Parashá Emor

Parashá Emor

Parashá Emor

Por: Rav Reuven Tradburks

1ª Aliya (Vaikra 21:1-15) Los Cohanim no pueden tener contacto con los muertos, excepto por su familia inmediata. Tampoco pueden adoptar prácticas de duelo no judías tales como afeitarse la cabeza y la barba o cortarse la piel. Los Cohanim deben ser consagrados a D-os porque están a Su servicio. El Cohen no puede casarse con una divorciada. Ustedes deben santificarlos. El Cohen Gadol nunca puede ser tamei (impuro) porque está ungido. No puede casarse con una divorciada o una viuda.

La santidad domina el libro Vaikra. Así como tuma y tahara, impureza y pureza. Si una persona entra en contacto con un muerto se vuelve tamei, y no puede entrar al Mikdash. Pero no está prohibido que quien no es Cohen se vuelva tamei. Si yo me vuelvo tamei, no puedo entrar al Mikdash. Pero eso es una consecuencia, no hay un mandamiento que dice que debo evitar volverme tamei. En realidad, es una mitzva que yo entierre a los muertos y me vuelva tamei. No es así para el Cohen. Al Cohen no se le permite entrar en contacto con el muerto, excepto por su familia inmediata. Tuma es un estado de valor neutral. A menudo no se puede evitar, tal como en el caso de contacto con los muertos. Pero la santidad en la Tora es diferente. La santidad del Cohen requiere que él eluda a los muertos.

Tal vez esto se puede entender con respecto a su servicio en el Mikdash. Tal como todos nosotros debemos entrar al Mikdash con todo el esplendor de nuestra majestuosidad y dignidad, así también el Cohen debe servir en un estado de total esplendor de la condición humana. Como un copartícipe de lo Divino, como en Su Imagen, un ser único en estatura y en misión. El contacto con los muertos hiere esta noble posición. La muerte es la fragilidad del hombre, su debilidad, su mortalidad, su falta de control. El contacto con la muerte lastima el sentido del Cohen en su alta posición. De manera que, mientras que el que no es Cohen y es tamei no puede entrar al Mikdash hasta que se purifique, el Cohen tiene un requerimiento más elevado y no puede ni siquiera tornarse tamei. La cercanía a la muerte, el tropiezo con la mortalidad debe evitarse.

2ª Aliya (21:16-22:16) Un Cohen que tiene un defecto, no puede servir en el Mikdash. Esto incluye ceguera, cojera, extremidades fracturadas, condiciones de los ojos y otros. Puede consumir artículos sagrados, pero no puede llevar a cabo el servicio. Un Cohen no puede servir mientras es Tamei porque esto profana lo sagrado. Mientras que alguien que no es Cohen no puede consumir lo sagrado (teruma), los que son parte del hogar del Cohen si lo pueden hacer. Su hija, antes del matrimonio o después si es que no tiene hijos, es parte de su hogar y puede consumir los sagrado. Lo sagrado es profanado cuando otros lo consumen.

El Cohen tiene responsabilidades. Y beneficios. El servicio del Mikdash es su responsabilidad. La teruma que recibe es su beneficio. Un Cohen defectuoso no puede servir en el Mikdash. Pero el defecto no quita el título de Cohen. O los beneficios que recibe como Cohen. Él es un Cohen, aunque sea con un defecto. Por lo tanto, un Cohen con un defecto recibe teruma. Y ya que es un beneficio financiero, puede compartirlo con los miembros de su familia. Pero sólo pueden consumirlo cuando están en un estado de pureza.

Hoy en día suponemos que todos los Cohanim están en un estado de impureza y por lo tanto no pueden consumir teruma. Sin embargo, todavía pueden recibir teruma. Y pueden quemarlo si así lo desean. Si una persona tiene un árbol de aceitunas y desea darle teruma a un verdadero Cohen, la Señora Cohen puede usar el aceite de oliva que su vecino le ha dado en teruma, para prender las velas de Shabat. Con nuestro regreso a la Tierra de Israel, muchas de las velas de Shabat de los Cohanim en todo el país se prenden con aceite de oliva dado en teruma.

3ª Aliya (22:17-33) Una ofrenda de animal no puede tener defectos. Esto incluye ceguera, extremidades rotas, condiciones oculares y otros. Esto es también el caso cuando los no judíos ofrecen un sacrificio. Un animal con defectos no es agradable. Una ofrenda debe tener por lo menos ocho días de nacido. No se puede sacrificar a una madre y a su cría el mismo día. No se puede comer una ofrenda después del segundo día. No profanen Mi Nombre, más bien Santifíquenme entre ustedes.

El final de esta sección establece la mitzva de Kidush HaShem y Hilul HaShem. Las acciones que yo hago pueden profanar el Nombre de D-os, Hilul HaShem. O santificarlo, Kidush HaShem. La santidad del Nombre de D-os, flota sobre todas nuestras acciones. La semana pasada, en la Conferencia Mizraji, el Rav Zalman Melamed, indicó que para Kidush HaShem no es necesaria nuestra intención. Ambas acciones, significantes o inadvertidas, pueden ser para Kidush HaShem. Nuestro cuidado y bondad, la suavidad de nuestra habla, la amabilidad de nuestra conducta, pueden ser un Kidush HaShem, sin que nosotros lo sepamos o lo intentemos. Que responsabilidad importante, Y que oportunidad maravillosa.

