Parashá Ki Tisá
Por: Rav Reuven Tradburks
El primer tercio de la parashá finaliza las instrucciones con respecto al Mishkan. El resto de la parashá es la historia del Becerro de Oro, terminando con la reconciliación y el perdón.
Las primeras aliyot se encuentran entre las más largas de la Torá; la primera tiene 44 versículos, la segunda 47. El resto es entre las más cortas; cinco aliyot, 48 versículos.
1ª Aliya (30:11-31:17) Todos deben dar medio shekel para una expiación. Las ofrendas se traen de estos fondos- y, por lo tanto, todo el pueblo está igualmente representado como un recordatorio y una expiación. Hagan un lavabo de cobre. Colóquenlo en el área fuera del Mishkan, cerca del altar. Los Cohanim deben lavarse las manos y los pies, previo al servicio. Preparen aceite de ungir con especias para ungir al Mishkan, todos sus utensilios, y a los Cohanim. Esta receta no se debe utilizar para aceites corporales personales. Hagan incienso para poner delante del arca, el lugar donde Yo me encontraré con ustedes. Este incienso es santo entre los sagrados. No debe ser hecho para vuestro placer olfatorio. Lo he llamado a Betzalel y lo he colmado con el espíritu Divino para dominar todo tipo de artesanías, en metales y en materiales. Él, junto con Ohaliav, formarán todas las cosas que he ordenado se hagan para el Mishkan. Guarden Shabat como un signo entre Mí y ustedes para siempre, porque Yo soy el Uno que los consagra. No hagan ninguna melajá. Es un signo eterno para ellos que en seis días hice el mundo y en el séptimo, cesé.
Esta aliya muy larga, permite contar la historia del Becerro de Oro en la aliya de Levi, la segunda aliya, ya que los Levitas no participaron en el Becerro de Oro.
Se han completado las instrucciones para la construcción del Mishkan. Así como las instrucciones para la vestimenta del Cohen. Aquí las instrucciones son acerca de todas las preparaciones: no podrán comenzar a usar el Mishkan sin estas cosas. Dinero. Aceite para la unción para consagrar todos los recipientes. Lavabo. Incienso. Tengan todo listo para cuando se construya el Mishkan.
Los Cohanim debían lavarse antes de los servicios. Manos y pies. Rashi dice: pon tu mano derecha y tu pie derecho juntos, y vierte agua sobre ambos al mismo tiempo. El tema de agua es recurrente en la Torá. Atendiendo nuevamente a la creación. Segundo versículo de la Torá: Y el espíritu de D-os flotaba sobre las aguas. El agua es un símbolo que regresa a la Creación: un nuevo comienzo, un reinicio, una recreación, un nuevo comienzo.
Pero algunas veces nos sumergimos en el agua, aquí no entramos en el agua, la vertimos sobre nosotros mismos. Entrar al agua es someterse; dejo ir a mi autonomía y me sumerjo en el agua. Aquí, el Cohen está a cargo. Él vierte el agua. Verter es afirmativo, la inmersión es sumisa. La santidad se crea no sólo con el sometimiento, pero también con la afirmación del hombre. El hombre es el socio de D-os en la creación de la santidad.
Los recipientes del Mishkan, incluyendo la Menora y la Mesa sólo se santifican con la unción. La santidad requiere la mano del hombre. Esto es notable. El hombre es el socio de D-os en la creación de santidad.
Hasta que llegamos a Shabat. La santidad de Shabat no requiere las acciones del hombre; requiere la falta de acción del hombre. El Mishkan es santidad palpable, santidad de la materia. Santidad terrenal. El hombre crea la santidad terrenal. Shabat es la santidad del ser, no tangible. La santidad del tiempo de Shabat requiere falta de acción, retiro. Ser. Sin crear. La santidad es una dualidad de acción y falta de acción, creación y retiro, asociándonos con D-os en su formación, mientras confirmamos al Santo en Shabat.
2ª Aliya (31:18-33:11) Moisés está en la montaña recibiendo las lujot (tablas de la ley), el pueblo está abajo haciendo un becerro de oro. D-os le dice a Moisés: tu gente ha hecho un becerro de oro. Yo los destruiré y comenzaré de nuevo contigo, Moisés. Moisés suplica por ellos. D-os cede. Moisés desciende con las tablas Divinas inscriptas. Ve al becerro de oro y destruye las tablas. Moisés confronta a Aarón. Aarón explica lo que pasó. Bajo el mandato de Moisés, los Levitas castigan a los 3000 culpables. Moisés asciende a la montaña. El admite el pecado del pueblo, pidiendo perdón. Y si no quítame del libro. D-os objeta: los que pecaron serán borrados. Ahora, ve, guiado por Mi ángel y dirige a la gente hacia la tierra. Porque Yo no estaré en medio de ustedes, para que no seas destruido. La gente está perturbada. Moisés muda la carpa del encuentro fuera del campamento, porque ahora D-os hablará con él allí. Una nube descendió; D-os habló con Moisés. La gente vio y se inclinó. D-os le habló a Moisés, cara a cara, como lo hace la gente.
