Shavei Israel celebra Jánuka 2012 alrededor del mundo

Shavei Israel celebra Jánuka 2012 alrededor del mundo

Quizás más que cualquier otra festividad en el calendario judío, en Jánuka se festeja la determinación del pueblo judío de sobrevivir. Hace dos mil años atrás, un pequeño bando de luchadores, liderado por Iehuda Macabí, lucho contra los gobernadores helenistas de Israel, los cuales querían asimilar al pueblo judío al imperio griego.

La Victoria resultante, en muchos sentidos, presagia el renacimiento moderno del independiente Estado Judío. Más aún, esto da esperanza a los muchos individuos valientes de Las Tribus Perdidas y las comunidades de judíos escondidos, las cuales actualmente luchan a su manera por reclamar la identidad judía que les fue quitada.

En honor a la festividad, les pedimos a tres miembros de las comunidades judías con las que Shavei Israel trabaja, que compartan con nosotros su trayectoria judía y lo que Jánuka significa para ellos. Cada cual proviene de una parte diferente del mundo – Ytzjak Lhungdim es un Bnei Menashé de India, Jaume Floch i Mola es un Bnei Anusim de España y Filtzgova Tova bat Avraham es una judía subotnik de Rusia – pero todos están muy agradecidos por la posibilidad de poder celebrar abiertamente el milagro de jánuka esta año.

Jaume Floch i Mola de Barcelona, España (Bnei Anusim)

En mi adolescencia, nunca hubiese creído que mi perfil se adapta al de una persona religiosa o alguien que tenga una mínima conciencia de su relación con el Creador. Crecí en una familia católica, cuando tenía solo 10 años, concluí que ningún dogma tenía sentido. Realizando una rápida extrapolación, decidí que todas las religiones eran falsas. Luego seguí un camino racionalista “clásico”: en la secundaria, busqué respuesta sobre la verdadera naturaleza de la realidad en filosofía y ciencia, y en la universidad estudié física. Pero no encontré lo que buscaba.

Mientras que mi carrera específica avanzaba, me hice amigo de una pareja casada de Barcelona. Ambos estábamos relacionados con la liberación política de Cataluña, y compartíamos una profunda afinidad filosófica. Un día, me dijeron que se convirtieron al judaísmo. No lo comprendí. ¿Cómo era posible que una pareja tan educada e inteligente adoptara el judaísmo, una “religión”?

Esta contradicción aparente rompió mis años de prejuicio contra la religión y me llevó a mis primeras averiguaciones sobre el judaísmo. Mi enfoque, sin embargo, fue muy impulsivo y desorganizado y me llevó a una crisis muchos años después. Decidí que debía intentar más profundamente, por lo que comencé a asistir a clases en Jabad Barcelona. Luego expandí mi participación a shabatot completos y más tarde comencé a asistir a las clases del Rabino Nissán Ben Avraham (emisario de Shavei Israel en España).

Mi primer jánuka lo festejé en el 2009, en el Turó Park en Barcelona. Recuerdo mi profunda alegría al revivir la historia de los macabeos, la cual enfatiza la gran distinción entre la mentalidad limitada de la nación pagana coactiva de los griegos y la luminosa y liberadora visión, centrada en la Torá y el D-s del pueblo de Israel.

Este Jánuka, podré internalizar más profundamente el concepto fundamental y las halajot de la festividad y celebrar con la comunidad judía de Barcelona. Me uniré a Jabad nuevamente para encender la janukiá en la plaza Sant Jaume. ¡Espero con mucha expectativa todo lo que Hashem me depare en mi senda personal!

¡Jag Jánuka Sameaj le Kol Am Israel [feliz jánuka para todo el pueblo de Israel]!

Itzjak Lhungdim de Bongmol Tampak, India (Bnei Menashe)

Nací en 1970 en el pueblo Bongmil Tampak cerca del límite entre India y Myanmar (Burma). Pero recién en 1997, gracias D-s, comencé a practicar el judaísmo cuando me convertí en miembro de la comunidad de Churachandpur, Manipur, centro principal de Shavei Israel para Bnei Menashé en India.

Incluso antes, recuerdo que cuando era pequeño, una vez hubo un terremoto y mi abuelo gritó “¡los hijos de Menashé aún están en vida!” sorprendentemente no hubo ningún daño.

A medida que me involucré más en el judaísmo, no vivía cerca de la sinagoga, pero caminaba allí – 4 o 5 kilómetros – todos los shabatot. Le pedía a los líderes de la comunidad que me enseñen judaísmo, y luego escribía todo lo que oí. Estaba tan feliz.

En el año 2000, establecimos una nueva sinagoga en Churachandpur y me designaron jazán. Para ese entonces, sabía lo suficiente como para enseñar a la comunidad por mí mismo, sobre las leyes judías y temas tales como la manera de observar el Shabat. A veces, incluso, viajaba a otras comunidades también.

