Parashá Vayetze
Por el Rav Reuven Tradburks
Esta parashá comienza con la huida de Jacobo de la tierra de Israel y de la intención asesina de Esaú, y termina con su regreso a la tierra de Israel. A su salida sueña con una escalera que llega al cielo y D-os prometiéndole que Él traerá de regreso a Isaac en paz. Jacobo conoce a Raquel en el manantial de Jarán, se casa con Lea y Raquel, nacen once de los doce hijos y nace Dina. Lavan y Jacobo discuten. Jacobo gana su salario con la cría de animales. Los ángeles saludan a Jacobo a su regreso a Israel.
1ª Aliya (28:10-22) Jacobo huye de la tierra de Israel. Él sueña: una escalera con ángeles, D-os en la parte superior. D-os le repite a Jacobo la promesa de la tierra de Israel y de numerosos descendientes. Y que Él protegerá a Jacobo y lo traerá de regreso a la Tierra. En ese lugar Jacobo hace un monumento y declara que cuando regrese con seguridad, volverá a ese territorio y hará de ese lugar una casa de D-os.
Uno de los grandes sueños de la Torá. De hecho, el primer sueño se una serie venidera de sueños en la Torá: el sueño de Yosef, el sueño de Paró. En este sueño, se le asegura a Jacobo protección divina. Pero ¿por qué necesitaba esta garantía? ¿Qué tenía en mente?
Pongámonos en las sandalias de Jacobo. Él no conoce el final de la historia. Nosotros la conocemos, pero él no. Él está lleno de incertidumbre. Abraham tuvo dos hijos: Ismael e Isaac. Uno, Isaac, continuó el legado de Abraham como judío. El otro, Ismael, quedó afuera. Luego Isaac tuvo dos hijos: yo y mi hermano Esaú. Tal vez nosotros repetiremos este mismo modelo: uno adentro y uno afuera. ¿Quién es el indicado- estoy adentro o estoy afuera? Robé la bendición destinada para mi hermano Esaú. Tal vez ahora mi huida de Israel es una señal Divina de que yo estoy afuera y Esaú está adentro. Después de todo, mi padre Isaac nunca salió de la tierra. De modo que ¿estoy siendo expulsado de la tierra, expulsado de la promesa de la tierra? D-os lo tranquiliza- te daré la tierra a ti y te traeré de regreso. Pero. En un sueño. ¿Los sueños son reales o son ilusiones?
2ª Aliya (29:1-17) Jacobo llega a Jarán. Conversa con los pastores cerca del pozo. Están esperando un grupo para levantar la piedra del pozo. Él pregunta por Lavan. Y ahora Raquel la hija de Lavan se acerca. Jacobo levanta la pesada piedra y le da agua a Raquel. Le dice que es el hijo de Rebeca. Raquel corre a decirle a su padre, Lavan corre a saludar a Jacobo. Jacobo se queda un mes con ellos.
Si Jacobo está buscando una señal de que D-os está con él, la recibió. Hay muchas semejanzas con el encuentro de Eliezer y Rebeca en el pozo. Excepto al revés. Rebeca sacó agua para Eliezer y sus camellos, Jacobo levanta la piedra y saca agua para Raquel y sus animales. Eliezer le pregunta a Rebeca quien es ella, Jacobo le dice a Raquel quien es él. Rebeca corrió a la casa a decirle a su madre, Raquel corre a casa a decirle a su padre. Lavan corrió a saludar a Eliezer, y Lavan corre a saludar a Jacobo. Eliezer buscaba una esposa para Isaac y para regresar a Israel; Jacobo busca familia, pero no parte.
3ª Aliya (29:18-30:13) Jacobo ama a Raquel. Respondiendo a Lavan que pregunta como puede compensar a Jacobo, Jacobo ofrece trabajar siete años para casarse con Raquel. Al finalizar este período, Lavan organiza una celebración. Él le da Lea a Jacobo. Jacobo se da cuenta por la mañana. Lavan le dice que aquí no cambian a la joven por la mayor. Jacobo se casa con Raquel y trabaja siete años más. Lea tiene cuatro hijos: Rubén, Simón, Levi y Yehuda. Raquel está decepcionada, ella es estéril. Ella le da Bilja, su sirvienta a Jacobo. Ella tiene a Dan y Naftali. Zilpa, la sirvienta de Lea tiene a Gad y Asher.
Regresemos a las sandalias de Jacobo. Él todavía se pregunta si es parte del pueblo judío o ha sido rechazado- el sueño de protección Divina ¿fue profético o sólo una ilusión? Fue engañado de noche cuando es difícil ver y se casa con Lea. ¿Acaso esta es una señal del desagrado de D-os hacia Jacobo, por el engaño a su padre, que no podía ver, para obtener la braja (bendición)? Tal vez estoy afuera. Por otro lado, mi querida esposa Raquel, pareciera seguir los pasos de mi abuela Sara, ella es estéril y me da su sirvienta para tener un hijo, igual que Sara, que era estéril y le dio Hagar a Abraham para tener un hijo.
