Parashá Naso
Parashá Naso
Por: Rav Reuven Tradburks
1ª Aliya (Bamidbar 4:21-37) Se hace un censo de la familia de Gershon (hijo de Levi). La familia de Gershon es responsable por los textiles del Mishkan: las cortinas y coberturas del Mishkan. Ellos deben trabajar bajo la supervisión de Aarón y sus hijos; en este caso bajo Itamar. Se hace el censo de la familia de Merari. Su responsabilidad es la estructura del Mishkan: tableros, enchufes, los tirantes de las paredes. Sus tareas son asignadas por nombre, bajo la supervisión de Itamar. El censo de la familia de Kehat, de 30 a 50 años, es de 2.750.
Las primeras dos aliyot finalizan la descripción de las tareas de los Levitas en lo necesario para operar y transportar el Mishkan. Y sus censos. Los Levitas acampan alrededor del Mishkan. Las otras doce tribus alrededor del campamento de los Levitas.
2ª Aliya (4:38-49) El censo de Gershon 2.630; de Merari, 3.200. El total de los que de los que cuidarán y transportarán el Mishkan es de 8.520.
La detallada descripción del campamento judío se completa con la descripción de los papeles asignados y el censo de los Levitas. En las descripciones de los trabajos, los nombres, y los números, comenzamos a ver a la nación judía como una nación. Es realmente un pueblo, con nombres y poblaciones reales. Y esta nación debe marchar con D-os en nuestro interior y acampar con Él en nuestro medio. Destino: la tierra de Israel. Pero. Nosotros que sabemos cómo se revelará el resto del libro, con rebeliones y disputas, reconocemos este orden detallado como un presagio. Ojalá nuestra vida nacional fuera tan limpia y ordenada. Tú aquí y tú aquí. Tú desempeñando tu tarea y tú desempeñando la tuya. Todos reconociendo a D-os en medio nuestro. Esta es una bella descripción de cómo debiéramos vivir, y cómo debiéramos continuar el viaje a la tierra de Israel. Pero el libro Bamidbar es el encuentro de lo ideal con lo real. Instrucciones y descripciones de cómo las cosas debieran ser son estupendas; las verdaderas vivencias en este mundo que no es ni tan limpio ni tan ordenado, son complicadas.
3ª Aliya (5:1-10) Ordena al pueblo que envíen fuera del campamento a aquellos, hombre o mujer, con Tzarat, o que son Zavim o Tamei. El pueblo así lo hizo. Una mujer o un hombre que roba, jura, niega, y luego admite el robo, deberá pagar el costo más un quinto al dueño. Si el dueño murió sin dejar herederos, se hace el pago al Cohen. Las porciones del Cohen le corresponden en su totalidad.
Estas dos aliyot también son presagios. Ahora que la marcha a la tierra de Israel se está por convertir en realidad, no ignoren las debilidades de la gente en la sociedad. Mantengan el campamento tahor, ambos en los detalles de las leyes y en el sentido simbólico. Sepan que la gente robará. No solamente robará, pero mentirá para tapar el hecho. Robar y mentir son fallos paradigmáticos de gente tratando de vivir juntos en una sociedad. En el libro Bamidbar, cuando hacemos el cambio de la teoría a la práctica, de instrucciones a la marcha, incorporándonos como una nación, los fracasos humanos son inevitables. Robar y mentir. La Torá nunca personifica al pueblo judío como perfecto, puro. Somos gente real con todas nuestras deficiencias. Un pueblo santo, pero un pueblo santo de gente real, no de un cuento de hadas.
4ª Aliya (5:11-6:27) La Sotah: Si el esposo de una mujer casada sospecha que le es infiel con un hombre en particular, y le advierte que no esté sola con ese hombre, y ella de todas maneras pasa tiempo sola con ese hombre, se la trae al Cohen. Ella trae una ofrenda sencilla. El Cohen pone agua y polvo en un envase. Ella jura que es inocente (de adulterio). El Cohen escribe en un papel que, si ella fuere culpable, el agua que va a tomar le causará un daño interno fatal. Estas palabras se ponen en el agua. Se trae su ofrenda y ella toma el agua. Si es culpable será fatal. Si es inocente, esto lo probará. El Nazir: Cuando una persona promete ser un Nazir, no puede tomar vino o cualquier producto de la uva, no puede cortarse el cabello, y no puede tener contacto con un muerto, incluyendo a su familia inmediata. Si el Nazir tiene contacto con un muerto antes de concluir su estado de Nazir, debe traer un sacrificio de dos aves, una para jatat, y una para olah. Al final de su estado de Nazir, trae sacrificios de animales, para jatat, olah, y shlamim. Se corta el cabello y lo quema. Birkat Cohanim: Dile a Aarón que bendiga al pueblo judío con Birkat Cohanim: de esta manera ponen Mi Nombre sobre la gente y Yo los bendigo.
