La ciudad del desierto
Palmira es una ciudad en medio del gran desierto sirio. Esta ciudad fue fundada por el rey Shlom? (Salom?n) como dice un vers?culo (1er libro de Reyes 9:18, repetido en 2? de Cr?nicas 8:4) que la menciona entre las ciudades que construy? el rey.
Muchos creen que el verdadero nombre de la ciudad es Tamar, que significa ?Palmera?, y que por ello fue denominada as? por los griegos y los romanos, pero seg?n la explicaci?n de Rashi al vers?culo del libro de Cr?nicas, el verdadero nombre era Tamor, que significa ?cambio? o ?traici?n?, ya que traicionaron al Pueblo de Israel, como veremos a continuaci?n, y que le a?adieron una ?d?let? al nombre (Tadmor) para no ofender el recuerdo del rey Shlom? que la construy?.
Seg?n parece, el rey Shlom? quiso construir una ciudad que sirviera de tap?n ante las agresivas incursiones de los ej?rcitos mesopot?micos, que desde la m?s remota antig?edad rivalizaban con Egipto acerca de la hegemon?a sobre la Tierra de Israel, el L?bano y Siria.
En el vers?culo del libro de Reyes antes citado, dice que la ciudad fue construida ?en el desierto, en la tierra?, sin especificar a qu? tierra se refiere, mientras que el vers?culo paralelo en el libro de Cr?nicas dice que era una de las ciudades de la regi?n de Jamat, la actual Hama en el norte de Siria, por lo que est? claro que se trata de la conocida actualmente por Palmira.
Rabino Eliahu Birnbaum
Esta parash? da comienzo a la lectura de Bamidbar ("en el desierto"), el cuarto libro de la Tor?. En una primera lectura, este libro da una impresi?n de gran simpleza; parece aburrido, compenetrado con las caracteristicas del desierto en que transcurre su relato. Las referencias inmediatas que nos vienen a la mente al pensar en el desierto se relacionan con la tranquilidad, la soledad, la lentitud, y la vida carente de sorpresas.
Parad?jicamente, es en este desierto donde se generan el orden interno y la tradici?n del pueblo de Israel. Del mismo modo en que un cuerpo enfermo o sin defensas es aislado hasta que se recupera, el pueblo de Israel es separado de las culturas mesopot?mica, egipcia y cnaanita; es alejado de la sociedad, de las filosof?as ajenas, de las influencias a que pod?a ser sometido. El desierto oficia de "laboratorio " donde el pueblo de Israel se desarrolla como tal.
Rabino Nissan Ben AvrahamManca d?iniciativa
Acaba de n?ixer un poble. Les Dotze Tribus han passat una llarga temporada a Egipte, han estat esclavitzats i malmenats per segles. Per? no han perdut la identitat nacional que els havien aportat els Patriarques.
El patiment de l?esclavitud ha servit per a acur?ar les etapes, per a consolidar el sentiment de dest? com?, per a forjar la identitat.
Per? tamb? els ha fet perdre la iniciativa. Els esclaus aprenen a no fer preguntes: a obeir i callar. A no pensar en el dem?. Sobreviure el dia d?avui, i prou.
Per aix?, quan arriba, a la fi, la llibertat, no saben qu? fer. No hi ha cap directriu, no hi ha cap planificaci?.
Rabino Nissan Ben Avraham
La pregunta de Tevye
??Por qu? los jud?os llevan siempre la cabeza cubierta?? ? pregunta Tevye, en la pel?cula de ?El Violinista en el Tejado.
Y seguramente no es el ?nico que se hace esta pregunta; todos los que han visto un jud?o religioso con su cabeza cubierta por un sombrero o un gorrito ? una ?kip?? ? quieren saber el motivo de esta rara costumbre. La primera respuesta de Tevye es sencilla: ?esta es nuestra tradici?n, los? jud?os llevan siempre la cabeza cubierta?. M?s adelante, cuando el gobierno ruso expulsa a los jud?os de Anatevka, nos da otra raz?n: ?ya que siempre estamos de viaje?.
Por supuesto que la primera respuesta es correcta, aunque no completa. Es una tradici?n, y los jud?os cumplen con las tradiciones. Esto es lo que les convierte en un pueblo unido, a pesar de estar desparramados a lo ancho del globo terrestre. Hay unas tradiciones que nos unen, que nos hacen reconocibles entre nosotros y ante otros pueblos.
Michael FreundEs troba en silenci, contemplativament, com un sentinella que guarda el seu lloc, la for?a de projecci? i un sentit dram?tic de la hist?ria, fins i tot, ja que invoca als nostres anhels m?s profunds respecte dest? jueu.
