Parashá Vayikrá

Parashá Vayikrá

El tema de la parashá son las ofrendas. Más adelante, en el libro de Vayikrá, se necesitarán diferentes ofrendas en una variedad de circunstancias. Esta parashá traza las reglas de estas ofrendas, de modo que cuando aparecen luego, el procedimiento será familiar. La parashá traza el procedimiento para: Olah, una ofrenda completamente quemada; Shlamim, una ofrenda que consumen los Cohanim y el dueño de la ofenda; y Jatat, una ofrenda por pecado. En el curso de estas, también se describe Minjá, la ofrenda de harina.

1ª. Aliya (Vayikrá 1:1-13) Y Él llamó a Moisés, y D-os le habló. Cuando una persona trae Olah, puede ser de ganado vacuno o de ovejas. Si es de ganado, se sigue este procedimiento: el dueño pone sus manos sobre el animal, se sacrifica el animal ante D-os, se salpica la sangre sobre el altar, se queman las grasas y se quema toda la ofrenda. Se hace lo mismo si se utiliza oveja o cabra: se sacrifica en el mismo lugar, se salpica la sangre, se ofrece las grasas y se quema toda la ofrenda.   

Las primeras palabras de la parashá confunde a los comentaristas. Ningún maestro le permitiría a un estudiante que comience un libro: “Y Él llamó a Moisés”. ¿Quién es Él? Todavía no ha pasado nada en el libro que haga referencia a quien es Él. Y, ¿por qué comenzar con “Y”? La Torá se refiere a la historia previa. Y la continúa. Al final de Shmot, se completa el Mishkán. Descendió la nube densa, indicando la presencia de D-os. Moisés no podía entrar en el área del Mishkán debido a la nube. Ahora, D-os le señala a Moisés que entre para enseñarle las leyes de los sacrificios.

Esta interacción, encuadra el libro de Vayikrá. En Shmot, D-os descendió hacia nosotros. Él ordenó el Mishkán como lugar de encuentro con nosotros. Él descendió y llenó el espacio. ¿Y ahora? Nuestro turno. Él se nos había acercado. Ahora, nosotros nos acercamos a Él. En Shmot, el pueblo judío era pasivo, atraído a Él. Se le ordenó que preparen un lugar de encuentro para encontrarnos con D-os. Ahora en Vayikrá, el pueblo judío es activo. De modo que el libro comienza como una continuación del último, solo que ahora que Él se nos ha acercado, nosotros nos acercamos a Él. Y este es el significado de las ofrendas, el hombre acercándose a D-os.

2ª Aliya (1:14-2:5) Si Olah es de aves, el procedimiento es similar: salpicar la sangre, quemar los órganos, y quemar completamente. Si un nefesh trae una ofrenda de harina, el procedimiento es que la harina se mezcla con aceite e incienso. El Cohen toma un dedo lleno y lo quema en el altar. El resto lo comen los Cohanim. La ofrenda de harina también puede ser horneada o frita en aceite, como una matzá delgada.

La ofrenda de Olah es una escala móvil. Ganado, ovejas, cabras, aves, harina. Mientras que el corazón mueve a la persona a acercarse a D-os, el bolsillo pone reparos. Rashi indica que cuando se describe al que trae la ofrenda de harina, la más barata de todas las ofrendas, la Torá utiliza el término nefesh, como si dijera el alma es la motivación que se encuentra en la base de la ofrenda. Para algunos la ofrenda de harina es un sacrificio tan grande como para otros un toro.

3ª. Aliya (2:6-16) O uno puede traer una ofrenda blanda de harina. En cada una de estas, el Cohen trae la ofrenda de minjá al altar, ofreciendo un dedo lleno. El resto lo consumen los Cohanim, tratado como el Santa Sanctorum. Ninguna de estas ofrendas puede ser jametz (con levadura) o tener miel.  Solo las ofrendas de los primeros frutos contienen jametz y miel. La ofrenda del Omer es de cebada nueva tostada con aceite e incienso.

¿Cómo podemos encontrar significado en los sacrificios? Permítanme ofrecerles lo siguiente: y si me encuentran culpable de proyectar pensamientos modernos sobre los tiempos pasados distantes, me voy a declarar culpable como me acusan.

En la vida experimentamos una abundancia de sentimientos y emociones. El éxito nos da satisfacción, el fracaso, desilusión. Hay momentos en que nos sentimos desesperados, derrotados por los desafíos e incertidumbre. Las amenazas de guerras y enfermedades nos hacen sentir frenéticos. El pecado aumenta nuestra vulnerabilidad, trayendo un profundo sentido de inutilidad. En otros momentos nos sentimos exuberantes, bendecidos, afortunados. Que el sol ha brillado sobre nosotros. Gratitud, aprecio, corazones llenos.

La naturaleza precaria de la vida en los tiempos de antaño magnificaba todos estos sentimientos- ambos de la ansiedad de la vida y sus cosas inesperadas y las alegrías de la abundancia del éxito. Y mientras que nuestro mundo ha cambiado dramáticamente la manera en que vivimos, la vida interior del hombre se mantiene prácticamente igual. Es posible que nuestra ansiedad se deba a diferentes cuestiones, pero sufrimos de ansiedades. Y nuestro júbilo se aprecio, pasa por las generaciones.

