Author: daniella

La semana que viene finalizaremos con la cuenta del omer, llegaremos al d?a 50, y si somos meritorios recibiremos la Tor?. El Rabino Elisha brind? la semana pasada una clase online sobre la festividad, aqu? la traemos para que puedan comenzar a prepararse para el tan...

Clase sobre el?cap?tulo 20 de Shmuel bet. Sheva ben Bijri intenta levantarse contra el Rey David. https://www.youtube.com/watch?v=uAqVb1tom-M&feature=youtu.be...

Rabino Nissan Ben Avraham britCumplimiento clandestino Los anusim y sus descendientes, aquellos que hab?an sido forzados a convertirse al cristianismo, quer?an seguir guardando en cuanto les fuera posible los mandamientos del juda?smo. Pero estaba claro que esto les pon?a en grave peligro, ya que supon?a que comet?an herej?a desde el punto de vista de los cristianos al seguir cumpliendo con los deberes de jud?os. Podemos ver claramente en este problema que ten?an, que los cristianos consideraban que los mandamientos de la Tor? no tienen ya valor, ni para ellos ni para los descendientes de jud?os, puesto que los fundadores de su religi?n, como Pablo de Tarso en sus ep?stolas, declararon en m?s de una ocasi?n que el cristianismo se basaba ?nicamente en la fe en el nazareno y no en el cumplimiento de las leyes divinas. Por lo tanto, los anusim deb?an ir con mucho cuidado a que no les vieran cumpliendo los mandamientos del juda?smo, deb?an hacerlo a escondidas. Con esto demostraban, ante s? mismos y ante el Creador, que la ?conversi?n? que hab?an hecho no era voluntaria, sino que hab?an sido forzados a hacerla. Les resultaba muy importante, puesto que los remordimientos les atormentaban al considerar que deber?an haber luchado, o deber?an haberse dejado matar por su amor al Creador. ?C?mo pod?an haber cambiado su herencia, regalo celestial, por una religi?n que no era m?s que una mala copia de la suya? Se arriesgaban todo lo que se atrev?an, guardando el shabat con todo tipo de excusas por no trabajar en este d?a, o iban al trabajo, pero sin dar golpe en todo el d?a. Cuidaban de no comer alimentos prohibidos por la Tor?, pero siendo el cerdo, prohibido por la Tor?, uno de los alimentos preferidos por los cristianos, no ten?an m?s remedio que comprar la carne de este animal en el mercado para parecer fieles consumidores de su carne, y luego, al llegar a casa, se la daban a los perros. ?Qui?n no ha visto el famoso cuadro del pintor ruso Mosh? Maim?n representando una familia de conversos cenando en la noche de P?saj en el s?tano de su casa, cuando de pronto les sorprenden los inquisidores?
Rabino Eliahu Birnbaum ?????Esta parash? comienza con un resumen de reglas inherentes a la construcci?n del Mishk?n, el santuario hebreo en el desierto. Y sorprende que la primera mitzv? que se nos menciona sea nada menos que la del cuidado del Shab?t, la prohibici?n de trabajo en el d?a semanal de contenci?n. El Mishk?n ten?a la finalidad de constituir un centro espiritual; deb?a ser el espacio sagrado que acompa?ar?a a Israel a donde el pueblo estuviese. El Shabat, por su parte, es el lapso de tiempo destinado semanalmente a lo sagrado. La Tor? instituye varias excepciones a las prohibiciones sab?ticas; el Shabat puede ser profanado, en cualquier caso, para salvar una vida humana; y sus reglas quedan postergadas, por ejemplo, ante la sacralidad superior de Iom Kipur. Pod?a ser l?gico creer que, para acelerar la construcci?n del santuario, estar?a permitida tambi?n la profanaci?n del Shabat. Sobre todo, en consideraci?n de que Shabat y Mishk?n comparten una id?ntica misi?n: elevar al hombre hacia Dios. De hecho, el Mishk?n habr?a de recibir, cada Shabat, sacrificios y ofrendas para Dios.
Rabino Nissan Ben Avraham???? Muchas veces nos preguntamos ?qui?n tiene la culpa de la maldad que hay en el Mundo? ?Qui?n es el responsable? Primera respuesta Una posible respuesta es la que aparta de nosotros todas las responsabilidades y dice que todo est? en manos del Creador, y si ocurre algo malo es porque as? ?l lo quiere, que si no quisiera, esto no pasar?a. Por lo tanto, nunca ser? posible acusar a nadie de un mal comportamiento, nunca podremos castigar a nadie por ning?n tipo de crimen. Todo est? en manos del Creador. Cuando esta respuesta llega a un extremo exagerado, ?no en el juda?smo!, se proh?be acudir a los m?dicos o incluso se niega el valor de las oraciones por una persona que ?ha transgredido la voluntad del Creador?. Si ha pecado, que lo pague con la enfermedad que D? le ha enviado. Cuando se arrepienta o cuando rectifique su comportamiento, ya le curar? el Mismo que le ha enviado la enfermedad. Seg?n este punto de vista (?equivocado!), el que reza por la salud de una persona puede considerarse un entrometido en los asuntos divinos, como si ?no confiase en el buen juicio del Juez Supremo?.
?Para qu?? Han pasado casi dos mil a?os desde la destrucci?n de nuestro Templo en Jerusal?n y son muchos los que se preguntan ?qu? falta nos hace? Hemos pasado estos dos mil a?os sin ?l, y podr?amos seguir as? indefinidamente. M?s a?n. La imagen que tienen algunos del Templo no es nada halagadora: un lugar donde se sacrifican animales, llenando de sangre el Altar sobre el que se queman las entra?as de los animales sacrificados. ?Por qu? pensar en reconstruir un edificio as?? ?No podemos seguir con las oraciones igual que ahora? Y, para aquellos que quieren profundizar un poco m?s: ?Necesita el Creador, verdaderamente, todos estos sacrificios? ?Qu? clase de dios glot?n es este, que exige unas ofrendas de animales, en lugar de destinar la carne a los necesitados? En el discurso de inauguraci?n del Templo (1? Reyes 8:12-61), ?no se mencionan ni una sola vez los sacrificios! El profeta Yeshay? (Isa?as 1:11) pregunta: ??para qu? la multitud de vuestros sacrificios?? Las preguntas son buenas, ?que nadie crea que no puedan plantearse! Y no podemos, a estas alturas, conformarnos con una respuesta que diga ?as? lo quiere el Creador?. Ya podemos verlas en el libro de El Cuzar?, de rab? Yehud? Halev?.

