El Renacimiento de los Bnei Anusim

El Renacimiento de los Bnei Anusim

A principios de a?o, un gran momento tuvo lugar en la historia de la juder?a ib?rica.

Por primera vez desde la inquisici?n, un descendiente de los jud?os que fueron forzados a convertirse, retorn? a Espa?a para tender una mano a sus compatriotas Bnei Anusim (a los que los historiadores se refieren con el t?rmino peyorativo de ?marranos?).

El Rabino Niss?n Ben Avraham, quien creci? en la isla de Palma de Mallorca, fue enviado por Shavei Israel, organizaci?n que presido, con la meta expresa de fortalecer los lazos entre el pueblo jud?o y sus hermanos los Bnei Anusim.

Desde que lleg? a la regi?n, el Rabino Ben Avraham ha visitado regularmente Barcelona, Alicante, Sevilla, Palma y Valencia, donde ha organizado distintas actividades educacionales, sociales y culturales, para ayudar a los Bnei Anusim a acercarse a sus ra?ces.

Esto, marca el cierre de un ciclo muy personal para el Rabino Ben Avraham, quien descubri? sus ra?ces jud?as cuando era peque?o, despu?s de que su madre se las revel? de una manera muy particular.

A los 21 a?os, dej? Palma de Mallorca y se mud? a Israel, donde retorn? al juda?smo, y luego sigui? avanzando y recibi? ordenaci?n rab?nica, la cual est? utilizando adecuadamente en la tierra donde naci?.

Este desarrollo, resalta el excitante fen?meno que est? teniendo lugar alrededor de todo el mundo hispano y Portugal parlante.

Puede sonar fant?stico, o incluso descabellado, pero el hecho de que despu?s de m?s de 500 a?os de que el Rey Fernando y la Reina Isabel intentaron borrar todo vestigio de vida jud?a en la pen?nsula ib?rica, un n?mero cada vez mayor de descendientes de las v?ctimas emergen de las sombras, reclamando su legado.

Estas personas, usualmente conocidas como ?Marranos?, ?Nuevos Cristianos? o ?Bnei Anusim? (Anusim es el t?rmino hebreo para ?aquellos que fueron forzados?) no son s?lo parte de las p?ginas de viejos libros de historia. Son un fen?meno vivo, hombres y mujeres de todos los sectores econ?micos, sociales y culturales, los cuales buscan renovar los lazos con el pueblo jud?o. Y yo creo, que nosotros les debemos a ellos, as? como a sus ancestros, el extenderles una c?lida bienvenida y recibirlos nuevamente en nuestra casa.

Pi?nselo: durante siglos, sus ancestros vivieron como cat?licos bajo la mirada de la inquisici?n, yendo a misa y fingiendo piedad, intentando deshacerse de aquellos que podr?an perseguirlos. Pero detr?s de las puertas, muchos se aferraron fuertemente a la fe de sus ancestros, preservando la flama del juda?smo y pas?ndola a las generaciones futuras.

En secreto, encend?an velas de shabat, construyendo un armario especial para esconderlas de los ojos entrometidos de sus vecinos hostiles. Iom Kipur, el d?a m?s sagrado del calendario jud?o, era observado uno o dos d?as m?s tarde que el d?a tradicional, para que los agentes de la inquisici?n no descubran su fidelidad clandestina al juda?smo y decidan quemarlos en la hoguera.

Algunos creyeron que podr?an refugiarse m?s all? del alcance de las autoridades de la inquisici?n espa?ola y portuguesa.

La literatura rab?nica de la edad media se encuentra llena de historias de Bnei Anusim que se escaparon hacia rumbos m?s seguros, como Amsterdam, donde realizaron ceremonias de ?retorno? al tiempo en que se reunieron a la comunidad jud?a.

Otros, sin embargo, no tuvieron la misma suerte. Los agentes de la inquisici?n persiguieron a los ?Nuevos Cristianos? hasta el fin del mundo, llegando a lugares tan lejanos como India, Angola y Sud Am?rica, cazando a aquellos que eran sospechosos de seguir los rituales jud?os en secreto. Tan s?lo en el siglo XIX ? ?si! hace tan solo 100 a?os atr?s ? la inquisici?n dej? oficialmente de funcionar.

Pero los Bnei Anusim, siguiendo los pasos de sus antecesores jud?os, sobrevivieron a sus perseguidores.

Durante la ?ltima d?cada, he trabajado con y conocido a Bnei Anusim de Espa?a, Portugal, Brasil, Per?, Colombia, Ecuador y el sudeste de los Estados Unidos. He o?do sus relatos, he estudiado su historia, y me he dedicado a asistirlos en su viaje de regreso al pueblo jud?o.

Adem?s del Rabino Ben Avraham, Shavei Israel cuenta con un emisario de tiempo completo, el Rabino Elisha Salas, en el norte de Portugal, lugar donde hist?ricamente se encuentra la m?s grande concentraci?n de Bnei Anusim.

Y en Jerusalem, nosotros operamos Maj?n Miriam, un instituto educacional de habla hispana y portuguesa, donde cientos de Bnei Anusim fueron exitosamente preparados para su retorno al juda?smo y al pueblo jud?o.

Pero la tarea de asistir a los Bnei Anusim es un desaf?o de proporciones nacionales, y no puede y no debe ser la tarea de tan s?lo una organizaci?n o instituci?n.

Este es un asunto que est? relacionado con la historia y el destino jud?o, y es el pueblo jud?o en conjunto quien debe abrazar a los Bnei Anusim y darles la bienvenida de regreso a nuestras filas.

Est? de m?s decir, que los desaf?os que los Bnei Anusim confrontan son generalmente enormes y desalentadores. Algunas comunidades les cierran las puertas en la cara, mientras que otros cuestionan su sinceridad o su motivaci?n.
Esto, generalmente lleva a grandes niveles de frustraci?n y angustia para muchos Bnei Anusim, los cuales no pueden comprender por qu? algunos de sus compa?eros jud?os les ponen obst?culos en el camino.

Por tal raz?n, es necesario que todos nosotros hagamos lo posible para cambiar esta situaci?n, a trav?s de educar al p?blico jud?o y a los miembros del gobierno sobre el renacimiento de los Bnei Anusim.

Hay distintas formas mediante las cuales dicho objetivo puede ser cumplido, desde organizar charlas hasta eventos en las sinagogas y los centros comunitarios.

Juntar material en internet, envi?rselo al rabino, y pedirle que dedique una pr?dica al tema. Escribir a organizaciones y l?deres jud?os y presionarlos para que pongan al tema de los Bnei Anusim en la agenda de la juder?a mundial.

Corregir una injusticia que fue llevada a cabo hace quinientos a?os atr?s, por supuesto llevar? su tiempo, y mucha paciencia y fortaleza ser? necesaria.

Pero con persistencia y determinaci?n, podremos corregir el da?o hist?rico que fue realizado a los Bnei Anusim y a sus ancestros, y ponerle fin al largo y doloroso camino.

Michael Freund

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