4ª Aliya (30:14-27) Rubén trae jazmín, para potenciar la fertilidad de Lea. Raquel se lo pide y a cambio Lea queda embarazada y tiene a Isasjar seguido por Zevulun. Raquel tiene a Yosef. Jacobo le pide permiso a Lavan para regresar a casa.
Han nacido once de los hijos de Jacobo y su hija Dina. Sólo tiene un hijo de su querida esposa Raquel. Si regresamos a los zapatos de Jacobo, el no sabe si está en el pueblo judío o no. Porque puede haber otra cosa que lo pone incómodo. Abraham fue la primera generación del pueblo judío. Mientras que él estaba adentro, su hermano Najor estaba afuera. Al final de Vayerá (22:20-14) sabemos que Najor tuvo ocho hijos con su esposa Milka, y cuatro con Reuma su concubina. Doce hijos. Y al final de Jaiei Sara (25:12-15) sabemos de los hijos de Ismael que está fuera del pueblo judío. Doce hijos. Mmm…los que están fuera del pueblo judío, Najor hermano de Abraham, e Ismael hermano de Jacobo, tienen doce hijos. Yo tengo once. Por el otro lado, todos mis hijos siguen los pasos de Abraham, saliendo de la tierra de Jarán y viajando hacia Israel. ¿Cuál es la señal? ¿Estoy adentro o afuera?
5ª Aliya (30:28-31:16) Lavan le pregunta a Jacobo cuál es su salario por todo el trabajo que ha hecho. Jacobo le pide que le permita seleccionar y criar ciertos tipos de animales para su pago. Tiene muchísimo éxito y gran cantidad de ganado. Los hijos de Lavan tienen celos. Jacobo sabe que es el tiempo de partir. Cuidadosamente le explica a Raquel y a Lea que está preocupado ya que Lavan no ha sido honesto con él. Y que el ángel le dijo que es hora de regresar a la tierra. Están de acuerdo que lo que diga D-os es lo que se debe hacer.
Jacobo amasa una gran riqueza. Tal vez esta es una señal Divina: Abraham tenía muchas riquezas, Jacobo ha sido bendecido con “mea shearim”, un aumento del 100% en su agricultura. Jacobo también ha sido extremadamente bendecido en su cría de animales. Tal vez esta es una señal Divina que estoy siguiendo los pasos de mis antepasados.
6ª Aliya (31:17-42) Jacobo y su familia parten sin decirle a Lavan. Raquel roba los ídolos de Lavan. Lavan los persigue. D-os le dice que no dañe a Jacobo. Lavan reprende a Jacobo por su decepción, no permitiéndole besar a sus hijas. Si no fuera porque D-os le ordenó de otra manera, hubiera estado justificado en dañar a Jacobo. El busca sus ídolos, pero no los encuentra. Jacobo está harto. Él reprende a Lavan por su falta de consideración por todo el trabajo duro de Jacobo, cambiando su pago diez veces. Pero D-os vio la opresión en mi trabajo y me recompensó.
Una última mirada desde los zapatos de Jacobo. Él todavía no está seguro si es o no parte del convenio. Pero hay otra predicción que siente en su entorno. Años antes, se le dijo a Abraham que sus descendientes sufrirían en un país extranjero, la palabra en hebreo “eenu”. Por 400 años. Y regresarían con grandes riquezas. Jacobo usa exactamente esa palabra para describir su duro trabajo para Lavan “D-os vio mi duro trabajo- “anee”.
Jacobo se cuestiona, tal vez yo soy el pueblo judío. País extranjero. Sufrimiento. Estoy aquí 20 años-mucho tiempo, pareciera 400 años. Partiendo con grandes riquezas.
Jacobo ve señales en su vida que señalan que él es el próximo eslabón del pueblo judío. Por el otro lado, ve señales que tal vez él está afuera y Esaú está adentro. Pero la balanza se inclina claramente a su favor.
7ª Aliya (31:43-32:3) Jacobo y Lavan parten ceremoniosamente. Se pone un poste y piedras como testimonio que Lavan no se acercará a Jacobo y Jacobo no se acercará a Lavan. Lavan regresa a casa. Los ángeles se topan con Jacobo cuando regresa a la tierra.
El corte con Lavan es completo. Los pactos vienen en diferentes formas y tamaños. Si tienes problemas te vendré a ayudar. O, abriremos nuestras fronteras para el comercio. O. Una pared. Una paz fría. Tú de tu lado, yo del mío. Como la mitzva de nunca regresar a Egipto. Años de decepción, de esfuerzo, de sospechas. Ese capítulo está cerrado. Los ángeles lo saludan. Ángeles cuando partió, ángeles cuando regresa.