4ª Aliya (23:1-22) Estos son los días sagrados: Seis días de trabajo, el séptimo es Shabat. Pesaj es el 14 del primer mes; por siete días come matza. El primer día es sagrado, no debe hacerse ninguna melajá (trabajo) igual que el séptimo día. La ofrenda del Omer de la cebada recién cosechada se debe traer el día siguiente al primer día sagrado de Pesaj. Permite el consumo del nuevo grano. Cuenten siete semanas completas y en el día cincuenta traigan una ofrenda de trigo nuevo horneado como jametz. Ese día (Shavuot) será un día sagrado cuando no se puede hacer ninguna melajá. Cuando cosechen, dejen las esquinas de los campos y lo que se ha caído para los pobres y los extranjeros.

La Torá aquí nos presenta la santidad en el tiempo. La santidad de la cercanía a D-os ha sido expresada en la santidad en el espacio, el Mishkan. Y a través de comida y relaciones somos sagrados. Y los Cohanim tienen santidad. Ahora, el tiempo también. Shabat y las festividades son un encuentro con D-os, no sólo en un lugar determinado, pero también en un tiempo determinado. El Rav Soloveitchik señaló que tenemos Kabalat Shabat, pero no Kabalat Yom Tov. Porque los encuentros cambian de anfitriones. En Yom Tov hay una mitzva de aliya leregel, peregrinación. Nosotros lo visitamos a Él en Su casa. En Shabat, Él nos visita en nuestra casa. En Shabat, le damos la bienvenida a Él en nuestros hogares, por lo tanto, Kabalat Shabat, más precisamente, a la Shejina, a ella. Cuando es nuestro turno de hospedar, Shabat, le damos la bienvenida en nuestro hogar a nuestro invitado, la Shejina para Kabalat Shabat. Shabat es mucho más que un maravilloso día libre para disfrutar, con tiempo significativo con familia y amigos. Es un día sagrado, un encuentro con la Shejina, un día en que invitamos a la Shejina para que entre en nuestros hogares.

5ª Aliya (23:23-32) El primer día del séptimo mes (Rosh Hashana) es un día de conmemoración de truá. No se debe hacer ningún trabajo. El día décimo (Yom Kipur) es un día sagrado para afligir tu alma; es un día de expiación. No se debe trabajar. Desde el vespertino hasta el vespertino.

Rosh Hashana y Yom Kipur no son festividades de peregrinaje. En la Parashá Pinjas, veremos que las ofrendas no son las mismas que para los tres regalim (las tres festividades de peregrinaje). Pero comparten las restricciones de trabajo de las otras festividades. Si el encuentro es jubiloso o pensativo, el tiempo sagrado se marca con restricciones laborales. El trabajo y sus logros, aunque tienen valor, se moderan con su suspensión. Nuestro trabajo no debe consumir nuestras vidas, reclamamos el significado de la vida misma, independiente del trabajo, en Shabat y los festivales. Es el encuentro con D-os en esos días que le da significado a la vida.

6ª Aliya (23:33-44) En el día 15 del séptimo mes comienza el festival de Sukot, de siete días de duración. El primer día es sagrado. No se debe hacer ningún trabajo. El octavo día es sagrado, no se debe hacer ningún trabajo. Estos son los días sagrados cada uno con sus sacrificios, aparte de las ofrendas de Shabat y las voluntarias. Y también en el día 15 del séptimo mes, toma un Lulav y un Etrog, y regocíjate ante D-os por siete días. Mora en Sukots así sabrás que en el éxodo puse a los judíos a morar en Sukots.

Luego que todas las festividades han sido delineadas y resumidas, la Torá nos dice que tomemos un Lulav y nos regocijemos por siete días. Pareciera que el Lulav es la expresión de aprecio al final del ciclo de festividades que comenzaron con Pesaj. Que afortunados somos de disfrutar de nuestros días especiales. Sukot es el último festival del período de festivales de la Torá. Por lo tanto, sacudimos el Lulav durante Sukot, el último festival del ciclo, en Halel, la plegaria de aprecio por nuestro período de festivales.

7ª Aliya (24:1-23) Traigan aceite para iluminar permanentemente la Menora, establecida fuera del Santa Sanctorum. Hornea doce panes para ubicarlos en dos grupos de seis en el Shuljan cada Shabat. Los Cohanim deben comer este pan sagrado en el Mikdash. Dos hombres pelearon. El hombre judío maldijo a D-os. Se lo detuvo hasta que D-os decida su sentencia. El será apedreado. Estos crímenes son castigados con la muerte: maldecir a D-os, asesinato. Otros tienen sanciones financieras: daños a la propiedad, asaltos físicos.

Aceite, harina y vino son muy importantes en el Mikdash. Aceite en la Menora. Panes sobre el Shuljan. Los sacrificios de las festividades están acompañados de aceite, harina y vino. Es interesante que cada uno de estos, es procesado por la gente. Ninguno de estos ocurre naturalmente. Los productos naturales son aceitunas, trigo y uvas. Cuando son procesados se convierten en aceite, harina y vino. Servimos al creador con creatividad humana, en particular con cosas procesadas por manos humanas.

El tema del castigo de muerte es muy importante en la Torá. Pero ciertamente el castigo de muerte del que blasfema es para decirnos que el significado de nuestras vidas, nuestro propósito es consagrar a D-os con nuestro comportamiento. Maldecirlo drena a nuestras vidas de su propósito.

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