Parashá Vaikra

Parashá Vaikra

Por: Rav Reuven Tradburks

El tema de la parashá son los sacrificios. Más adelante en el libro de Vaikra, se requerirán diferentes ofrendas dependiendo de una variedad de circunstancias. Esta parashá describe las reglas de estos sacrificios, de manera que el procedimiento será conocido cuando se presenten más adelante.

La parashá describe el procedimiento para: Olah, un sacrificio quemado en su totalidad; Shlamim, un sacrificio consumido por los Cohanim y el dueño; Jatát, una ofrenda por pecado. En el relato de estos, también se describe minjá, la ofrenda de harina.

1ª Aliya (Vaikra 1:1-13) Y Él lo llamó a Moisés y D-os le habló. Cuando una persona trae un Olah, puede ser de ganado o de oveja. Si es ganado, este es el procedimiento: el dueño pone sus manos sobre el animal, se lo sacrifica ante D-os, se salpica la sangre sobre el altar, se queman las grasas, y se quema toda la ofrenda. Si se trata de una oveja o una cabra, el procedimiento es el mismo; sacrificio en el mismo lugar, salpicar la sangre, quemar las grasas, y quema total.

Las primeras palabras de la parashá desconciertan a los comentaristas. Ningún maestro de inglés permitiría que un alumno comience un libro diciendo “Y Él llamó a Moisés”. ¿Quién es él? Hasta ahora no ha pasado nada en el libro que haga referencia a un él. ¿Por qué comenzar con “Y Él llamó”?

Claramente la Torá se refiere, deliberadamente, a la historia previa. Y la continúa. Al final de Shmot se completa el Mishkan. Descendió la nube densa, indicando la presencia de D-os. Moisés no podía entrar al Mishkan por la presencia de la nube. D-os ahora llama a Moisés para que entre y enseñarle las leyes de los sacrificios.

Esta interacción enmarca el libro de Vaikra. En Shmot, D-os descendió hacia nosotros. Dispuso el Mishkan como el sitio de encuentro con nosotros. Él descendió y llenó el lugar. ¿Y ahora? Es nuestro turno. Él se acercó a nosotros. Ahora nosotros nos acercamos a Él. En Shmot, el pueblo judío era pasivo, atraído por Él. Nos ordenó hacer un lugar de encuentro para que D-os se encuentre con nosotros. Ahora en Vaikra, el pueblo judío es el dinámico. Entonces, este libro es la continuación del anterior; allí Él se acercó a nosotros, aquí nosotros nos acercamos a Él. Y ese es el significado de los sacrificios, el hombre acercándose a D-os.

2ª Aliya (1:14-2:5) Si la Olah es de aves, el procedimiento es similar: se salpica la sangre, se queman los órganos, y se quema enteramente. Si un nefesh trae una ofrenda de harina, el procedimiento es: la harina se mezcla con aceite e incienso. El Cohen toma la cantidad de un dedo y lo quema sobre el altar. Los Cohanim comen el resto. La ofrenda de harina también puede ser horneada o frita, como una matzá delgada con aceite.

La ofrenda de Olah tiene una escala móvil. Ganado, oveja, cabra, ave, harina. Mientras que el corazón se puede agitar para acercarse a D-os, el bolsillo puede retraerse. Rashi señala que al describir a alguien que trae una ofrenda de harina, la Torá usa la palabra nefesh, como si dijera que es el alma la que está trayendo esta ofrenda económica de harina. Para algunos la ofrenda de harina es un sacrificio tan grande como para otros la de ganado.

3ª Aliya (2:6-16) O se puede traer una ofrenda suave de harina frita. En cada una de estas, el Cohen trae la ofrenda de minja al altar, la cantidad de un dedo. Los Cohanim comen el resto, tratado como el santo de los santos. Ninguna ofrenda de este tipo puede ser de jametz o con miel. Sólo la ofrenda de las primeras frutas tiene jametz o miel.

La ofrenda del Omer es de la cebada nueva de granos molidos y tostados con aceite e incienso.

¿Cómo se puede encontrar significado en los sacrificios? Les ofrezco esta explicación.

En la vida tenemos la experiencia de una abundancia de sentimientos y emociones. El éxito trae satisfacción, el fracaso, desilusión. Hay momentos en que nos sentimos desesperados, derrotados por desafíos y falta de seguridad. Las amenazas de guerra o enfermedad nos hacen sentir frenéticos. El pecado puede engendrar sentimientos profundos de inutilidad. En otros momentos nos sentimos exuberantes, bendecidos, afortunados. El sol brilló sobre nosotros. Gratitud, aprecio, el corazón lleno.

La vida está llena de experiencias de ansiedad, de triunfo, de desilusión. Un alma sensible tiene que expresarse, el alma religiosa tiene que enmarcar estas emociones en relación con D-os.

Hay ocasiones delineadas más adelante en este libro, en que las ofrendas son requeridas. Otras veces cuando las ofrecemos voluntariamente.

