En Polonia, a veces puede ser dif?cil encontrar un rastro de juda?smo.Cuando la historia familiar no es contada, cuando los ancestros no son nunca mencionados y cuando el tema mismo es siempre silencioso.Durante Shabat, uno de todos los que pase en Varsovia, la capital de Polonia, unas jovencitas se me acercaron. Una de ellas se present? a si misma: Anya, estudiante de comunicaciones en la universidad local, y me dijo: "mi madre se reh?sa a decirme, qui?n era mi padre, as? que yo debo de ser jud?a". Esto es algo com?n dentro de la realidad polaca a principios del siglo XXI: cientos, quiz?s miles de personas no sab?an si ten?an o no, ra?ces jud?as. Algunas sent?an inter?s por el juda?smo, y otras lo reprim?an.