El tema predominante en esta historia interesante y compleja es el tema del perdón. La Torá ha sido la historia del alcance de D-os hacia el hombre. Culminó con la íntima revelación en Sinaí. El Mishkan será un punto de contacto duradero entre el hombre y D-os. Después de todo el alcance de D-os por el hombre, viene este pecado de infidelidad. Pero la historia no es la historia del pecado, pero es la historia del alcance de D-os por el hombre a pesar del pecado del hombre.
Se dice muy poco del pecado, pero hay muchos versículos que hablan del perdón. Aunque la historia trata del pecado, el mensaje es de perdón. Es la historia del amor que perdura después del pecado. El pueblo no es destruido. Continúa la marcha hacia la tierra de Israel. D-os continúa hablándole a Moisés. El pecado, nada menos que idolatría, pasará; pero Él no abandona al hombre.
3ª Aliya (33:12-16) Moisés desafía a D-os: Si he encontrado gracia en tus ojos, enséñame Tus caminos. De esta manera, puedo actuar correctamente, porque después de todo este es Tu pueblo. D-os: Yo te guiaré. Moisés: No nos muevas de aquí a menos que Tu Rostro vaya con nosotros.
Este es el intercambio más completo y substancial que acertamos a oír entre D-os y Moisés. Moisés quiere conocer los caminos de D-os. Quiere intimidad. No quiere distancia. Y no está solo en esto; esto es el hombre buscando a D-os. ¿Cómo haremos funcionar esta interacción Divina/humana? Porque Tú estás aquí y Tú no estás. Moisés busca cercanía. D-os pone reparos. Moisés presiona. Deseamos Tu Rostro.
4ª Aliya (33:17-23) D-os: Haré lo que tú digas. Moisés: Muéstrame Tu kavod, Tu gloria. D-os: Pasaré delante de ti, diré Mi nombre ante ti, mostraré misericordia hacia quien elija mostrar misericordia. No puedes ver Mi rostro y sobrevivir. Párate en el recoveco de la roca, Yo pasaré delante de ti. Verás Mi espalda, pero Mi rostro no lo verás.
D-os acepta la solicitud de cercanía de Moisés. Hasta cierto punto. Moisés presiona. No sólo Tu Rostro. ¿Quién eres? Quiero Tu plenitud, tu Gloria. D-os no se echa atrás. Revelaré, pero con límites: vislumbres por detrás serán suficientes. Este intercambio es lo que sentimos que es el desafío de este mundo. Vemos, pero no vemos. Percibimos, pero de atrás. Deseamos un vistazo, pero debemos vivir sin él.
5ª Aliya (34:1-9) D-os le indica a Moisés que haga un segundo juego de tablas. Moisés sube solo a la montaña. D-os desciende en una nube y indica: D-os, D-os, Misericordioso…los 13 atributos de misericordia. Moisés se inclina. Y dice: por favor, reside en medio de nosotros, porque, aunque la gente es terca, perdona sus pecados.
Cuando D-os desciende y dice: “D-os es Misericordioso- ¿quién es él? ¿Está D-os describiéndose a Si Mismo como Misericordioso, o Moisés está llamándolo “Oh, ¿El Uno Misericordioso”? ¿D-os llama o Moisés llama? ¿Moisés suplica la misericordia de D-os? ¿O D-os Mismo dice Su Nombre? El Talmud dice que D-os es El que habla. Él le enseña a Moisés los 13 atributos de misericordia. Mientras que eso suena inusual- Él está diciendo Su propio Nombre- en la aliya anterior Él le dijo a Moisés que eso es lo que Él hará. Versículo 33:19: Yo pasaré delante de ti y diré el Nombre de D-os delante de ti. D-os le enseña al hombre como volver a ganar Su Favor después de pecar. Esto también es una señal de Su amor por nosotros.
6ª Aliya (34:10-26) D-os responde: estoy haciendo un convenio. Verán signos y maravillas, el asombroso trabajo de D-os. Ustedes guarden mis mandatos. No hagan pactos con la gente de la tierra, porque los llevará a la idolatría, y a contraer matrimonio con ellos. Guarden nuestros festivales, nuestro Shabat, nuestras leyes en nuestro Templo.
La marcha hacia la tierra de Israel continúa. Como si dijera: ahora regresemos a donde habíamos quedado. Marchábamos hacia la tierra. ¿El pecado? Ese fue realmente un pecado malo, ese becerro de oro fue un pecado nacional decepcionante. Pero sigamos con nuestras cosas, marchando hacia la tierra. Ese es el verdadero perdón.
7ª Aliya (34:27-35) Moisés estuvo en la montaña 40 días, escribiendo el segundo juego de los diez mandamientos. Cuando descendió con las tablas, su rostro resplandecía. El pueblo le temía. Moisés los educó en todo lo que D-os le había dicho en la montaña. Moisés se cubría el rostro cuando estaba con la gente; lo descubría cuando D-os le hablaba.
Esta intensa parashá termina con una imagen aún más sublime. El encuentro de Moisés con D-os está escrito en su rostro. La proximidad con lo Divino no pude dejar a uno sin cambios.







