Rosh Hashaná

Rosh Hashaná

Por el Rav Reuven Tradburks

Rosh Hashaná

Primer Día

La lectura de Torá para el primer día es el capítulo 21 de Genesis, versículos 1 al 34. Este capítulo describe el nacimiento Isaac, la insistencia de Sarah de echar a Ismael, y Hagar e Ismael cercanos a la muerte en el desierto, antes de ser salvados. Termina con un pacto hecho en Beer Sheva entre Abraham y Avimelej.

1ª Aliya. Con el nacimiento de Isaac, se le otorga la promesa hecha a Abraham y Sarah. Describiendo el nacimiento, la frase “tal como Él dijo” aparece tres veces en los primeros dos versículos. Ese es el motivo que se lee en Rosh Hashaná. El tema Zijronot, no es sólo que D-os se acuerda, pero que Él hace lo que Él prometió, actúa sobre lo que Él ha dicho. Él le otorgó a Sarah el hijo que Él le prometió.

2ª Aliya. Sarah dice “todos los que escuchen de este nacimiento, reirán”. Por lo tanto, Yitzhak (se reirán) (Isaac). La historia judía comienza con la incredulidad. Una risa expresando que incrédulo es este nacimiento. Sarah no sabía que verdaderamente incrédula sería nuestra historia.

Sarah exige que Hagar e Ismael sean expulsados, porque sólo Isaac es nuestro futuro. Mientras que esto no le gusta a Abraham, Hashem le dice que Sarah está en lo correcto, ya que Isaac es el futuro judío. Mientras que valoramos a toda la gente, el destino judío es diferente, nuestro pueblo es diferente, y nuestro convenio con D-os es diferente.

3ª Aliya. Abraham se levanta temprano para enviar a Hagar y a Ismael. Ellos van a Beer Sheva. Ella no tolera ver la muerte de su hijo. Un ángel la llama y le comunica que su hijo se salva ya que D-os escuchó la voz del niño; el también será una gran nación. Ella abre los ojos, ve agua y beben. El crece y se convierte en un arquero. Esta historia es similar a la historia de la Akeda que leeremos mañana. Temprano por la mañana, saliendo al camino, con un hijo, la muerte cercana, el ángel llama, sus ojos se abren.

Hay un tema universal en Rosh Hashaná, de toda la creación de D-os. Hay grandes naciones. Como Ismael. Pero el paralelo de la historia de la Akeda con Isaac es para resaltar las diferencias. Hay muchas naciones importantes. Ismael se convierte en un gran guerrero/arquero. Pero Isaac continuará el convenio. Hay solo un pueblo judío.

4ª Aliya. Avimelej hace un pacto con Abraham “porque D-os está contigo en todo lo que haces”. Esto también es una promesa cumplida. Se le prometió a Abraham que tendría un gran nombre. Su fama ha llegado a ser. D-os promete y cumple las promesas.

5ª Aliya. Llaman a la localidad Beer Sheva de la palabra juramento, o pacto. El pacto de ellos es mundano. El nuestro es Divino.

Segundo Dia.

La lectura de la Torá son los 24 versículos de Genesis del capítulo 22. Esta historia, la Akeda de Isaac, la ligadura de Isaac es la expresión más dramática de cuan lejos puede llegar el hombre en su lealtad a D-os. Aunque es una historia compleja de ordenes conflictivas, la narración es hermosa en su sencillez. En la sencillez de la historia, la profunda e inquebrantable dedicación de Abraham es majestuosa. La historia cierra con el carnero atrapado en el matorral por su cuerno, el que usamos como shofar en Rosh Hashaná.

1ª. Aliya. D-os prueba a Abraham. Toma tu hijo amado y ofrécelo en sacrificio. Abraham se despierta temprano, se levanta y va con sus ayudantes, con Isaac y con la madera.

El drama de la historia es desmentido con el lenguaje sorprendentemente sencillo: hineni, aquí estoy; se despertó temprano, se levantó, y fue a cumplir lo que D-os le pidió. Es notable la ausencia de cualquier diálogo, de preguntas, de desafío a D-os, de discusión con Sarah, de explicación a Isaac. Esta sencillez maneja el mensaje de la sencillez de la lealtad de Abraham a D-os. Porque, esta historia increíblemente complicada, es básicamente muy simple. Esta simplicidad es el tema de Rosh Hashaná. Vivimos en un mundo terriblemente complicado; tenemos muchas preguntas sin contestación, preguntas teológicas, muchos desafíos y confusión. Pero en un nivel muy recóndito y profundo, somos simples en nuestra devoción. Como el shofar- sin palabras, sólo un simple llamado de la profundidad de nuestras almas.

2ª Aliya. Llegan al lugar. Los ayudantes se quedan atrás. Abraham e Isaac caminan juntos. Isaac pregunta donde está el sacrificio. Abraham responde que D-os proveerá el sacrificio. Y caminan juntos.

Ellos caminan juntos. Esta unión es irónica. Porque Abraham sabe que el sacrificará a Isaac; Isaac no lo sabe. O tal vez sí lo sabe. A lo mejor el está realmente con Abraham. Mientras que Abraham es sometido a una prueba, Isaac también lo es. El papel de Isaac, como un sacrificio dispuesto, es dramático. Y como el padre del pueblo judío, muestra la imagen del judío casi destruido, pero sobreviviendo.

3ª Aliya. Abraham construye el altar, arregla la madera, pone a Isaac sobre el altar, y levanta el cuchillo para matar a su hijo. El ángel interrupte, ordenándole que no mate a su hijo, que no haga nada, porque ahora sabemos que ni siquiera retendrías a tu hijo de Mi. Abraham ve el carnero y lo ofrece en lugar de su hijo. El nombra al lugar “D-os te verá. Yireh” y se llama así a la montaña donde se ve a D-os (Har Hamoriah)

Que más se puede decir de este momento poderoso y dramático. Se nombra a la montaña. Él ve. Y Él es visto. La historia Le dijo mucho de Abraham. Él ve a Abraham no sólo ejerciendo su fe, pero siendo leal. Y la historia nos dice mucho de Él. Lo que vemos en Él es el misterio, porque Él hizo esto, y que poco sabemos de Sus caminos. Y al mismo tiempo Su misericordia y Su lealtad hacia nosotros, se ve claramente. Él salvó a Isaac y Él salvó a Abraham de un momento traicionero.

4ª Aliya. El ángel llama a Abraham una segunda vez. Le dice que D-os juró que, si Abraham no retenía a su hijo, que él y sus hijos serían bendecidos, serían una bendición, y serían un gran pueblo.

Este también es un tema de Rosh Hashaná. La Creación del mundo fue la expresión de un deseo Divino de un socio en el hombre. La elección de Abraham fue la expresión más íntima del deseo Divino por un tipo de hombre específico como socio. Y la expresión de bendición por el pueblo judío es además una expresión de nuestro convenio único. Rosh Hashaná no sólo es la majestuosidad de D-os, pero la majestuosidad del hombre. Somos socios del Rey. Él se acerca a nosotros, nos crea, nos elige, nos instruye, nos bendice. Que mandato majestuoso; los socios, los socios íntimos del Rey.

5ª Aliya. Se le dice a Abraham, que su hermano tiene una familia con muchos descendientes, incluyendo a Rivka.

La próxima generación está lista para recoger este gran convenio y tomar su lugar en la historia judía.

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