Olah es una ofrenda completamente quemada. Expresa una sometimiento total a D-os. Se trae dentro de diferentes contextos, ofrendas comunitarias, ofrendas obligatorias individuales, ofrendas voluntarias. Pero cualquiera que sea el contexto, comunica resignación o sumisión. Esta es en efecto, una actitud básica que tenemos en nuestra relación con D-os. Puede ser equiparada con alegría, culpabilidad, con aprecio, pero en nuestra base, resignación y sumisión yace en la base de nuestra experiencia religiosa. De modo que cuando se ofrece Olah, puede ser una expresión de profundo afecto, pero comunicando ese aprecio con resignación, que no es por mis manos que forjé mi éxito, pero yo, como judío, estoy encargado de vivir mano a mano con D-os. Mi éxito pide una demostración a D-os, así como mi desesperación. Yo le entrego a Él, mi vida completa-ambos, mi éxito y mi desesperación. Esta total resignación es expresada en Olah, una ofrenda totalmente quemada. Como si dijese, estoy en Tus Manos.

4ª Aliya (3:1-17) La ofrenda de Shlamim puede ser de ganado. El procedimiento es: el dueño pone las manos sobre la cabeza, los Cohanim apartan la sangre después del sacrificio y la salpican sobre el altar, se queman las grasas. Si se trae una oveja se sigue el mismo procedimiento. O si se traen cabras. Una ley eterna es que no se puede consumir sangre o grasas.

Shlamim se come en Jerusalén, no totalmente quemada como es Olah. Como tal expresa una sociedad entre el hombre y D-os. Tiene un espíritu celebratorio. Tal vez la alegría, en cierto nivel, que mientras nos sometemos a D-os, también nos asociamos con Él. Es la complejidad de la experiencia humana, combinando ambos sumisión y asociación.

5ª. Aliya (4:1-26) Cuando un nefesh (alma) peca, si el Cohen peca en su capacidad oficial, el trae un toro como sacrificio de pecado. El procedimiento es: el Cohen pone sus manos sobre la cabeza, el Cohen salpica la sangre hacia las cortinas del Santa Sanctorum y el altar de incienso. Se queman las grasas. Se quema el toro afuera del área sagrada, donde se depositan otras cenizas. Si toda la gente erra cometiendo un pecado, se trae un toro como ofrenda de pecado. El procedimiento es como el del Cohen: los ancianos ponen las manos sobre la cabeza, los Cohanim salpican la sangre frente al Santa Sanctorum y el altar de incienso. Se queman las grasas, y el toro se quema fuera del área sagrada, tal como se hace con la ofrenda por el pecado del Cohen. Cuando el Gobernante comete un pecado sin intención, trae una cabra. Apoya las manos sobre la cabeza, los Cohanim ponen la sangre en las esquinas del altar y se queman las grasas.

Esta aliya describe tres ofrendas por pecados traídas por los líderes: el Cohen, cuando el Sanedrin dicta una regla que toda la gente sigue y luego se dan cuenta que fue un error, y el Rey. La inefabilidad papal no es un concepto judío, aquí suponemos que el Cohen (líder religioso), el Sanedrin (judicial), y el Rey, el líder político, todos pecarán. Y van a admitir sus pecados.

6ª. Aliya (4:27-5:10) Si una persona peca sin darse cuenta, trae una cabra como ofrenda por el pecado. Apoya sus manos en la cabeza, la sangre se pone en las esquinas del altar y se queman las grasas. Puede traer una oveja; el procedimiento es similar. Una ofrenda de pecado Asham se trae por: retención de testimonio resultando en un juramento innecesario, contravenir las leyes, sin saberlo, después de convertirse en impuro, tomar un juramento innecesario. Se hace una confesión. Se puede traer una ofrenda de ovejas o cabras. Si el dueño no puede pagar por estos, puede traer dos aves, una para Olah y una para ofrenda de pecado.

Las ofrendas de pecado se traen para pecados inadvertidos. El pecado mancha la relación entre el hombre y D-os. Pero no todos los pecados gozan del privilegio de una ofrenda para obtener la expiación. El pecado con intención demanda arrepentimiento y un cambio de actitud; el sacrificio no es suficiente.

7ª. Aliya (5:11-25) Y si no puede pagar por esto, puede traer una ofrenda de harina, pero sin aceite o incienso, porque esta es una ofrenda por pecado, un asham. Un dedo lleno se trae al altar, el resto lo consumen los Cohanim. Si una persona usa propiedad santificada, debe traer un carnero para expiar como un Asham. Y compensar al fondo sagrado con una penalidad adicional de un quinto. Si una persona no está segura de un pecado, debe traer un carnero para expiar como un Asham. Si una persona niega una obligación financiera, y jura falsamente, tiene que restituir con un quinto adicional y traer un carnero para la expiación.

Se requiere traer estas ofrendas al Mishkán y más adelante al Templo de Jerusalén. La experiencia de la grandeza de estos lugares generaría humildad. La humildad sana, conociendo nuestro lugar como seres majestuosos y dóciles en Su presencia, es forjada por la experiencia del sacrificio en el lugar sagrado.


Sobre el Autor:

El Rav Reuven Tradburks es el director de Majón Milton, el curso preparatorio en inglés para conversión, una asociación del Concilio Rabínico de América (RCA) y Shavei Israel. Además, es el director del RCA-Región Israel. Previamente a su aliya, el Rav Tradburks, sirvió 10 años como el Director de la Corte de Conversión del Vaad Harabonim de Toronto y así mismo como rabino de congregación en Toronto y en los Estados Unidos.

 

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