Parashá Shelaj

Parashá Shelaj

Parashá Shelaj

Por: Rav Reuven Tradburks

1ª Aliya (Bamidbar 13:1-20) Se le indica a Moisés que envíe un líder por tribu a recorrer la tierra. Se hace una lista con los nombres de los líderes. Deben viajar desde el Negev a las regiones montañosas. Para ver el país, la gente, las ciudades, y la fertilidad: analícenlos y de regreso, traigan productos.

Mientras que la marcha hacia la tierra de Israel comenzó irregularmente en la parashá pasada, en estos versículos la entrada a la tierra es inminente. Y realmente, ha comenzado. Desde que Ya’akov vivió allí cientos de años atrás, los espías son los primeros judíos que entrarán a la tierra con la intención de vivir allí. El enviar a los espías, aunque una historia relativamente inofensiva, se convertirá en una de las historias básicas de la Torá, la historia del fracaso nacional.

2ª Aliya (13:21-14:7) Y así viajaron, entrando por el sur, viajando al norte hacia Hebrón, donde vivían los descendientes de gigantes. Juntaron uvas, granadas, e higos, regresando después de cuarenta días, informándoles a Moisés, a Aarón, y al pueblo, mostrándoles los frutos. Dijeron: es una tierra de leche y miel. La gente es fuerte, las ciudades están fuertemente fortificadas, y hemos visto gigantes. Muchas naciones moran allí, incluyendo Amalek. Caleb interrumpió: Vamos, tomemos esta tierra, lo podemos hacer. Los otros contestaron: no, no podemos. Calumniaron a la tierra, dijeron somos como saltamontes en los ojos de la gente de la tierra. El pueblo desafió a Moisés y a Aarón: mejor hubiéramos muerto en Egipto o aquí en el desierto mejor que morir tratando de tomar la tierra. Moisés y Aarón están desanimados, rasgando sus ropas. Josué dijo: la tierra es muy, muy buena.

El plan se descarrila. Y rápido. Nos dijiste que exploremos la tierra: es exuberante. La gente: gigantes. Las ciudades: fortificadas. La fertilidad: frutos enormes. Es comprensible que la gente tiene miedo; todo es más grande que nosotros. Incluyendo el plan de entrar a la tierra y tomar esta tierra; esto también es demasiado grande para nosotros. Mientras que Caleb y Josué tratan de mover las cosas de una manera positiva, Moisés y Aarón se portan como dolientes. D-os extendió Su mano: le prometió la tierra a Abraham, nos sacó de Egipto, se nos acercó en Sinaí, nos extendió una mano invitándonos al Mishkan, se estableció Él mismo en el medio de nuestro campamento. Y ¿nosotros nos apartamos de Su brazo extendido?  Moisés y Aarón están destruidos. Él está haciendo todo esto por ustedes, ¿y ustedes lo rechazan?

3ª Aliya (14:8-25) Josué dijo: si D-os así lo quiere, Él nos traerá allí. Pero no se rebelen en Su contra. El pueblo quería apedrearlo. D-os le dijo a Moisés: ¿Por cuánto tiempo me irritará esta gente después de todos los milagros que he hecho? Los aniquilaré y te haré una gran nación. Moisés se opuso: no puedes hacer eso. Se verá como si Tú no tienes el poder de traerlos a la tierra. Cíñete, D-os, y se misericordioso. D-os dijo: Los perdono, así como has dicho. Pero. Esta gente que fue testigo de los milagros y ahora ponen obstáculos, no entrarán en la tierra, salvo por Caleb.

Esta historia de los espías es, junto con la historia del becerro de oro, uno de los dos fallos nacionales en la Torá. En realidad, la reacción de D-os aquí es casi idéntica a Su reacción allí: Déjame aniquilarlos y te haré a ti Moisés una nueva nación. La respuesta de Moisés aquí también es idéntica a la que tuvo allí: hacer esto va a extraviar a la gente en pensar que Tú no eres capaz de perseverar y traer al pueblo a la tierra. Moisés suplica; D-os cede. Esta no es una historia de fracaso, es una historia de perdón. Igual que la historia del becerro de oro es una historia de perdón. Lo más profundo el fracaso, con más amor el perdón.

Muy importante, este intercambio entre Moisés y D-os, nos deja entrever más allá del velo. Y ese es el poderoso significado de la historia. Porque ahora nos estamos embarcando en la historia judía, marchando hacia la tierra. El principio de miles de años de historia judía. Y en la preparación de esta marcha, la Torá ha delineado en gran detalle que D-os se encuentra entre nosotros. De modo que todo tiene que funcionar perfectamente, guiados por Su nube. Sin embargo, la historia judía estará repleta de fabulosos éxitos y trágicos fallos. El camino será uno de cimas y valles, pruebas y comienzos, construcción y terrible destrucción. ¿Cómo entenderemos Sus caminos? Con D-os entre nosotros, ¿no tendría que funcionar mejor de lo que está funcionando? ¡Ah, Si pudiéramos atisbar detrás del velo y conocer Sus caminos!

