La comunidad judía medieval en España era una de las más antiguas, florecientes y fructíferas. Sin Embargo, a partir de 1391 terribles disturbios contra los judíos tuvieron lugar, tras lo cual sobrevinieron varias olas de conversiones forzadas al catolicismo. En 1480 comenzó a funcionar el tribunal del Santo Oficio de la Iglesia Católica llamado también el tribunal de la Inquisición en España, el cual persiguió, entre otros delitos, a los conversos que presuntamente seguían conservando el judaísmo.