la pr?xima vez que alguien te llame as?, le das un pu?etazo en la nariz. Es un gran insulto para nuestra gente?.
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A principios de a?o, un gran momento tuvo lugar en la historia de la juder?a ib?rica. Por primera vez desde la inquisici?n, un descendiente de los jud?os que fueron forzados a convertirse, retorn? a Espa?a para tender una mano a sus compatriotas Bnei Anusim (a los que los historiadores se refieren con el t?rmino peyorativo de ?marranos?).
Sr. Presidente, estimados rabinos, honorables invitados y mis hermanos Los Chuetas, Nos encontramos reunidos aqu? para recordar un oscuro evento en la historia de Mallorca, la de Espa?a y la del pueblo jud?o: la persecuci?n de los chuetas. Fue hace 320 a?os que docenas de ellos, incluyendo al Rabino Rafael Valls, eligieron la muerte ante la traici?n y fueron consumidos por las flamas de la Inquisici?n en el auto de fe de 1691.
En el sur de Italia, se encuentra una antigua sinagoga con un pasado un tanto inusual, y en estos momentos est? en peligro de caer en el silencio dado que su ?nico miembro ha fallecido. Abraham Zecchillo, era un orgulloso descendiente de los Bnei Anusim de Italia. El mismo, resid?a en la hermosa ciudad portuaria de Terni, a lo largo de la costa adri?tica donde, como le gustaba comentar, hab?an vivido sus ancestros ?desde siempre, durante miles de a?os?.
En una peque?a isla en la costa de Espa?a, una tragedia que comenz? hace m?s de seis siglos parece haber llegado a su fin. Por primera vez desde que sus ancestros jud?os fueron forzados a convertirse al catolicismo en el siglo XIV y XV, los chuetas de Palma de Mallorca han sido formalmente reconocidos como jud?os por una importante autoridad rab?nica israel?, el Rabino Nissim Karelitz de Bnei Brak.
Siglos despu?s de que la inquisici?n y sus secuaces intentaron extinguir la vida jud?a en Siracusa (Sicilia), una nueva comunidad jud?a est? creciendo de las ruinas. En el sur este de Siracusa, se encuentra uno de los menos conocidos tesoros jud?os. Al final de una encantadora y estrecha calle, a una o dos cuadras del mar Mediterr?neo, en el coraz?n del antiguo barrio jud?o, se encuentra el hotel Alla Giudecca.
Este a?o, se cumple el aniversario n?mero 50 del fallecimiento de un poco conocido h?roe jud?o, el Capit?n Arthur Carlos de Barros Basto. Sus logros se extienden desde la Primer Guerra Mundial hasta su lucha por reclamar la identidad cripto-jud?a, pero esta intr?pida figura tiene un cruel final a manos del r?gimen dictatorial de Portugal. A pesar de que han pasado tantas d?cadas, la injusticia cometida contra su figura pide una resoluci?n. Ha llegado el momento de darle a este hombre lo que se merece.
En octubre, cientos de miles de personas se reunieron en las calles de la ciudad de Manhatan, como hacen cada a?o, para celebrar el legado de Crist?bal Col?n, el descubrimiento del nuevo mundo. Con pompa y ceremonia, las masas llenaron la Quinta Avenida, llen?ndola de disfraces de vivos colores y m?sica, como parte del desfile del D?a de Col?n, que se realiza en Nueva York desde 1929. Pol?ticos y dignatarios locales participaron del evento, as? como gente que vino de las afueras de la zona metropolitana, en lo que se ha convertido en un homenaje popular a la herencia ?talo-americana del pa?s.
Para Miquel Segura de Palma de Mallorca, Espa?a, el viaje de regreso a casa ha llevado m?s de 500 a?os. El 17 de diciembre, en una conmovedora ceremonia en Manhattan, el periodista y comentador pol?tico de 65 a?os, complet? su proceso de retorno al juda?smo, cerrando un ciclo hist?rico el cual comenz? en el siglo XIV. Miquel pertenece a la comunidad chueta, y es descendiente de jud?os mallorquines que fueron convertidos al juda?smo por la fuerza hace m?s de cinco siglos atr?s. A pesar de que el t?rmino Chueta es un t?rmino peyorativo (algunos historiadores dicen que el mismo proviene de la palabra ?cerdo? en catal?n), Segura lo ha llevado con total orgullo. ?Supe acerca de mi identidad, por primera vez, a los 14 a?os, en la escuela?, me dijo. ?Los otros ni?os me insultaban y me llamaban chueta, dici?ndome que he matado a Jes?s?, relat?.