Una tribu y una fiesta perdidas

Una tribu y una fiesta perdidas

Autor Rebbeca Sugar

“Este Janucá será una celebración muy especial” dice Hanan Singsit, “porque celebraremos donde ganaron los Macabeos. Ahora, su victoria es nuestra victoria también”.

Hay mucho que uno pierde cuando está separado de su pueblo por 2700 años. Sólo pregúntales a los Bnei Menashe (los hijos de Menashe) del noreste de la India. La comunidad de aproximadamente 10.000 personas afirman ser descendientes de una de las tribus perdidas de Israel que fueron exiliadas por el imperio Asirio de 722 AC. Eventualmente se establecieron en los estados de Mizoram y Manipur, en la frontera con Bangladesh en el noreste de la India donde practicaron por siglos la forma bíblica de judaísmo que trajeron consigo.

A medida que el tiempo progresó, también lo hizo el judaísmo. Alrededor del mundo, los judíos adoptaron leyes y prácticas presentadas por una tradición rabínica a la cual, los Bnei Menashe, separados de la comunidad mundial judía, nunca tuvieron acceso. Una de las más conocidas de estas es la fiesta de Janucá, el “Festival de las luces” que este año comienza el domingo 28 de noviembre. De acuerdo con un estudio del 2018 del Instituto de Política del Pueblo Judío (Jewish People Policy Institute) aproximadamente tres cuartos de judíos israelíes prenden velas todas las noches de Janucá durante los ocho días de la fiesta. Aproximadamente, dos tercios de judíos americanos también lo hacen. Hasta los años 1970 el número para los Bnei Menashe de la India, era cero. No sabían que Janucá existía.

 

La comunidad judía de Bombay, compuesta de diferentes comunidades se contactó con los Bnei Menashe en 1976 y les informó de la fiesta de Janucá.  Gideon Rei de 80 años de edad dice: “Recuerdo la primera vez que Janucá se celebró en Mizoram y Manipur. Todos podíamos sentir la iluminación que trajo a nuestras vidas. Abrazar la fiesta nos hizo sentir que nos habíamos reconectado con el pueblo judío”.

 

Janucá celebra la victoria de los Macabeos de Judea sobre la opresión religiosa de los antiguos griegos alrededor del año 165 AC. El mensaje de la celebración: la resistencia judía a la asimilación resonó inmediatamente con los Bnei Menashe. Ellos mismos, inexplicablemente, habían mantenido su identidad judía a través de los siglos siendo una pequeña minoría en la diáspora.

 

Pero la historia de Janucá se corroboró en la tierra de Israel, no en el noreste de la India, y los Bnei Menashe soñaban con el día en que pudieran celebrar en su tierra. En el 2004, ese sueño comenzó a hacerse realidad cuando la organización Shavei Israel (los que regresan a Israel) fue fundada en parte para facilitar la inmigración y absorción de los Bnei Menashe a Israel. Con la ayuda de la Agencia Judía para Israel, han traído 4000 miembros de la comunidad a Israel- 262 el mes pasado.

 

Uno de estos nuevos inmigrantes es Hanan Singsit que llegó en octubre con su esposa Odeliah y sus dos hijos. Están preparándose para celebrar con el resto del país. El explica: “Esta Janucá será muy especial porque celebraremos donde ganaron los Macabeos. Su victoria será también nuestra victoria”.

 

En la India, miles de Bnei Menashe sueñan con regresar a Israel y celebrar allí Janucá. Michael Freund, fundador y director de Shavei Israel predice que sucederá. “Nuestra ministra de Absorción, Pnina Tamano-Shata, nuestra primera ministra israelí nacida en Etiopía entiende especialmente la historia compartida y el destino del pueblo judío, sin importar la raza o la herencia étnica. Ella ha sido una campeona de esta inmigración”.

 

Mientras esperan, los Bnei Menashe, han hecho de la celebración un evento público en las calles de Mizoram y Manipur. Este año, por primera vez están levantando menoras de bambú de 10 pies de alto (3 metros) e invitando a toda la comunidad a celebrar públicamente la ceremonia del encendido de velas.

 

Janucá se conoce tal vez como la celebración de los milagros. Freund dice: “Si lo piensas bien, es un milagro que este año miles de Bnei Menashe celebrarán la fiesta como ciudadanos israelíes y otros miles más en el noreste de India. Solo tomó un par de milenios, pero una de nuestras tribus perdidas ya no lo está. Algunos milagros tardan un poco más que otros”.

Comments

comments