El Oficio de la Serpiente – Comentario a la parash? de Pinj

El Oficio de la Serpiente – Comentario a la parash? de Pinj

images?Qu? buscan los midyanitas?

En la parash? de Pinj?s encontramos un mandamiento especial, que estuvo en vigor tan solo en un momento determinado de la Historia de Israel. Estamos hablando de las palabras del Creador a Mosh? y a todo el pueblo, que tomen venganza de los actos de los midyanitas contra Israel.

Se trata de lo que vimos al final de la parash? anterior, que Bil?am propuso un m?todo para hacer pecar a Israel con las moavitas, pecado que caus? veinticuatro mil bajas. Nos extra?amos mucho de encontrar entre las mujeres que se prostitu?an para hacer pecar a los Hijos de Israel una midyanita, y no una cualquiera sino una princesa, hija de Tsur, uno de los cinco pr?ncipes de Midy?n. Y comprendemos que no lleg? sola, por iniciativa propia, sino que fue enviada por su padre, por su pueblo, que estaban interesados en hacer caer a Israel.

Y nos preguntamos ?qu? buscan los midyanitas en esta querella?

Rey de afuera

Si recordamos, en la parash? anterior vimos a los moavitas buscando alguien que los ?defendiera? del peligro de los Hijos de Israel, sin tener en cuenta que, precisamente, hab?an recibido orden expresa de no da?ar a los moavitas, por ser descendientes de Lot, el sobrino de Avraham y hermano de Sar?.

Dicen nuestros sabios que el rey de Moav no era del pa?s, sino de otro pa?s de donde hab?a sido llamado para solucionar los problemas del pa?s, ya que no eran capaces de encontrar en su propio pa?s alguien que los gobernara. No debe extra?arnos en absoluto, ya que esta ha sido una costumbre que ha durado hasta hace relativamente poco tiempo, que los pa?ses buscaban un rey o un gobernante extranjero, para evitar que estuviera sujeto a pactos, a favores familiares, o cosas por el estilo. De todos modos, el llamado Balac ben Tsipor no era moavita, sino midyanita.

Por ello se unieron los ancianos de Midy?n, al principio de la parash? de Balac, a los ancianos de Moav que iban a buscar ayuda en Mesopotamia, en la persona de Bil?am, para que viniera a maldecir a los Hijos de Israel.

Los midyanitas se desilusionaron muy r?pidamente, cuando vieron que el ?profeta? mesopot?mico no ten?a la necesaria independencia para poder obrar libremente, sino que depend?a de la voluntad del Creador. En la primera visita que le hacen aparecen ?los ancianos de Midy?n?, pero cuando ?ste les dice que se queden a dormir hasta que el Creador le d? la respuesta a la petici?n, ellos ya comprenden que sin tener plena libertad de actuaci?n, no tendr? nada que hacer, y por lo tanto no ven ning?n sentido en quedar, y a la ma?ana siguiente ya solo vemos a los ancianos de Moav.

Una brecha en el amor

Da la impresi?n que los midyanitas comprenden muy bien la voluntad divina. No intentan encontrar una brecha en el amor del Creador a Israel por donde introducir la maldici?n, como hace Bil?am. Quieren algo m?s contundente.

Al final, dicen nuestros Sabios, que Bil?am les da el consejo de hacerlos caer en pecado para apartar de ellos el favor celestial. Bueno, podemos ver al final de la parash? de Balac que esto fue lo que hicieron, pero no dice expl?citamente que fuera un consejo de Bil?am. Pero s? dice que ?l les propone ?un consejo?, antes de ser expulsado a su tierra, sin explicar cu?l es. Y m?s tarde, ya en nuestra parash?, nos encontramos que Bil?am muri? junto con los midyanitas, y dicen nuestros Sabios que hab?a venido a tomar su ?sueldo? cuando el consejo que hab?a dado hab?a causado 24.000 muertos en el campamento de Israel.

Los midyanitas, as? parece, tuvieron mucha m?s facilidad de adoptar el consejo de Bil?am que de o?r sus maldiciones.
Esto plantea una pregunta interesante. ?Por qu? no creen en el poder de la maldici?n y s? est?n dispuestos a plantearse hacer pecar a Israel?

La serpiente

?Qu? es una maldici?n? No es m?s que encontrar los puntos flacos de la otra persona y acentuarlos, darles importancia para que ofusquen los puntos fuertes, para que las virtudes parezcan insignificantes o carentes de valor. Est? claro que el Creador no hace caso de estos esfuerzos de Bil?am y sigue viendo el enorme valor de las acciones de los Hijos de Israel. Y m?s, cuando ven los ancianos de Midy?n que Bil?am depende de lo que le dicte el Creador, ?qu? se puede esperar de algo semejante?
En cambio, al hacerlos pecar descaradamente, y especialmente en un pecado que ?el Creador aborrece? como es todo la prostituci?n y la depravaci?n sexual. Para esto s? est?n dispuestos a participar, como si su comportamiento no fuera depravado al incitar a otros a que pecaran.

No es diferente este comportamiento del que ya vimos en los primeros cap?tulos de la Tor?, cuando la serpiente incita a Adam y Jav? (Eva) a cometer el primer pecado. El Creador no est? dispuesto a preguntar a la serpiente cu?l es el motivo de su actuaci?n, como hace con Adam y Jav?: sin m?s pre?mbulos la condena seg?n se merece.

Al igual podemos ver con el comportamiento de los midyanitas, que a pesar de ser el mismo que los propios moavitas, difer?a en esencia. Los moavitas tem?an a Israel, los ten?an a su lado y pensaban que sufrir?an con su presencia. Pero los midyanitas viv?an lejos, no eran vecinos y por lo tanto cuando participaban en la ?operaci?n? de las prostitutas que deb?an hacer pecar a Israel era igual que lo que hizo la serpiente, que no sacaba ning?n provecho de sus actos y todo lo que pretend?a era que pecaran. Tomaron el oficio de la serpiente.

La Venganza

Esto es muy grave, y la respuesta divina es la ?venganza?.

El verbo ?vengar?, en hebreo, est? directamente emparentado con el verbo ?levantarse?. Casi puede leerse ?lev?ntate? en lugar de ?v?ngate?.

La verdadera venganza es cuando reparamos el error, el da?o causado con nuestro pecado. Cuando alguien nos causa un da?o y nosotros somos capaces de superar el mal trecho y levantarnos de nuevo, ?sta es la verdadera venganza.

Al igual que la mayor venganza jud?a al genocidio perpetrado por los nazis es precisamente crear nuevas familias numerosas, para demostrar que el genocidio nazi no tuvo ?xito.

Cierto que el mandamiento en nuestra parash? habla de guerra, del exterminio de los midyanitas. De todos modos, debemos comprender que no es m?s que esto: la recuperaci?n de Israel. El Creador pone en nuestras manos la responsabilidad de luchar contra la iniquidad expresada por los midyanitas, de hacer pecar a los enemigos para ?asegurarse? una victoria contra ellos.

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