Los hechos que llevaron al comienzo de una guerra civil, por intrigas de palacio. Una gran prohibici?n impuso el rey David como resultado de este cap?tulo. https://www.youtube.com/watch?v=jA-ppy4mYKo&feature=youtu.be...

La prohibici? del Pat-Acum Prop dels finals del Segon Temple, fa devers uns dos mil anys, s?establiren en el judaisme una s?rie de lleis destinades a allunyar els jueus dels no-jueus en diversos temes que podien causar intimidat. Era una ?poca en qu? les relacions amb gent d?altra nacionalitat significava convertir-se en un id?latra. El Talmud (al tractat de Xabat 17b) explica que es reuniren els grans Savis d?Israel a un sol lloc i decretaren tota una s?rie de lleis, divuit, en total, entre les quals n?hi havia quatre destinades a marcar aquesta separaci?. I la que ens interessa ara: la prohibici? del pa. El decret diu que un jueu no pot menjar un pa preparat per un no-jueu, denominat ?pat-acum? (= pa dels id?latres). Hi ha diferents opinions sobre el decret en si. Uns opinen que la prohibici? era nom?s del pa preparat a les cases dels no-jueus, i no al preparat a la fleca o forn de pa, ja que la intenci? del decret era evitar l?intimidat entre jueus i no-jueus. Altres opinen que el decret era general per?, m?s tard, s?adonaren que la gent no podia complir amb el decret i permeteren el pa de forn. I, finalment, altres que diuen que el decret del pa, com un altre d?ells, no fou acceptat per tothom i es veren en la necessitat de limitar, malgrat aix?, el pa casol?.
La prohibici?n del Pat-Acum Hacia finales del Segundo Templo, hace unos dos mil a?os atr?s, se establecieron en el juda?smo una serie de leyes destinadas a alejar los jud?os de los no-jud?os en varios temas que pod?an causar intimidaci?n. Era una ?poca en que las relaciones con gente de otra nacionalidad significaba convertirse en un id?latra. El Talmud (en el tratado de Shabat 17b) explica que se reunieron los grandes Sabios de Israel en un solo lugar y decretaron una serie de leyes, dieciocho en total, entre las que hab?a cuatro destinadas a marcar esta separaci?n. Y la que nos interesa ahora: la prohibici?n del pan. El decreto dice que un jud?o no puede comer un pan preparado para un no-jud?o, denominado 'pat-acum' (= pan de los id?latras). Hay diferentes opiniones sobre el decreto en s?. Unos opinan que la prohibici?n era s?lo del pan preparado en las casas de los no-jud?os, y no al preparado en la panader?a, ya que la intenci?n del decreto era evitar la intimidad entre jud?os y no-jud?os. Otros opinan que el decreto era general pero, m?s tarde, se dieron cuenta de que la gente no pod?a cumplir con el decreto y permitieron el pan de horno. Y, por ?ltimo, otros que dicen que el decreto del pan, como otro de ellos, no fue aceptado por todos y se vieron en la necesidad de limitar, sin embargo, el pan casero.
Secuelas La mayor?a de la gente que comete errores, evidentemente no quer?a hacerlos. Cuando los errores, o sus consecuencias, son graves, puede quedar una secuela peligrosa en el alma de quien los ha cometido. Por ejemplo, si alguien causa un accidente mortal, normalmente ir? acompa?ado de un trauma, al comprender la grav?sima consecuencia de su acto. Cuando el trauma no es tratado adecuadamente, puede convertirse en una verdadera pesadilla, con unos sentimientos de culpabilidad, muy justificados, que no lo abandonan. Tal vez desde el punto de vista legal, podamos considerarlo inocente, pero ?l sabe que si no hubiera cometido el error la otra persona no hubiera muerto. ?Puede hacerse algo para aliviar esta tortura? El otro peligro que puede haber, tambi?n muy grave, y tal vez m?s que el anterior, es que la persona que ha causado el accidente se vuelva ap?tico, como resultado de un sistema defensivo de la psique, a todo tipo de errores, acusando al ?destino?, a la ?mala suerte (de la v?ctima)?, o incluso a D?ios, que ha permitido que tal cosa ocurra. Cuando los errores se repiten una y otra vez, se volver? m?s y m?s ap?tico, insensible. Su coraz?n se vuelve de piedra, por miedo al sufrimiento que acarrea la culpabilidad.