Parashá Sheminí

Parashá Sheminí

1ª. Aliya (Vayikrá 9:1-16) Moisés junta a la gente en el octavo día de la inauguración de Aarón y los Cohanim. Le indica a Aarón que ofrende un jatat y una olah. La gente debe traer jatat, olah, shlamim y minjá. Porque hoy D-os aparecerá. Aarón ofrece sus sacrificios. Ofrece los sacrificios de la gente. Se traen los sacrificios exactamente como han sido indicados.

Este octavo día, es el momento extremadamente esperado. La presencia de D-os emergerá en el Mishkán. El camino a este momento tomó siete parashiot. Se dieron las instrucciones para construir el Mishkán. Luego se construyó. Se dieron las instrucciones para las vestimentas de los Cohanim. Luego se hicieron. Se dieron las instrucciones para la inauguración de los Cohanim. Y en la parashá de la semana pasada se completaron los siete días de la inauguración. Todas las preparaciones concluyeron.

En este octavo día, Moisés le pasa el mando a Aarón. Durante los siete días de la inauguración, Moisés actuó como el Cohen Gadol. Hoy no lo hace. Hoy, siete días después de la inauguración, Aarón es el Cohen Gadol. Y los Cohanim comienzan su papel.

Moisés les dice que los sacrificios que ofrecerán hoy traerán la presencia de D-os. Al final del libro Shmot, cuando se completó la construcción del Mishkán, la presencia de D-os llenó el edificio.

Pero Su Presencia es sólo la mitad de la historia. El Mishkán no es sólo un lugar para Él. Es un lugar de encuentro: Él. Y nosotros. Él se mostró cuando se completó el edificio. Como tomando el primer paso. Como una pareja de baile. Alguien dirige. Él es el que dirige. Así como Él ha sido en la Torá completa hasta este momento. Él ha sido el líder: Creación, Abraham, Egipto, Sinaí, Mishkán. Todo es el acercamiento de D-os al hombre.  

Hasta ahora. Moisés le dice a Aarón y a la gente: ahora es nuestro turno de acercarnos a Él. Aarón ha sido elegido el representante de todo el pueblo judío en nuestro acercamiento a D-os. Él y los Cohanim actuarán como nuestros representantes trayendo las ofrendas que expresan nuestro deseo de acercarnos a Él.

2ª. Aliya (9:17-23) Aarón ofrece minjá y shlamim. Se forjan todos los detalles tal como han sido indicados. La porción que debe recibir Aarón se agita como indicado. A la conclusión de todas las ofrendas, Aarón bendice a la gente y desciende de las ofrendas. Moisés y Aarón entran en el Tabernáculo, bendiciendo a la gente a su salida. La Gloria de D-os aparece a la gente.

Todo tipo de sacrificios han sido traídos por Aarón: jatat, olah, minjá, shlamim. El momento de encuentro con lo Divino, de responder al acercamiento al hombre está por ocurrir. Aarón bendice a la gente con Birkat Cohanim (bendición de los Cohanim). En realidad, llamamos Birkat Cohanim una bendición, pero es una plegaria, una esperanza: Que D-os te bendiga y te guarde, que Él haga brillar Su Rostro para ti….

Aarón bendice a la gente con la esperanza de que se cumplan sus aspiraciones de reunirse con D-os. El hombre puede acercarse a D-os, hacer todo lo necesario, pero Su Respuesta nunca es dictada por nosotros. Todo lo que podemos hacer es nuestra parte. Luego esperar Su Respuesta.

Moisés y Aarón bendicen a la gente: Que el placer de D-os esté contigo. Que la Shejiná more en tus esfuerzos. El Kavod Hashem (honor de D-os), la Gloria de D-os, apareció ante la gente. Su acercamiento y sus plegarias se recompensaron con un encuentro con lo Divino. Verdaderamente una cima, un momento sublime de toda la Torá. El acercamiento del hombre a D-os, es contestado con su presencia.

3ª. Aliya (9:23-10:11) Un fuego descendió de D-os que consumió las ofrendas en el altar. La gente lo vio, cantó y cayeron en sobre sus rostros. Nadav y Avihu, tomaron incienso, aunque no había sido indicado, y lo quemaron ante D-os. Un fuego los consumió y murieron. Moisés le dijo a Aarón que esto es lo que dijo D-os: Con los que están cerca de Mi, me santifico. Aarón se mantuvo en silencio. Después de remover los cuerpos, Moisés le dijo a los otros hijos de Aarón que no estén de duelo o dejen el Mikdash, el pueblo judío hará duelo. Moisés le ordenó a los Cohanim que no consuman vino mientras prestan servicio en el Mikdash, para poder diferenciar entre lo sagrado y lo profano y enseñar a la gente.

La gente está extática con la presencia de D-os. Pero el éxtasis se derrumba con la muerte de Nadav y Avihu al traer el incienso no ordenado.

El terrible drama de esta historia tiene muchos comentarios. Éxtasis y muerte. El flujo simple de la narrativa parece referirse a como el hombre debe acercarse a D-os. El Mishkán es el lugar íntimo de acercamiento a D-os, el encuentro del hombre y D-os en Su casa. Pero el acercamiento del hombre limitado al D-os infinito está fraguado en misterio. Y arrogancia. ¿Cómo se anima el hombre limitado pensar que puede acercarse al infinito? Incluso es absurdo imaginarse la posibilidad de saber que es lo que nos puede traer el favor Divino. Solo lo podemos hacer porque Él nos dijo como hacerlo. D-os nos invitó, nos instruyó en como acercarnos a Él. Y solo lo hacemos con gran humildad, reconociendo que solo nos acercamos a Él por Su invitación.

