Clase sobre los trece principios de fe
En el siguiente archivo de audio les traemos una clase brindada por el Rabino Yitzjak Abud, emisario de Shavei Israel a El Salvador, a su comunidad local. ?Que la disfruten!...
En el siguiente archivo de audio les traemos una clase brindada por el Rabino Yitzjak Abud, emisario de Shavei Israel a El Salvador, a su comunidad local. ?Que la disfruten!...
Esta parash? nos remite a un momento crucial en la historia del pueblo de Israel. Luego de siglos de esclavitud f?sica y habiendo estado en riesgo de sucumbir tambi?n en lo espiritual, el pueblo de Israel se encuentra, comandado por Mosh?, a orillas del Iam Suf, "un mar grande y numinoso". Con temor contemplan el Iam Suf, cuando de pronto los egipcios aparecen, y se acercan peligrosamente. El pueblo se encuentra en una emboscada: un mar inmenso por delante y el enemigo en la retaguardia... sin armas, sin ej?rcito, sin conciencia de la libertad, sin experiencia alguna en la necesidad pr?ctica de defenderse y sobrevivir.
"?Acaso no hay tumbas en Egipto?", increpa el pueblo temeroso a Mosh?: "?Por qu? nos trajiste a morir en el desierto?". Sometidos al p?nico, delegan en Mosh? la frustraci?n inmensa que los oprime.
Somos bombardeados por publicidad en todo momento, lo notemos o no. Las agencias de publicidad atacan los placeres m?s bajos del ser humano, as? como sus carencias. Muestran un producto y le ense?an al comprador que gracias a ?ste ser? m?s feliz, ser? amado, ser? poderoso- o cualquier otro sentimiento de carencia que tenga; el producto lo soluciona todo. ?C?mo puede un ni?o llegar a distinguir entre el amor y los placeres verdaderos y las imitaciones que venden? ?C?mo sabr? que la versi?n que recibi? en su hogar es la verdadera? ?C?mo se puede evitar que caiga presa a la definici?n de amor que los ?amigos? le venden como si fuese genuina?
Los padres debemos mostrar tambi?n nuestra ?publicidad?. ?C?mo se hace esto? Cada interacci?n con los hijos es una oportunidad. Viven en casa unos veinte a?os, ven c?mo tratamos a los dem?s, c?mo los tratamos a ellos, c?mo enfrentamos las dificultades de la vida. Si nos proponemos tener tranquilidad ante las diversas adversidades, lograremos que se alimenten de esto y no de lo que se vende en las calles. Si permanecemos con calma ante un familiar dif?cil, ante una noticia desagradable, ante la falta de empleo, podremos implantar en ellos esa serenidad para afrontar la vida.
Premio y Castigo
?Es verdad que habr? un Juicio Final? ?Qu? va a ocurrir en este Juicio, qui?n va a participar en ?l? ?Es el Juicio Final el ?nico juicio que nos espera? ?Cu?ndo ser? este Juicio Final?
Estas son algunas de las preguntas que podemos hacernos con respecto a esta noci?n, de la que se habla mucho en el cristianismo y de la que normalmente tenemos poca informaci?n sobre la opini?n del juda?smo, por lo que conviene hacer un poco de orden en el tema.
Uno de los principios del Juda?smo es que el Creador juzga nuestras acciones y nos premia por nuestros buenos actos y castiga nuestros pecados. Esto implica que debe haber un juicio en alg?n momento, pero no est? claro cu?ndo tiene lugar este juicio y c?mo se lleva a cabo.
Por Rabino Eliahu Birnbaum
En esta parash? nos encontramos por primera vez con los Diez Mandamientos. Diez mandamientos que fueron entregados al pueblo de Israel como parte de sus preceptos morales y religiosos. El primero de los Diez Mandamientos se refiere a la fe en Dios. Este primer mandamiento afirma que el conocimiento de Dios es simult?neamente la negaci?n de los ?dolos.
Dios ?se presenta? en este primer mandamiento delante del pueblo de Israel, ense?ando el precepto de la fe en Dios. Su presentaci?n es clara y concisa: ?Yo soy tu Dios... que te sac? de la tierra de Egipto...? Dios se presenta como el Dios de la historia, un Dios personal que es consciente de lo que sucede con su pueblo y no es ajeno a su situaci?n.
Muchas personalidades trataron de definir qu? es la fe. A pesar de que se trata de un concepto antiguo, cada generaci?n intenta definirlo para adecuarlo a las necesidades espec?ficas de su tiempo.
La fe no es una entidad inmutable. Cada generaci?n determina sus caracter?sticas espec?ficas. Tampoco es id?ntica la fe de un individuo a la fe de su pr?jimo.
