Rutina y Camino – Comentario a la parash? de Bamidbar

Rutina y Camino – Comentario a la parash? de Bamidbar

La buena rutina

Muchas personas temen salir de la rutina. Se construyen un mundo lleno de murallas infranqueables, que les permiten vivir una vida tranquila, sin tener la necesidad de replantearse cada vez de nuevo sus principios, sin necesidad de luchar en cada momento contra los adversarios que puedan surgir. En su rutina preparan todo lo necesario para vencer los posibles peligros sin esfuerzos exagerados que expriman sus recursos.

Sin duda hay muchas ventajas en este tipo de vida tranquila, ya que permite dedicar las fuerzas a la creatividad, en lugar de malgastarlas en repeler los inconvenientes. Cuando vivimos una vida tranquila y sosegada podemos dedicarnos a lo que realmente nos interesa, sin tener que preocuparnos en apagar incendios imprevistos.

Cuando la vida est? as?, bien programada, tenemos tiempo para el estudio m?s profundo de la Tor?, hay posibilidad de examinar cada tema por separado, con sus condiciones e inconvenientes sin mezclar una cosa con la otra, un estudio de laboratorio.

La salida del Castillo

El problema comienza cuando salimos de este castillo, cuando caen las murallas o cuando no bastan para repeler los peligros. Cuando debemos salir de camino hacia un mejor lugar. De pronto nos damos cuenta que las rutinas se alteran, no podemos llevar a cabo la vida tal y como la hab?amos programado.

No significa que nuestra educaci?n sea deficiente, no quiere decir que las ense?anzas no se hayan grabado correctamente en nuestra personalidad. En absoluto. Somos humanos, y esto significa, entre otras muchas cosas, que olvidamos, nos cansamos, nos despistamos, perdemos la pista y el norte. Y por esto, precisamente, son tan importantes las rutinas adecuadas.

Y por esto es tan peligroso cuando salimos al camino. Abandonamos una muralla y a?n no hemos llegado a otra ciudad amurallada. Antiguamente hab?a salteadores de caminos que ca?an sobre las caravanas, o fieras salvajes que acechaban entre la maleza y pon?an en peligro a los viandantes.

Caminos intelectuales

Se refleja igualmente en los caminos intelectuales y en los espirituales. Mientras estemos arropados por unas murallas de conocimientos s?lidos y coherentes, podemos desarrollarnos con tranquilidad, poco a poco y con calma, como deber?a ser.

Hasta que una muralla cae o nos vemos obligados a salir a la intemperie. Y nuestro mundo intelectual o espiritual se pone en un grave peligro.
La rutina de los ?ltimos siglos se ha derrumbado. Hemos salido a un camino hacia lo desconocido.

Los nuevos descubrimientos, primero la televisi?n y luego el Internet, la globalizaci?n, la p?rdida de nuestra intimidad, el estar expuestos a ideas extra?as, a im?genes prohibidas que penetran sin previo aviso ni permiso a nuestra intimidad, han derrumbado murallas y han alterado gravemente cualquier tipo de rutina positiva.

Instrucciones para el Camino

Por esto debemos tener unas instrucciones que nos ayuden a afrontar los peligros del camino. Al igual que sal?an antes con armas al camino, se proteg?an especialmente por las noches, se buscaban un buen gu?a para atravesar el desierto sin perderse y sabiendo de antemano d?nde podr?an encontrar un manantial de agua cristalina para refrescar el alma reseca. En nuestro camino moderno debemos, tambi?n, buscarnos un buen gu?a que nos muestre los manantiales de vida, que nos oriente y nos aliente. Debemos conocer las nuevas armas que nos permitan una defensa efectiva. Y debemos aprender a usarlas correctamente.

El libro de Bmidbar es el libro del camino. En este libro aparecen, a veces encriptadas, como es costumbre en los libros de la Tor?, las instrucciones que necesitamos. Nos proporciona las armas necesarias para andar el camino sin miedo, la gu?a para llegar al destino sin sufrir da?os innecesarios.

?Trucos? Vitales

Ya en el libro del G?nesis aprendimos de nuestro padre Yaacov una primera directriz al salir a lo desconocido. En el cap?tulo 28 sal?a de su casa, huyendo de su hermano, y al despertar del sue?o prof?tico se arma con un voto que le ayude a superar los peligros del camino y de su estancia en el extranjero.

Yaacov era una sola persona, y estaba ya bien preparado para afrontar los peligros, y aun as? no le faltaron problemas. Cuando se trata de todo un pueblo, o cuando se trata de una persona menos preparada, est? bien claro que la preparaci?n debe ser m?s exhaustiva.

En la parash? de Bmidbar aprendemos las primeras lecciones. En primer lugar, el censo. Un buen alpinista sabe que cada objeto tiene su lugar, que debe poder encontrar lo necesario sin tener que perder tiempo en buscarlo. Cada cosa tiene su lugar y este lugar es accesible, y soy capaz de encontrarlo a ciegas y en estado de estr?s. Hay suficientes piezas de repuesto y est?n en buen estado.

El Campamento y sus cualidades

La distribuci?n en un campamento bien ordenado permite que el general sepa c?mo utilizar sus tropas en caso de peligro. Cada uno tiene sus cualidades ?nicas y espec?ficas, y el general las conoce y es capaz de usarlas en el momento adecuado: uno es un buen francotirador, el otro es experto en tecnolog?as y otro tiene una fuerza f?sica inigualable. Cada uno con su ?sgul??, su tesoro, su capacidad espec?fica. No es lo mismo la capacidad de la tribu de Y?hud? que la de Dan o de Naftal?. Cada uno tiene su misi?n en el campamento y el lugar en el que puede llevar a cabo su funci?n con la m?xima precisi?n.

Y en el centro del campamento est?n los levitas, que han sustituido a los primog?nitos para llevar a cabo la funci?n m?s importante: guardar el tesoro de los tesoros y trasportarlo adecuadamente, con cubierta y cubierta de cubierta. Es el tesoro espiritual, el contacto directo con el Creador que debe mantenerse en una protecci?n adecuada en tiempos normales y m?s a?n en tiempos alterados.

El libro de Bmidbar nos proporcionar? m?s y m?s detalles, m?s y m?s trucos vitales que nos permitan atravesar el ?rido desierto y afrontar los crudos peligros que nos acechan. En cada palabra y expresi?n hay detalles, casi en cada letra, que enriquecen el contexto y a?aden una nueva visi?n, un subtema que nos va a ser muy ?til, vital muchas veces, en nuestro camino.

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