El arte y el poder de la palabra – Parashat Juk
Rabino Eliahu Birnbaum

Mosh? recurre otra vez m?s a Dios. Dios le indica utilizar la palabra como herramienta, para hacer manar agua de una roca. Mosh? se desv?a de las indicaciones recibidas. No nos queda claro por qu? lo hace, pero, en lugar de hablar a la roca, la golpea: dos veces. Dios considera la acci?n de Mosh? como una profanaci?n: "...no tuvieron fe en m? para santificarme ante los ojos de los hijos de Israel..."; y condena a Mosh? a un castigo terrible. El, que sac? al pueblo de la esclavitud, que so?? y los hizo so?ar con la tierra de Israel, ya no podr? entrar en ella; deber? morir sin verla por no haber permitido que el flujo repentino de agua fuera un acto de santificaci?n de Dios y un acto de fe.
Este episodio es uno de los m?s inquietantes explicados e interpretados de toda la Tor?. ݿEn qu? radica la inmensa gravedad del pecado, por el que Mosh? recibe tan grave castigo?