Por Rabino Nissan Ben Avraham
El Segundo Mandamiento
Cincuenta d?as despu?s de la Salida de Egipto estaban los Hijos de Israel a los pies del Monte Sinai, escuchando la Palabra del Creador, el llamado Dec?logo.
Hay una famosa pol?mica entre los Sabios de Israel si el llamado Primer Mandamiento del Dec?logo es realmente un mandamiento o no. Hay quien opina que no es un mandamiento, ya que en ?l no se ordena ni se proh?be nada, sino que simplemente afirma que (?xodo 20:2): ?Yo soy el Se?or tu D?ios, que te sac? de la Tierra de Egipto, de casa de servidumbre?, como pr?logo a los mandamientos que vienen a continuaci?n en el Dec?logo y en el resto de los 613 Mandamientos de la Tor?. Pero precisamente Maim?nides escribe que de ah? se aprenden los principios de fe de la existencia del Creador y de que gu?a el mundo seg?n sus planes, y esto es un mandamiento: creer en Su existencia y en su providencia.
A continuaci?n viene el Segundo Mandamiento, que en realidad son cuatro prohibiciones. Comienza con el vers?culo 3 diciendo que: ?No tendr?s otros dioses ante M??; el vers?culo 4 a?ade que: ?No te har?s escultura ni ning?n dibujo de lo que hay arriba en el cielo o abajo en la tierra, o en las aguas debajo de la tierra?; los vers?culos 5 y 6 contin?an diciendo que: ?No te postrar?s ante ellos no lis adorar?s, porque Yo soy el Se?or tu D?ios, un D?ios celoso que recuerda la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera o cuarta generaci?n de los que Me odian; y hago bondad por millares a los que me aman y guardan Mis mandamientos?.
En la redacci?n del Dec?logo hay dos detalles importantes, que han causado la confusi?n de algunos int?rpretes, o mejor dicho: han servido de excusa para aquellos que quer?an tergiversar el sentido de la Palabra Divina. Se trata de que hay lo que podr?amos llamar ?punto y aparte? entre los mandamientos, que separan visiblemente en el texto hebreo entre un mandamiento y otro, con dos excepciones. La primera es que entre los dos primeros Mandamientos no hay ?punto y aparte?, y la segunda es que el d?cimo Mandamiento, ?no codiciar?, est? partido en dos por medio de un ?punto y aparte?. Por ello, la tradici?n cristiana ?borra? el segundo mandamiento y, para cumplir con los ?Diez mandamientos?, divide el ?ltimo en dos. Sin entrar ahora en el motivo de la extra?a redacci?n, nuestra Tradici?n deja bien claro que la divisi?n es como yo la he expuesto y, por supuesto, no como la tradici?n cristiana. Y aunque tuvieran raz?n, que no la tienen, no por ello desaparecen los vers?culos 3-7 que proh?ben la idolatr?a.
Aseveramos algo que nadie m?s nunca lo ha hecho, que D-s se le present? a unos tres millones de seres humanos y que todos vivieron para poder contarlo. ?sta es nuestra tradici?n y nadie m?s se atrevi? a decir algo semejante. Las religiones han comenzado con alg?n ?iluminado? que ha sido visitado por alguna deidad. Sin embargo, afirmamos que- incluyendo a los j?venes, a las mujeres y a los ancianos- 3,000,000 de yehudim hemos tenido un grado de profec?a. Con tal certeza lo decimos, lo transmitimos a nuestros hijos.
Pero veamos: Sabemos sin duda- hasta fotos tenemos- de que el Holocausto sucedi?. Sin embargo, hay quienes lo niegan o quienes opinan que no fue algo tan grande y horrible como lo decimos nosotros. Si un evento que ocurri? hace unas d?cadas es negado, ?c?mo sabemos la veracidad de la revelaci?n en el Monte de Sina? que pas? hace 33 siglos? ?C?mo estamos seguros de que transcurri? tal como lo decimos? Si alguien se propusiese para organizar una sociedad que preservara la tradici?n del Holocausto, ?c?mo lo har?a? Tal vez se establecer?a que cada miembro de ese club tiene que tatuarse el mismo n?mero de reh?n que ten?a su abuelo. Se podr?a redactar la historia con testimonios de aquellos que estuvieron all?. Ese escrito tendr?a que ser inalterable, no sea que alguien en un futuro cambie lo que est? documentado y trate de negar los hechos. Se podr?an establecer festividades durante el a?o, una conmemorar?a lo que se com?a en un campo de exterminio- es decir, los descendientes de esa sociedad comer?an c?scaras de papas unos d?as al a?o para no olvidar lo que pas?. Tal vez en otra ?poca del a?o se vestir?an con ropa rayada para evocar las prendas que usaban en esos campos. Etc. En resumen, se har?an una serie de reglas con tal de preservar la memoria.