La Olah es una ofrenda que se quema en su totalidad. Expresa una total entrega a D-os. Se trae en una variedad de situaciones: ofrenda comunitaria, ofrendas individuales obligatorias, ofrendas voluntarias. Pero cualquiera que sea la situación comunica renuncia y entrega. Esta es en efecto, una actitud básica que tenemos en nuestra relación con D-os. Puede estar cotejada con alegría, con culpabilidad, con aprecio- pero la renuncia y la entrega forman las raíces de nuestra experiencia religiosa. Cuando se trae una ofrenda de Olah puede ser una expresión de profundo aprecio, pero transmitiendo ese aprecio con profunda entrega: que no han sido mis manos que forjaron mi éxito, pero que como judío estoy encargado de vivir mi vida mano a mano con D-os. Mi éxito demanda una expresión a D-os, así como también mi desesperación. Yo le entrego a Él mi vida completa-ambos mi éxito y mi desolación. Esta total entrega está expresada en la Olah; una ofrenda completamente quemada. Como si dijera-estoy en Tus manos.

4ª Aliya (3:1-17) La ofrenda de Shlamim puede ser traída de ganado. El dueño pone sus manos sobre la cabeza, los Cohanim toman la sangre después del sacrificio y la salpica sobre el altar, se queman las grasas. Si viene de una oveja se sigue el mismo procedimiento. O si se traen cabras. Una ley eterna es que no se puede comer grasas o sangre.

Shlamim es consumido por el dueño y los Cohanim, no se quema en su totalidad como la Olah. Como tal, expresa una sociedad entre el hombre y D-os. Tiene un tono de celebración. Tal vez la alegría que en cierto nivel mientras nos sometemos a D-os, también nos asociamos con Él. La experiencia humana es compleja, combinando ambos entrega y sociedad.

5ª Aliya (4:1-26) Cuando un nefesh peca: cuando un Cohen peca en su capacidad oficial, trae un toro como ofrenda de pecado. El Cohen pone las manos sobre la cabeza, el Cohen salpica la sangre hacia la cortina del Santa Sanctorum y sobre el altar. Se queman las grasas. Se quema el toro fuera del área sagrada, donde se depositan otras cenizas. Si todo el pueblo se equivoca cometiendo un pecado, se trae un toro como ofrenda por el pecado. Los ancianos ponen sus manos sobre la cabeza del animal, los Cohanim salpican la sangre frente al Santa Sanctorum y sobre el altar de incienso. Se queman sus grasas y el toro se quema fuera del área sagrada, tal como se hizo con la ofrenda de pecado del Cohen. Cuando el gobernante comete un pecado inadvertido, trae una cabra. Pone sus manos sobre la cabeza, los Cohanim salpican la sangre en las esquinas y se queman las grasas.

Esta aliya describe tres ofrendas por pecados traídas por lideres: el Cohen, el Sanhedrin cuando crean una regla que todo el pueblo sigue y se dan cuenta que hubo un error, y el Rey. Los verdaderos líderes tienen que reconocer, que, aunque su posición es más elevada por el papel que desempeñan, se mantienen subordinados a D-os. La infalibilidad papal no es una noción judía; aquí suponemos que el Cohen (líder religioso), el Sanhedrin (poder judicial), y el Rey (líder político) van a pecar. Y van a admitir sus pecado.

6ª Aliya (4:27-5:10) Si una persona peca inadvertidamente, trae una cabra como ofrenda por el pecado. Pone sus manos sobre la cabeza, se pone la sangre en las esquinas del altar, se queman las grasas. Puede traer una oveja, el procedimiento es similar. Una ofrenda por pecado Asham se ofrece por: retener testimonio resultando en un juramento innecesario, violar las leyes por desconocimiento después de estar en estado impuro, tomar un juramento que no es necesario. Se hace una confesión. Se puede traer la ofrenda de ovejas o cabras. Si el dueño no puede costear estos puede traer dos aves, una para Olah y otra para ofrenda por pecado.

Es importante notar que las ofrendas por pecados no son los primeros sacrificios en la descripción de ofrendas. Es la tercera siguiendo a la Olah y Shlamim. Los sacrificios no se traen sólo para expiar pecados. Y no todos los pecados pueden ser expiados por sacrificios. Algunos no se elevan a la necesidad de sacrificios. Para otros los sacrificios no son suficientes. Las ofrendas cubren la gama de la experiencia humana, y articulan más exactamente el deseo de comprometerse con D-os en todo tipo de experiencias, no sólo cuando se necesita expiación.

7ª Aliya (5:11-25) Y si no puede costear estos, puede traer una ofrenda de harina, aunque sin aceite o incienso, porque esta es una ofrenda por pecado, un Asham. Se trae el tamaño de un dedo al altar, los Cohanim consumen el resto. Si una persona usa una propiedad consagrada debe traer un carnero como expiación por un Asham. Y debe indemnizar a los fondos sagrados con una multa adicional de un quinto. Si una persona no está segura del pecado, debe traer un carnero para expiar por un Asham. Si una persona niega una obligación financiera y jura en falso, debe reponer con un quinto adicional y traer un carnero para expiar.

Estas ofrendas se deben traer al Mishkan y más adelante al Templo de Jerusalén. La experiencia de la grandeza de esos lugares traerá humildad. La humildad sana, conociendo nuestros lugares, ambos como seres majestuosos, y dóciles en Su presencia, se genera con la experiencia del sacrificio en el lugar sagrado.

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