Parashá Vayeshev

Parashá Vayeshev

Por el Rav Reuven Tradburks

La venta de Yosef en la parashá Vayeshev, es una de las historias más famosas de la Torá. Yaakov finalmente se establece en la tierra de Israel. Yosef es el favorito. Yosef tiene dos sueños. Yaakov envía a Yosef para que averigüe del bienestar de sus hermanos. Los hermanos venden a Yosef a mercaderes en camino a Egipto. Tamar confronta a Yehuda y el acepta su responsabilidad. Yosef logra grandes éxitos como sirviente de Potifar. Luego de que la mujer de Potifar acusa a Yosef, él termina en la cárcel. Su éxito continúa en la cárcel. Interpreta los sueños del mayordomo y el pastelero, pero continúa en la cárcel.

La historia de Yosef es la más larga de la Torá, abarcando cuatro capítulos. Su variedad de emociones y condiciones humanas es apasionante: un hijo favorito, sueños, celos, aislamiento, luchas sexuales, éxito. Y posteriormente, lagrimas, confrontaciones, y responsabilidad fraternal. Es la historia que expone las debilidades humanas y eventualmente los triunfos humanos; por consiguiente, su atracción y fama.

1ª Aliya (37:1-12) Yaakov se establece en la tierra de Israel. Yaakov tiene 17 años; le trae a su padre informes negativos de sus hermanos. Yaakov ama a Yosef. Le da un saco especial provocando los celos de sus hermanos. Yosef tiene dos sueños. Los hermanos están juntando fajos de trigo, los fajos se juntan alrededor de Yosef y se inclinan ante él. El sol, la luna, y once estrellas se inclinan ante él. Los hermanos sienten odio. Yaakov, aunque criticando a Yosef, toma nota de sus sueños.

El primer versículo, aunque totalmente simple, presenta toda esta historia. “Yaakov se estableció en la tierra de la morada de su padre”. Como si dijera: ellos eran peregrinos, pero yo no. Yo seré un colono. La Tierra de Israel le fue prometida a Abraham. Y que sus descendientes serían extranjeros en una tierra extranjera, regresando con riquezas a Israel. Yaakov piensa: “ese soy yo, fui el extranjero en una tierra extranjera. Largos años con Lavan. Regresé rico. Ahora hacia la próxima etapa de historia judía, estableciendo y gobernando esta tierra.

Llegó el momento de establecer y eventualmente gobernar esta tierra. Edificar un estado requiere un cambio económico, de pastoreo a agricultura. Un estado no puede estar edificado por pastores: la agricultura establece raíces con la tierra y puede sustentar una nación. Y el gobierno requiere poder.

Cuando Yosef sueña con fajos de trigo en vez de ovejas, Yaakov presta atención. ¿Por qué un sueño de trigo cuando nosotros somos pastores? ¿Es este el amanecer de un nuevo mundo? Y entonces un sueño de poder, del sol, la luna y las estrellas. ¿Es este un mensaje Divino a través de los sueños, que la promesa de la tierra está a punto de realizarse, con agricultura y poder facilitando la construcción de nuestra nación? Yaakov toma nota de estos sueños.

2ª Aliya (37:13-22) Yaakov envía a Yosef a preguntar por el bienestar de sus hermanos. Un hombre lo dirige a Dotan. Los hermanos conspiran matar a Yosef y poner fin a sus sueños. Ruben se opone a derramar su sangre, sugiriendo que sólo lo arrojen a una fosa. Él salva a Yosef con la esperanza de regresarlo a su padre.

La aliya individual mejor conocida de la Torá (bueno, por Broadway, pero así es nuestro mundo…) ¿Hermanos queriendo matar a su hermano? Sin precedentes. Bueno, excepto por los primeros hermanos en la Torá, Caín y Abel. Rivalizar, competir, celos, es una parte ineludible de la vida. Los hermanos pelean (como dice el Midrash con respecto a Caín y Abel) por el dinero de la herencia, religión, matrimonio, o como aquí por amor paterno y celos. Si la Torá hubiera eludido esta rivalidad entre hermanos, le hubiera faltado esta realidad de vida. Pero lo que es mucho más importante es la respuesta a la rivalidad. La respuesta a la lealtad entre hermanos, hermandad y responsabilidad (o la falta de ella) es la historia de la Torá. En realidad, toma bastante tiempo hasta que esta lealtad sobresale, pero así son las cosas. Los fallos humanos ocurrirán, como responder es la preocupación de nuestra Torá.

3ª Aliya (37:23-36) Yosef es despojado de su saco, y arrojado a un pozo seco. Aparecen mercaderes. Yehuda se opone a matar a su hermano, convenciendo a los otros a que vendan a Yosef a estos mercaderes. Yosef es vendido a los mercaderes y traído a Egipto. Ruben encuentra el pozo vacío y rasga su vestimenta. Mojan el saco de Yosef en sangre y se lo traen a Yaakov. Yaakov rasga sus vestimentas y está inconsolable. Yosef termina en la casa de Potifar.

Yosef soñó con el sol, la luna, y las estrellas-tan alto como se puede llegar- y termina en el pozo, tan bajo como es posible. Yaakov, quien soñó con una escalera ascendiendo hasta los cielos, dice ahora que “se hundirá en duelo en el mundo bajo”. Yaakov engañó a Isaac con los brazos cubiertos en piel de cabra; Yaakov es engañado con el saco de Yosef mojado en sangre de cabra.

