BNEI MENASHE Y UN MATRIMONIO HECHO EN TZION

BNEI MENASHE Y UN MATRIMONIO HECHO EN TZION

Los matrimonios se efectuaron entre los mas de 250 Bnei Menashe que llegaron a Israel a mediados de diciembre en un vuelo chárter especial de El Al organizado por Shavei Israel.

Este domingo pasado, cuando el sol comenzó su diario descenso hacia el horizonte, iluminando el cielo en una línea brillante de colores apasionados, las parejas- jóvenes, viejas, y de alguna manera en el medio- hicieron su camino, en silenciosa dignidad y deleite, hacia el dosel nupcial.

Engalanados con sus mejores trajes, los novios radiantes de orgullo tomaron sus lugares al lado de las novias, las cuales estaban envueltas en blanco, simbolizando pureza, así como también el nuevo capítulo que iban a comenzar juntos en sus vidas.

Las cinco parejas, todas inmigrantes Bnei Menashe que recientemente hicieron aliya del noreste de la India, se habían sumergido esa mañana en una mikveh (baño ritual) así completando formalmente su regreso al pueblo de Israel. Como tal, era necesario que contraigan matrimonio nuevamente en una ceremonia judía tradicional, otro evento importante en su largo camino a casa.

Los participantes en la ceremonia estaban entre los 250 Bnei Menashe que llegaron a Israel a mediados de diciembre en un vuelo chárter especial de El Al organizado por Shavei Israel, la organización que fundé y dirijo, en conjunto con el Ministerio de Absorción y Aliya regida por Pnina Tamano-Shata, miembro del parlamento.

Las nupcias esta semana, marcaron la culminación de varias ceremonias matrimoniales colectivas consumadas últimamente, en las cuales hubo un total de 47 parejas participantes. Aunque las pautas del Ministerio de Salud imposibilitaron la participación de un numero grande de parientes y amigos, el poder de estas ceremonias mas que compensó por la situación.

Entre las parejas se encontraban Maccabi Hnamte de 72 años y Sarah Hnamte de 70 años, del estado de Mizoram en el noreste de la India, que han estado felizmente casados por 49 años. Sus dos hijos inmigraron a Israel en el 2003 y no se habían visto por 17 años, hasta que llegaron al estado judío sólo tres meses atrás.

“Estamos muy agradecidos de hacer Aliya y muy contentos finalmente de reunirnos con nuestros hijos y nietos” nos dijeron los Hnamte. “Después de 49 años, hemos tenido el privilegio de engalanarnos y nuevamente contraer matrimonio, sólo que esta vez, bajo la jupá en la tierra de nuestros ancestros, la Tierra de Israel.

Por supuesto, cada boda judía resuena con la alegría privada y personal de la pareja. Pero mirando a las felices uniones, me sentí abrumado por la energía y el peso del momento. Después de todo, los Bnei Menashe son descendientes de la tribu de Manasseh, una de las diez tribus perdidas que fue exiliada por el imperio Asirio hace mas de 2700 años.

Bajo cualquier medida lógica, deberían haberse perdido en la niebla de la historia, como uno de los muchos ejemplos de pueblos antiguos desarraigados de su tierra y enviados a lo desconocido.

Pero su lealtad a la fe y su entusiasta amor a Zion no permitieron la desaparición. En el proceso desafiaron el exilio, el deambular, la pérdida y la duda, transmitiendo cuidadosamente a través de las generaciones la creencia profunda que, de alguna manera, un día, regresarían.

ENTONCES NOTE el papel central que precisamente este tema tiene en las Sheva Brajot, las siete bendiciones que se recitan en la ceremonia, dos de las cuales se concentran en el reintegro del pueblo judío a su patria.

“Trae gran felicidad y alegría a la que era estéril” dice la quinta bendición en una referencia bíblica a Zion, “cuando sus hijos regresan a ella en alegría. Bendito eres Tu, Señor, que alegras a Zion a través de sus hijos”.

La próxima bendición es todavía mas doliente y perentoria, rogándole al Creador, “Pronto, Dios nuestro Señor, que se escuchen en las ciudades de Judea y en las calles de Jerusalén los sonidos de alegría y regocijo, los sonidos del novio y la novia”.

Me pregunté, ¿que tiene que ver la confluencia de los exiliados con el novio y la novia uniéndose en un matrimonio sagrado? ¿Y por que destacar esto en la cima de la ceremonia nupcial?

La respuesta estaba delante de mí en estas parejas de los Bnei Menashe.

Cada una de ellas es un eslabón en la antigua cadena de nuestra epopeya nacional.  Cada una está inextricablemente fusionada con la historia judía y ligada al destino judío. Su alegría personal es nuestro júbilo colectivo al celebrar que, a pesar de los mejores esfuerzos de nuestros enemigos en un mundo históricamente hostil, otro bayit ne’eman, un hogar con fe está preparado para ser construido en Israel.

Particularmente en el caso de los Bnei Menashe, con su considerable historia, esto es mas notable.

Como el difunto, previo Rabino principal del Reino Unido, Lord Jonathan Sacks, indicó tan elocuentemente en el Koren Siddur, “El matrimonio es una de las instituciones mas importantes en el judaísmo, la primera mencionada en la Biblia, y la hablada por los profetas en sus momentos mas profundos, como la metáfora mas convincente de la relación de Dios con Su gente”.

Ciertamente, un componente esencial de esa relación es la promesa Divina de terminar nuestro exilio y restaurar nuestra gloria anterior. Abrazando la alegría privada de la pareja casada, la ampliamos y la empapamos con significado nacional, sionista, e incluso cósmico, los cuales están fácilmente en exhibición cuando el novio y la novia Bnei Menashe consagran su pacto matrimonial.

Esta unión se ilustra rompiendo una copa al finalizar la ceremonia, cuando recitamos los versículos cinco y seis del salmo 137, invocando el antiguo voto judío de recordar Jerusalén y poner a la ciudad por encima de nuestras alegrías mas grandes.

Esto es algo que los Bnei Menashe, y el pueblo judío en general, nunca deja de hacer. Y esto, mas que ninguna otra cosa, es el momento que precisa lo que verdaderamente puede llamarse un matrimonio hecho en Zion.

El escritor es el fundador y director de Shavei Israel (www.Shavei.org) que ayuda a las tribus perdidas y a las comunidades judías ocultas a regresar al pueblo judío.

Aquí les compartimos hermosas fotografías de los matrimonios de Bnei Menashe.

 

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Chaya Castillo
chaya@shavei.org