Tenemos siete parashiot de instrucciones detalladas y del cumplimiento detallado de estas instrucciones que culminan en este momento con el encuentro exitoso del hombre con D-os. Claramente, la intención de estos detalles es mostrarnos nuestras deficiencias. Somos incapaces de imaginarnos como acercarnos a D-os. Él, sin embargo, se acerca a nosotros con instrucciones precisas de cómo acercarnos a Él.

Es en este contexto, luego de una extensa narrativa de instrucciones detalladas y su cumplimiento, que se debe ver el deseo espontáneo de Nadav y Avihu de acercarse a D-os con el incienso no autorizado. Después de todo eso, ¿simplemente decides saltar en un espíritu de éxtasis para acercarte a D-os? Increíble. Conmociona.

4ª. Aliya (10:12-15) Moisés le indica a Aarón y a sus hijos, Elazar e Itamar, que consuman la parte de los sacrificios traídos en el día que les correspondía. Deben consumir la minjá matzá y la carne del pecho en el patio sagrado.

Moisés sigue con el día trascendental de la aparición de la Gloria de D-os, procediendo con los detalles de los sacrificios.

5ª. Aliya (10:16-20) Moisés preguntó sobre la carne del jatat, pero había sido quemada, no consumida. Estaba enojado: ¿por qué no la consumieron en el lugar sagrado, como había sido ordenado? Aarón le contestó: ¿En el día que esto ocurrió, deberíamos ofrecer los sacrificios y comerlos? ¿Esto es lo apropiado en los ojos de D-os? Moisés escuchó y estuvo de acuerdo.

Moisés está enojado que las ofrendas no fueron consumidas por Aarón y sus otros hijos. Aarón sin palabras por la muerte de sus dos hijos, ahora lo desafía a Moisés. ¿Acaso nuestro papel como sirvientes de lo Divino elimina nuestros sentimientos humanos por la tragedia? ¿Una persona sagrada es angelical, o sagrada, mientras permanece como una persona? Por lo menos hoy ¿no tengo el derecho a estar de duelo?

Este breve, muy breve, enfrentamiento, expresa un tema universal del hombre sagrado. ¿Es que aceptamos nuestra humanidad, nuestras emociones, nuestros deseos, nuestra complejidad incluso en nuestros líderes religiosos mas sagrados? ¿O esperamos de ellos una conducta sobre humana, angelical? Las religiones del mundo contestan esta pregunta de manera diferente. Aarón presenta el punto de vista judío, de acuerdo con Moisés. La persona mas sagrada que tenemos, el Cohen Gadol, llora como cualquier otra persona la muerte de sus hijos. No obstante, lo sagrado que él es, también es una persona de sentimientos legítimos. Los hombres santos son santos, pero continúan siendo hombres.

6ª. Aliya (11:1-32) De los animales de tierra, pueden comer los que tienen pezuñas partidas y que mastican su bolo alimenticio. Se pueden comer los seres acuáticos que tienen aletas y escamas. Aves depredadoras no se pueden comer. No se pueden comer insectos con la excepción de ciertos saltamontes. El tocar el cadáver de ciertos animales muertos, hacen a la persona Tameh (impura).

Las leyes de cashrut comienzan una serie de leyes relacionadas a la condición única del hombre: como un animal, pero con un alma. La Torá específicamente legisla las actividades que compartimos con los animales: comida, procreación, enfermedades, muerte. Y las actividades que nos diferencian de los animales: conducta social, comunicación, autocontrol. Enseñándonos lo que podemos comer y lo que no podemos comer, estamos tomando una actividad que compartimos con los animales, el comer, y ejerciendo control. No somos animales impulsados sin limites por nuestra necesidad de comida. Controlamos lo que comemos y como lo preparamos.

7ª. Aliya (11:33-47) El adquirir Tumah (impureza) por el contacto con animales, requiere inmersión en una mikveh (baño ritual). Tú debes ser sagrado, porque Yo, D-os, soy sagrado. Te saqué de Egipto para ser mi pueblo y para ser sagrado como Yo lo soy. Debes distinguir entre lo puro y lo impuro y entre los seres vivos que se pueden comer y los que no se pueden comer.

Nos indican que imitemos la santidad de D-os. ¿De que manera debemos imitarlo a Él? En la Creación el separó, mavdil, así que nosotros también practicamos la sensatez. Diferenciamos entre lo que consumimos y lo que no consumimos. Sensatez, autocontrol, estructura, particularmente en aquellas actividades que compartimos con animales, es lo que nos hace sagrados, imitando Su santidad.


Sobre el Autor:

El Rav Reuven Tradburks es el director de Majón Milton, el curso preparatorio en inglés para conversión, una asociación del Concilio Rabínico de América (RCA) y Shavei Israel. Además, es el director del RCA-Región Israel. Previamente a su aliya, el Rav Tradburks, sirvió 10 años como el Director de la Corte de Conversión del Vaad Harabonim de Toronto y así mismo como rabino de congregación en Toronto y en los Estados Unidos.

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