4ª Aliya (38:1-30) Yehuda desciende. Tiene tres hijos. Un hijo se casa con Tamar y muere, así como también el segundo hijo. Él demora el matrimonio del tercer hijo. Tamar se disfraza. Queda encinta de Yehuda. Yehuda ordena que se le dé la muerte. Ella le envía las posesiones que lo identifican. Yehuda concede. Ella tiene gemelos: Peretz y Zeraj.

Yehuda desciende. Pero termina con Zeraj-brillo. Yehuda detuvo su tercer hijo de Tamar, de la misma manera que contuvo a Yosef de regresar a Yaakov vendiéndolo. Pero aquí tomó su responsabilidad por completo, mientras que allí no lo hizo. Cuando los hermanos querían matar a Yosef, Ruben les dijo que lo arrojen a un pozo. Bueno, no lo maten con un cuchillo, mátenlo pasivamente, por inanición. Yehuda alegó, no lo matemos, vendámoslo. Eso era, ciertamente, mejor que matarlo. Pero tendría que haber protestado más enérgicamente y dicho: “no voy a permitir que le hagan daño a Yosef. Yo lo regresaré a Aba”. Aquí, él se responsabiliza por completo. Esto presagia la aceptación de completa responsabilidad que demostrará luego garantizando el retorno de Benjamín a Yaakov.

5ª Aliya (39:1-6) Yosef desciende a Egipto. D-os está con Yosef y él tiene éxito. El dueño de Yosef ve que D-os está con él y en todo lo que hace D-os le facilita el éxito. D-os bendice el hogar del dueño por causa de Yosef, todo lo que es propio en su casa y en el campo es bendecido por D-os. Le da a Yosef control absoluto de todo lo que es de su dueño.

Una pequeña aliya de seis versículos. Y el nombre de D-os aparece seis veces. El nombre de D-os no aparece en los 66 versículos previos de esta parashá (excepto en la muerte de los dos hijos de Yehuda “hicieron el mal en los ojos de D-os”). Esto es muy parecido a la ausencia de D-os en el comienzo del Sefer Shemot hasta que Él finalmente ve sus penurias.

El hombre se las arregla muy bien descendiendo por su cuenta- Yosef en manos de sus hermanos, Yehuda con el mal manejo de Tamar, los judíos en Egipto en manos de Paró. Cuando toca fondo, D-os aparece.

6ª Aliya (39:7-23) La esposa de Potifar le propone a Yosef. Yosef se resiste, ya que tiene total autoridad sobre las cuestiones de la casa, esto sería un pecado ante D-os. Ella trata de atraparlo cuando no hay nadie alrededor. Él se escapa dejándola con su vestimenta en la mano. Ella lo acusa a Yosef de habérsele acercado. Lo ponen a Yosef en la cárcel. D-os es bondadoso con él y el que maneja la cárcel, lo pone a Yosef a cargo de la cárcel. Todo lo que él hace, D-os lo hace exitoso.

Noten los paralelos: los hermanos le sacan el saco a Yosef, la señora de Potifar tiene su saco en la mano. Los hermanos engañan a su padre con el saco, la señora de Potifar engaña a su marido con el saco. Lo venden a Yosef como esclavo, Yosef termina en la cárcel.

Desde soñar con el sol, la luna y las estrellas y los hermanos inclinándose ante él, Yosef ha descendido a Egipto, descendió al nivel de esclavo, y ahora descendió nuevamente a la cárcel.

Yosef gana el apodo de Yosef Hatzadik por su resistencia a la señora de Potifar. Él está solo, en un país extranjero, nadie alrededor, recibiendo una propuesta, y sin embargo sus pensamientos están en los pecados a D-os.

7ª aliya (40:1-23) El mayordomo y el pastelero de Paró van a la cárcel. Yosef los cuida. Ellos sueñan. Yosef les dice: díganme sus sueños, porque las explicaciones vienen de D-os. El mayordomo vio una vid madura, exprimiendo su jugo en la copa de Paró. Yosef le dice: volverás a ser el mayordomo. Y Yosef agrega: recuérdame cuando las cosas estén bien y dile a Paró porque no me merezco estar aquí. El pastelero sueña con pan en la cabeza. Yosef le dice: serás colgado. El mayordomo regresa a su puesto. El pastelero es colgado. El mayordomo se olvida de Yosef.

Mientras que la historia de Yosef pasa rápido para los lectores, han pasado años. Pasarán dos años desde que el mayordomo regresa a su puesto y Yosef interpreta el sueño de Paró la semana siguiente. Tenía 17 años cuando sus hermanos lo vendieron. Ahora tiene 28 años. Tendrá 30 años cuando interpreta el sueño de Paró.

Y si Yosef interpreta tan bien los sueños- el mismo tuvo dos sueños. ¿Qué piensa de sus sueños? Soñó con los fajos de trigo de sus hermanos inclinándose ante él. Y de poder, todos inclinándose ante él. ¿Él reflexiona sobre sus sueños de vez en cuando? ¿Todas las semanas? ¿Todos los días? Le dice a Paró que el tener dos sueños significa que pasarán pronto. Él tuvo dos sueños. Sus sueños no pasaron rápido. ¿Piensa que todavía ocurrirán? Después de todo, ¿cuán pronto es pronto? ¿Unos pocos días? ¿O 25 años?

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