Da?os y perjuicios
La parash? de Mishpatim es una de las que contiene m?s mandamientos en la Tor?: 17 activas y 27 prohibiciones, 44 en total. Casi todos ellos son mandamientos sociales, o relacionados directamente con la sociedad. De aqu? se aprende en el Talmud, en el tratado de Baba Kama, qu? hacer en caso de haber causado da?os a los vecinos: da?os corporales que hace una persona a otra (heridas, etc.), o las propiedades de uno al cuerpo de otra persona (como por ejemplo mordidas de perro, etc.), y a continuaci?n los da?os causados a la propiedad de otra persona, tanto si se los causa la persona misma (robo, etc.) como si la causa su propiedad (un toro que cornea una vaca, etc.).
En cada uno de los casos podemos encontrar unas propiedades especiales que nos permiten construir una escala de valores, como ya hace el mismo Talmud, con las soluciones, las multas, etc., que el Tribunal debe despachar en cada caso.
Derivados del asesinato
La parash? desarrolla al principio, desde el vers?culo 12 del cap?tulo 21 hasta el vers?culo 27 del mismo, las leyes correspondientes al da?o corporal, de persona a persona. En realidad, todos ellos son derivados del asesinato: al comienzo el asesinato est? claro, tanto si es alevoso como si es inintencionado. Luego llegan otros tipos de asesinato, menos claros. Las heridas, cuando hay derramamiento de sangre externo o interno, son tambi?n peque?os asesinatos y cuando quien ha sido herido es uno de los progenitores, este derramamiento de sangre se convierte en grave ofensa.
Lo mismo al privar de su libertad, o al fomentar por medio del insulto o la maldici?n los aspectos negativos de una persona, es un asesinato de su personalidad, que debe ser libre y con los aspectos positivos muy bien desarrollados. Y cuando las heridas son tan graves que el herido debe ser atendido, el agresor ser? detenido hasta que podamos saber si merece el castigo grave o no. Incluso los esclavos, que antiguamente ten?an valor de meros objetos, en el pueblo de Israel eran considerados como personas humanas a quienes no se puede maltratar y se les infiere una herida o un defecto que no tiene cura deber?n ser liberados inmediatamente.
A partir del vers?culo 28 y hasta el vers?culo 12 del cap?tulo 22, est?n el resto de los da?os, o sea, cuando una persona da?a a una propiedad, una propiedad a una persona, o una propiedad a otra.
En 1536 Portugal expandi? la inquisici?n espa?ola a su territorio, dirigi?ndose a jud?os que se hab?an convertido al catolicismo para escapar la persecusi?n, pero que eran sospechosos de seguir practicando el juda?smo en secreto. Muchos de estos Anusim (cripto-jud?os, conocidos como conversos o marranos) escaparon de Espa?a hacia Portugal, y cuando la inquisici?n los persigui?, se escaparon nuevamente, esta vez a Holanda, donde afortunadamente fueron bienvenidos y les permitieron reiniciar sus vidas. La seguridad que sintieron en Amsterdam, en particular, permiti? a las nuevas comunidades jud?as practicar nuevamente el juda?smo en forma completa y abierta.
En 1614, el primer cementerio jud?o fue establecido en Amsterdam. El cementerio celebr? sus 400 a?os el ?ltimo diciembre, y el Rabino Elisha Salas, emisario de Shavei Israel para los Bnei Anusim de Portugal, fue invitado a asistir a los festejos.
Para el Rabino Salas, quien se encuentra ubicado en Belmonte, Portugal, y trabaja con los Bnei Anusim, algunos de los cuales solo ahora est?n descubriendo sus ra?ces, fue una inspiraci?n ver como anusim hace cientos de a?os atr?s encontraron libertad para abrazar su herencia.
"Uno podr?a pensar que, debido a la enorme fuerza de la inquisici?n, los anusim que se escaparon a Amsterdam deb?an continuar escondiendo su nombre jud?o?, dice. ??Pero lo que vi en el cementerio de Amsterdam y en los fundadores de la sinagoga y comunidad jud?a, no eran nombres alemanes sino portugueses!? Toda persona que desea sumarse al pueblo de Israel o conocer sus bases, debe estar familiarizado con estos principios de fe. En esta clase brindada por el Rabino Abud, emisario de Shavei Israel en El Salvador, podr?n aprender m?s sobre el tema. https://youtu.be/8ZW8n0o2tVg...