Y esta es la historia. Esta es la historia del vislumbre detrás del velo. D-os quiere aniquilarnos. Moisés suplica. Somos rescatados. Esta es la historia de lo que pudiera haber sido, pero no fue. ¿Cuarenta años en el desierto parece severo? No comparado con la destrucción de todo el pueblo. Vemos como malo a los 40 años. No, no, no. Cuarenta años es generosidad. Perdón. Compasión. Amor.

Debemos tener mucho cuidado de que podemos conjeturar las maneras Divinas. Esta historia nos enseña: nunca sabemos lo que pudiera haber sido, lo que hubiera sido posible. Hubiera podido ser la destrucción de nuestro pueblo. Pero no lo fue. Fue sólo una demora de cuarenta años.

4ª Aliya (14:26-15:7) D-os le dijo a Moisés y a Aarón que le digan al pueblo: Así como han dicho, así será. No entrarán a la tierra. Todos morirán en el desierto. Sus hijos entrarán en la tierra. El número de días que recorrieron serán los años en el desierto, cuarenta años. La gente se lamentó. Trataron de reparar su error levantándose temprano para emprender el camino, pero Moisés les advirtió que D-os no estaba con ellos. Sufrieron una derrota. Moisés enseñó: cuando se establezcan en la tierra y traigan ofrendas, traigan harina, aceite y vino con las ofrendas. Eso será placentero para D-os.

Mientras se le dice a la gente que todos morirán en el desierto, también se le dice que entrarán en la tierra. No ellos, pero sus hijos. Este es el elemento básico de esta historia: el compromiso de D-os hacia Su pueblo no ha cambiado. Su plan está simplemente demorado. Es la historia del amor de D-os por Su gente. Aunque el calendario ha sido alterado, el compromiso que Él ha hecho de traernos a la tierra está enteramente en efecto.

5ª Aliya (15:8-16) Las ofrendas de harina, aceite, y vino para un toro, son en cantidades mas elevadas que para una oveja. Todos traen ofrendas similares: una ley para todos.

Esta aliya corta continúa la aliya previa donde se dan las cantidades de harina, aceite y vino para las ofrendas de carneros u ovejas. La aliya previa no quería terminar con la tragedia de la historia de los espías. En cambio, terminó con la frase “un aroma placentero para D-os”. En realidad, esta descripción de las cataduras es aliento. Ustedes llegarán a la tierra. Y ustedes traerán ofrendas allí. Ustedes traerán harina, aceite y vino que acompañan a las ofrendas. Estas cosas están entre lo mejor que produce la tierra. Siguiendo a la sentencia de 40 años en el desierto, está la promesa que cosecharán trigo, aceitunas, y uvas en su tierra. Es posible que estén sufriendo ahora por el terrible pecado de los espías. Pero les esperan tiempos buenos. Y Yo, dice D-os, quiero que se Me acerquen en la estación más noble de sus vidas: la buena harina, el aceite más fino, y el júbilo del vino.

6ª Aliya (15:17-26) La mitzvah de separar jala de la masa del pan comienza al entrar a la tierra. Si se comete un error y como resultado todo el pueblo, accidentalmente, comete un pecado, se trae un sacrificio por pecado de un toro. Se expía porque la gente pecó accidentalmente.

El estímulo continúa después de los espías. Ustedes entrarán en la tierra. Y ustedes tendrán pan, no maná. En el medio de la crisis, es difícil imaginarse que las cosas se aclaran. Pero así pasa. Y pasará. Ustedes no entrarán personalmente en la tierra; pero el pueblo judío, si lo hará. Además, este pecado que ocurrió, este pecado nacional, ha sido castigado con 40 años en el desierto. Pero los pecados nacionales ocurrirán y serán perdonados; no por el exilio nacional, pero meramente por el sacrificio de un toro. Por supuesto esto requiere que se admita el pecado. Cuando tú te arrepientes, dice D-os, estoy allí para darte el perdón.

7ª Aliya (15:27-41) Un sacrificio de Jatat, expía por un pecado accidental. Sin embargo, el alma es desconectada en alguien que blasfema contra D-os. Se encontró a una persona cortando madera en Shabat. Fue separado porque Moisés y Aarón no sabían qué hacer con él. Se les dijo que debían darle muerte. Pongan tzitzit en las esquinas de sus prendas, para recordar de hacer todas las mitzvot y ser sagrados para Mí.

Continúa el aliento después del fracaso de los espías. No todos los pecados son iguales. Los pecados se perdonan a través de sacrificios por pecados. Otros pecados son mucho más serios. Blasfemia es un rechazo a la misma raíz de toda la existencia judía: que estamos marchando por la vida con nuestro D-os. Transgresión del Shabat también: es un signo de nuestra relación de convenio; que D-os y el pueblo judío tienen una relación especial. Aunque Shabat es mencionado muchas veces en la Torá, esta pequeña historia resuena hasta nuestros tiempos. Continuamos en la descripción de alguien que es leal a la Torá y a los Mitzvot, como Shomer Shabat. Como si dijéramos ¿Shomer Shabat? Eso lo dice todo.

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