Las dos mitzvot bastante dramáticas de esta aliya formula el tema del libro Bamidbar: el tema complicado de vivir el ideal en este mundo imperfecto. El ideal ha sido el tema de Shmot y Vaykra: vivir una vida con D-os en medio de nosotros, una vida santa, una vida noble y sagrado con D-os en nuestro medio. Pero las cosas pasan en la vida. El ideal tiene que ser vivido por gente real, y las cosas se cruzan en el camino.
Las dos mitzvot perfiladas aquí, la Sotah y el Nazir, son infracciones de la vida comunitaria en particular. Sefer Hamidbar, como el libro de la marcha hacia la tierra de Israel, contiene la transición de la vida ideal del campamento en el Monte Sinaí a la áspera realidad de la gente real viviendo sus verdaderas vidas. Y es el pueblo judío madurando en nuestra expresión comunitaria y nacional. La Sotah y el Nazir cometen transgresiones en la vida comunitaria. La Sotah, la mujer a quien se sospecha de adulterio es la ruptura de la santidad de la vida familiar. El Nazir, es el fracaso del alcance por lo super sagrado, como si dijera la Torá no alcanza, no es suficientemente sagrada para mí. La santidad insuficiente es una infracción, pero no lo es menos la santidad super sagrada.
Lo que se deja sin decir en la mitzvah del Nazir, que es lo que mueve a esta persona a renunciar al vino, al contacto con el muerto, y a cortarse el cabello. Algo pasa en sus vidas por lo que necesitan limitarse a ellos mismos. Votos prohibitivos de este tipo pudieran ser un deseo de vivir una vida más enrarecida y santa que el resto de nosotros. Eso pudiera ser un deseo noble o pudiera ser algo distorsionado. Cuando el Nazir se faltó a sí mismo y quiere enmendar sus debilidades renunciando al vino, eso pudiera parecer positivo. Pero si el Nazir se adjudica una posición de ser más sagrado que tú, que la Torá está bien para ti, pero no para mí, entonces esta es una brecha de arrogancia, de condescendencia.
5ª Aliya (7:1-41) El día en que Moisés completó, ungió, y santificó el Mishkan y todo su contenido, los líderes de las tribus trajeron una contribución. Trajeron seis vagones y doce bueyes para transportar al Mishkan; a Gershon le dieron dos vagones y cuatro bueyes, cuatro vagones y ocho bueyes a Merari. Kehat no recibió ninguno de estos porque cargaban los recipientes del Mishkan sobre los hombros. Los líderes de las doce tribus trajeron ofrendas para la inauguración del Mishkan. Cada día se nombra al líder de una tribu y se trae su ofrenda. Las ofrendas de cada líder son idénticas.
Nuestra parashá es la más larga de la Torá debido a las tres últimas aliyot. En realidad, estas tres aliyot son sólo un capítulo, pero un capítulo de 89 versículos, más largo que muchas parashiot completas.
6ª Aliya (7:42-71) Continúa la descripción de las ofrendas de los líderes, esbozando los días seis a diez.
Cada día un Nasi, líder de la tribu, trajo una ofrenda, aunque las ofrendas eran idénticas día a día. Esta repetición involucra a los comentadores. Tal vez esto se relaciona con la naturaleza de liderazgo. Jonathan Saks, de bendita memoria, se ocupó extensamente del concepto de liderazgo. Uno de sus temas dominantes era el del servicio contra el poder. El liderazgo judío es servicio, no poder. El líder sirve a su pueblo. Y sirve a D-os. No a sí mismo. Esto se enfatiza con las ofrendas del Nasi. En su ofrenda a D-os, el Nasi expresa que él es sirviente de D-os y sirviente de Su pueblo. La marcha hacia la tierra demanda mucho de estos líderes. Desde el comienzo, deben afirmar que no se sirven a sí mismo, pero a su D-os y a Su pueblo.
7ª Aliya (7:72-89) Continúa la descripción de las ofrendas de los líderes, con los días once y doce. La Torá detalla los totales de cada una de las ofrendas traídas por los líderes. Estas sirvieron como la inauguración del altar ungido. Cuando Moisés entró al Ohel Moed para hablar con D-os, escuchó la Voz emanando del kaporet, la cobertura del Arón, entre los ángeles y D-os habló con él.
La parashá cierra con la repetición que D-os habló con Moisés desde arriba del Arón. Mientras que antes el énfasis estaba en la magia del encuentro de D-os con el hombre, aquí el énfasis está en el contenido: Moisés actúa bajo las indicaciones Divinas, no con su poder personal y su orgullo.