Mi conexión a la comunidad judía siguió creciendo. En el 2005, me casé con mi amada esposa, Leah. Luego, en el 2007, fui seleccionado para participar en el primer seminario de miembros de Shavei Israel. El seminario fue llevado a cabo en Nepal y los maestros incluían al director de Shavei Israel, Michael Freund, al Rabino Janoj Avitzedek (director del Departamento de Bnei Menashé), Tzvi Khaute (coordinador de Bnei Menashé) y el Rabino Yehuda Gin, de Manipur y que actualmente vive en Israel.

Ahora, con la bendición de Hashem y el duro trabajo de Shavei Israel, he realizado aliá a Israel. Tenemos tres hijas y un hijo y vivimos cerca de Jerusalem.

Celebré jánuka por primera vez en 1997. Todos los miembros de la comunidad en Churachandpur encendimos las velas en conjunto. La historia de la festividad y los milagros me conmovieron – cómo Hashem oye a los que hacen teshuvá y cómo ayudó a los cohanim, Matitiahu y sus hijos, a luchar contra los griegos y a salvar a los judíos de sus enemigos.

Con la bendición de Hashem, pasaré este jánuka con mi familia, con alegría y salud, amor y felicidad, en nuestros cuerpos y alma. Que Hashem bendiga a toda la nación de Israel y le permita a aquellos que están en la diáspora, realizar aliá pronto en nuestros días. Y que D´s bendiga a Shavei Israel por todo el trabajo que realiza con Bnei Menashé. ¡Amén!

Filtzgova Tova bat Avraham de Voronezh, Rusia (judía Subotnik)

Crecí en un pueblo pequeño de Rusia, en los años ´60, en un lugar con una comunidad judía muy fuerte. Éramos distintos del resto de las comunidades rurales debido a que éramos particularmente cohesivos, siempre realizando actos de amor, como los que uno hace con la familia cercana.

De pequeña, cuando tenía 5 o 6 años, iba con los adultos a las plegarias públicas donde rezaban en hebreo. Me dio un sentido de pertenencia a un profundo secreto… y quería descubrir más aún. Esto continuó cuando de pequeños ojeamos el sidur y nos preguntamos sobre la naturaleza de las letras en hebreo que se encontraban escritas allí. O cuando los adultos sacaban la Torá en la sinagoga y nuestras abuelas nos acercaban para que lo besemos. O cuando preguntamos por el objetivo de las mezuzot, las cuales se encontraban en los marcos de nuestras casas, y los adultos respondían que había algo, o alguien, que nos protegía la casa durante la noche. Todas estas imágenes permanecerán en mi memoria por siempre.

Mantener la tradición no fue fácil cuando el estado intentaba “educarnos” en el espíritu del comunismo. En esos días difíciles, nuestros abuelos intentaban proteger nuestro futuro mediante plegarias a D´s.

Una de las festividades que pudimos celebrar era Pesaj, la cual siempre resultaba muy divertida. Toda nuestra familia extensa, la cual no era pequeña – 15 o 20 personas – se reunía para hornear matzot. La línea de producción era prácticamente industrial – organizamos un negocio en una casa especial y la gente trabajaba en turnos. Los niños teníamos una importante tarea – utilizábamos engranajes de antiguos relojes para realizar los orificios en la masa. Estas preparaciones eran como una festividad en sí misma.

La festividad más deliciosa era, por supuesto, Shabat. El espléndido gusto de la comida era inolvidable.

Cuando el régimen comunista, y los muchos años que intentó inculcarnos las ideas de Marx y Lenin, finalmente cayó, fue la llama de fe pura, la cual nuestros abuelos nos concedieron en nuestra niñez, la cual nos salvó y nos ayudó a seguir adelante, a pesar de que la sociedad a nuestro alrededor se estaba desintegrando.

A comienzos de los ´90, la comunidad judía de Voronezh, viajaba cada domingo 200 kilómetros hacia nuestro pueblo, para ayudarnos a reconstruir las bases de la vida judía. Nos enseñaban a leer y a escribir en hebreo. Era simplemente maravilloso.

Lentamente, comenzamos a organizar nuestra escuela judía los días domingo, donde ahora preparamos a la joven generación en las bases del judaísmo y el hebreo. Ahora, esto se realiza bajo la supervisión de nuestro rabino, Shlomo Zelig Avrasin (emisario de Shavei Israel en Rusia).

Cuando pienso sobre mis primeros recuerdos de jánuka, estos también son de mi infancia. Realizábamos la janukiá de papas frescas, en la cuales poníamos velas de cera. Luego, era especialmente maravilloso sentarnos en casa, en las frías noches de invierno, y mirar las velas de jánuka, mientras que oíamos el crujir de los leños en la hoguera. Sentíamos que estábamos en la mitad de un verdadero milagro, trayendo luz a la oscuridad.

Luego, de adultos, teníamos una janukiá verdadera, no una de papas, con velas kosher. Celebramos junto a los judíos de Voronezh. La festividad era cálida y deliciosa. La tradición continúa cada año.

Este año, nuevamente celebraremos jánuka con mucho espíritu. Nos sentaremos alrededor de la mesa – todos, niños y adultos – y disfrutaremos de la luz de la janukiá. Y por supuesto, haremos sufganiot, latkes y otros platos deliciosos.

¡Jánuka sameaj!

.

¡Jánuka sameaj!

Comments

comments