Com el lloc m?s conegut arreu Jerusalem, ?s un s?mbol que ressona profundament i de vegades inescrutable en el cor de tots aquells que senten la suavitat del seu tacte.
De fet, a aquells nascuts despr?s dels esdeveniments miraculosos de la Guerra dels Sis Dies de 1967, ?s dif?cil concebre un moment en qu? el Mur Occidental estava allunyat i fora de l'abast, llanguint abatut sota el domini estranger.
Anem a visitar cada vegada que desitgem, lliutes per recitar una oraci?, i oferir tanta lloan?a o vessar tantes ll?grimes com els nostres cors podrien desitjar.
No obstant aix?, fa tan sols 48 anys, en el dia 28 del mes hebreu de Iyar, que aquesta antiga rel?quia del per?ode del Temple va ser retornat al nostre poble, un esdeveniment que avui commemorem cada any com Iom Ierushalaim.
Per?, quant ?s el que realment apreciem i estimem el Mur? No m'atreveixo a preguntar-ho, per?: ?s que potser prenem el Mur dels Laments per fet?
Per descomptat, la Muntanya del Temple, que es troba per sobre de la paret, ?s el nostre m?s sagrat dels llocs sagrats, superant el mur en import?ncia. I hem de treballar cap al dia en qu? serem veritablement lliure per ascendir en pau, lliure de les restriccions pol?tiques.
Per? ?s que la nostra llibertat sense restriccions al Mur de sota ens va portar a perdre el sentit de la meravella d'aquest lloc tan especial?
Al?t?rmino del Shabat que Shavei Israel organiz? en El Salvador, la comunidad completa recit? el Hatikva, en un acto de recuerdo a los soldados israel?es ca?dos.
En el Shabat?n participaron Michael Freund, director y fundador de Shavei Israel, y el Rabino Eliahu Birnbaum, Rabino de la...
Por Rabino Eliahu Birnbaum"No enga?ar?s a tu pr?jimo", instruye esta parash?; y agrega inmediatamente, certificando la procedencia del mandato: "Yo soy Dios".
El concepto? toraico de enga?o abarca un marco conceptual bastante amplio: el "enga?o" es, para la moral hebrea, toda forma, voluntaria o no, alevosa o legalmente justificable, de defraudar a otra persona, a?n si no involucra distorsionar la realidad.
Enga?ar al pr?jimo involucra, para la Tor?, toda oportunidad en que una persona aprovecha la falta de conocimiento o seguridad de otra en determinado tema, para afectarla material, moral o espiritualmente.
El Talmud ejemplifica el tema advirtiendo que, si una persona se condujo por el mal camino durante parte de su vida, y luego retorn? sobre sus pasos y comenz? a conducir su vida por el camino del bien, la prohibici?n de enga?ar al pr?jimo le protege, prohibiendo a los dem?s el mero hecho de recordarle su comportamiento anterior. No se debe mencionar peyorativamente, referido a un converso, nada que est? relacionado con su condici?n gentil anterior; asimismo est? prohibido atribuir las desgracias de quien est? enlutado a su comportamiento personal, estimulando la intensidad de su sufrimiento.
Esta receta nos la envi? Shulamit Israel, descendiente de anusim y alumna del emisario de Shavei Israel en Espa?a, el Rabino Niss?n Ben Avraham. Shulamit retorn? al juda?smo junto con su hija y su nieto y actualmente vive en Bet El, Israel.
Shulamit acostumbraba a cocinar...
Aqu? les traemos un video de la comunidad de El Salvador, donde se encuentra nuestro emisario el Rabino Abud, cantando la canci?n final de la tefil?, Aleinu Leshabeaj.
https://youtu.be/0BAqZ9qxqaI...
Por Rabino Nissan Ben Avraham
Avisar a los mayores sobre los menores
Al principio de esta parash?, usa la Tor? una expresi?n especial: ?diles a los sacerdotes hijos de Ahar?n y les dir?s?. Es una redundancia imperdonable en castellano. Incluso en el hebreo b?blico, en el que abundan las redundancias, esta parece especialmente extra?a.
Esto llev? a los comentaristas a darle un significado especial, ya en el Midrash, y recogido por el gran comentarista Rashi: ?para avisar a los mayores sobre los menores?.
El significado de esta frase es que recae sobre los mayores una responsabilidad sobre la educaci?n de los menores. Esto es obvio, ya que todos comprenden que los adultos deben educar a los ni?os. La obligaci?n que tenemos de ?fructificar y multiplicarnos?, como dice la Tor? en el primer cap?tulo del G?nesis, no se limita en absoluto a dar a luz unos hijos, y dejar luego que crezcan silvestres, salvajes. Los padres tienen la obligaci?n de educar a sus hijos, de inculcarles valores y de ayudarles a descubrir las facultades y las cualidades que tienen.