Bnei Menashe

Bueno, ahora todos pueden dormir bien. Por supuesto que Irán continúa con la amenaza de destruir el Estado Judío, Siria se encuentra activamente intentando obtener armas de destrucción masiva, y terroristas palestinos siguen lanzando cohetes al sur de Israel en forma prácticamente diaria. ¡Pero no teman! El 14 de octubre, el gobierno israelí en su sesión semanal, decidió dedicar su precioso tiempo y energía en protegernos a todos de un más grave peligro para el futuro de Israel: el aumento en la aliá del exterior.
Cientos de inmigrantes veteranos de Bnei Menashe del noreste de India se reunieron en Kirat Araba esta semana para celebrar su retorno a Israel y al pueblo judío después de 27 siglos de exilio. En un día especial durante la festividad de Sukot organizada por Shavei Israel, los Bnei Menashe tuvieron la oportunidad de disfrutar de variadas diversiones y actividades educativas entre las cuales se ofreció clases de tambor, conferencias de Torá, pinturas faciales para niños y la construcción de las cabañas tradicionales indias de bambú. El evento fue organizado en cooperación con la junta municipal de Kiriat Arba y su director Zvi Karzover.
Por lo visto, las noticias no nos dan descanso. Con misiles cayendo en el norte, terroristas reteniendo a soldados israelíes capturados y bombas suicidas siendo atrapados en Jerusalem, es difícil aguantar el deseo de escurrirse debajo de la cama y esperar a que pase lo mejor.
El Rabinato ha decidido reconocer como judíos a los miembros de una antigua tribu de la India conocida como los "Shing-Long" y asegura que son los descendientes de una de las 10 tribus perdidas de Israel.  La máxima instancia religiosa del Estado de Israel ha fallado que los "Shing-Long" -también autodenominados "Lu-Shi" (literalmente "Las Diez Tribus"), son los descendientes del bíblico Menashé y por lo tanto judíos en potencia. 
Para todos los presentes, fue una escena tan notable como conmovedora. La joven pareja, recientemente arribada al país desde la India, se hallaba sentada frente a los tres miembros de la Corte Rabínica de Conversiones, respondiendo preguntas en una gama que abarcaba desde la filosofía judía hasta cuestiones relativas a la observancia ritual. El examen era exigente, estaba destinado a comprobar la magnitud de su conocimiento de judaísmo y de su compromiso espiritual, y los desafiaba a apelar a los puntos más sutiles de la ley, no menos que a las visiones proféticas de la Redención Final.
A varios husos horarios de distancia, en el noreste de la India, viven miles de hombres y mujeres que anhelan unirse al pueblo Judío. Repartidos a lo largo de los pueblos y aldeas de los estados de Mizoram y Manipur en la India, viven según la ley Judía, observan el Shabát y las festividades e incluso rezan en Hebreo, orientando sus rostros, y sus sueños, en dirección a Sión. Autodenominados Bnei-Menashé, o "Hijos de Manasés", ellos creen ser descendientes de la tribu Israelita de Menashé, que fue exiliada de la Tierra de Israel por mano los Asirios,  más de 2.700 años atrás. Pese a haber llevado una vida errante por siglos, han preservado fragmentos de su antigua herencia Judía, y ahora desean retornar a su pueblo.
La carretera hacia Aizawl serpentea peligrosamente a través de colinas de verde exuberante, con curvas pronunciadas y estrechos senderos sin señalizar, que agregan una sensación tangible de peligro a la excursión. La ruta atraviesa numerosas aldeas, muchas de las cuales son esencialmente pequeños racimos de viviendas precarias construidas de bambú, madera y todo otro material disponible. Luego de un viaje largo y cansador, una camioneta con cuatro rabinos Israelíes arriba al poblado, que es la capital del estado de Mizoram, al noreste de India. Los visitantes frenan ante una edificación cuyo techo metálico exhibe la inscripción: “Shalom Tzion Beit Knesset”.