Parashá Veyakel

Parashá Veyakel

Las parashiot (capítulos) de Vayakel y Pekudei son una repetición de Trumá y Tetzavé.  Pero no exactamente. Las instrucciones para la construcción del Mishkán y las prendas de los Cohanim fueron dadas en Trumá y Tetzavé. En nuestra parashá el hecho es consumado. Trumá son las indicaciones, Vayakel son los hechos.

El orden en que, en realidad, se hacen las cosas es diferente al de las instrucciones que recibió Moisés. En Trumá, las partes más importantes, los recipientes del Mishkán vienen primero. Después de todo, el edificio no es tan importante como el Arón. Cuando efectivamente se construye, la estructura se completa primero, el contenido luego.

1ª. Aliya (Shmot 35:1-20) Moisés congrega a la gente, les indica que no trabajen en Shabat. Le solicita a la gente que suministre todo lo que será necesario: metales, textiles, aceite, especias, joyas. Trabajadores expertos harán todo lo que D-os ha indicado: el Mishkán, las coberturas, el Arón, el Shulján (mesa), la Menorá… todos los recipientes, la estructura del Mishkán, las prendas del Cohen.

Se repite la Mitzvá (mandamiento) de Shabat, antes de las instrucciones de la construcción del Mishkán. Como si dijese: estamos construyendo un edificio sagrado, pero incluso este no reemplaza al Shabat. No se trabaja en Shabat. No se trata de que no sabemos de Shabat. Nos han mandado guardar Shabat previamente, no menos de cuatro veces, esta es la quinta. Nos encomendaron Shabat I) inmediatamente después de salir de Egipto antes de llegar al Monte Sinaí, como una de las reglas del Maná (Shmot 16:22), II) en los Diez Mandamientos, III) en Mishpatim (23:12) dejar que los animales, trabajadores, y tu mismo, descansar y revivir, IV) Ki Tisá (31:12) como un signo del convenio, y V) aquí, no trabajar, no prender fuego. Shabat tiene temas diferentes, I) El tema del Proveedor, (Maná), Él provee doble, justamente, específicamente en el día en que no trabajas. II) El tema del Creador, en los Diez Mandamientos, D-os creó el mundo. III) El tema de la Conciencia Social: no esclavices a tus trabajadores de la misma manera que te esclavizaron los egipcios, se un buen empleador. IV) El tema del Convenio: el Shabat es una expresión, una señal de nuestra relación especial. V) El tema de Cita: Shabat es una reunión en el tiempo entre el hombre y D-os, así como el Mishkán es una reunión en el espacio entre D-os y el hombre. El Mishkán no puede construirse en Shabat, el trabajo en el lugar de encuentro espacial no puede ser a costas del lugar de encuentro temporal.

2ª. Aliya (35:21-29) Respondiendo al pedido de Moisés, la gente trae generosamente: los metales, los textiles, las joyas, las especias y el aceite.

A menudo, las poderosas perspectivas de la naturaleza humana se encuentran escondidas en las historias paralelas de la Torá. Subestimada. La gente trajo su oro y otros materiales preciosos con gran generosidad. ¿Se acuerdan de haber escuchado que la gente trajo generosamente, con gran entusiasmo, su oro? ¿Ya hemos encontrado esto en la Torá? Seguro. El becerro de oro. Un día, el hombre es capaz de ser un generoso, entusiasta, donante a la idolatría. Y al día siguiente, un generoso donante a D-os. Esta generosidad es un tikun (corrección) de la anterior generosidad.

3ª. Aliya (35:30-36:7) Moisés presenta a Betzalel, llamado por D-os, pleno del espíritu de D-os, para ser el artesano principal. Moisés llama a Betzalel y a Ohaliav y a todos los artesanos para que vengan a hacer todo lo que D-os ha indicado. Se llevaron los materiales para comenzar su trabajo. Al día siguiente llegaron mas donaciones. Moisés anuncia que no son necesarias mas donaciones.

Los nombres Betzalel y Ohaliav tienen un tema en común: coberturas. Betzalel significa estar en la sombra, la sombra de D-os. Cubierto por D-os. Ohaliav deriva de ohel (carpa).

Mi carpa, mi cobertura viene de Av, mi Padre Celestial. Vean el comentario de la próxima aliya: las coberturas son un tema central en el Mishkán. Por lo tanto, es apropiado que los que fabrican las coberturas tengan nombres que significan coberturas.

4ª. Aliya (36:8-19) El trabajo ha sido completado: los cortinados sobre el Mishkán, las cortinas de piel de cabra, y arriba de todo, la cortina de piel de colores.

Lo primero que debe hacerse son las cortinas. Por cortinas, entendemos, el material largo, tejido y las pieles envueltas sobre las paredes, formando el techo y cubriendo las paredes, envueltas sobre una pared y extendiéndose sobre el otro lado de la pared llegando hasta el suelo. Este orden es inusual. Incluso si explicamos que el orden de formar los componentes del Mishkán es diferente de los mandamientos en Trumá; aquí construimos primero el edificio, allí los recipientes esenciales están primero. Pero entonces, ¿por qué, formando las partes del edificio primero, por que no comenzar con las paredes y las coberturas después? ¿Por qué las coberturas y después las paredes? ¿Por qué este orden?

El Mishkán es el encuentro del hombre con lo Divino. Los recipientes representan como Lo percibimos: Él es el Origen de la Luz, por ejemplo, la sabiduría simbolizada por la Menorá. El es el Origen de nuestro sustento, simbolizado por el Shuljan y los panes. Él es el Origen de nuestra neshamá (espíritu), nuestra fuerza vital y nuestro espíritu, simbolizado por el incienso. Y, el que Da la Torá, el Arón. Pero, aunque lo conocemos como El Proveedor de todas estas cosas, Él se mantiene envuelto en el misterio, oculto. El enfoque en las coberturas y en las cortinas separando el Santo Sanctorum del área externa, y luego la cortina separando el área externa del patio, el enfoque sobre las coberturas es obvio. Comunica un mensaje poderoso: nuestro encuentro con lo Divino permanece oculto en el misterio, Él permanece escondido tras el velo. Por lo tanto, los velos y coberturas son, en realidad, las partes esenciales del edificio. Y merecen ser construidos primero.

5ª. Aliya (36:20-37:16) Los tablones para las paredes, el Parojet que cuelga frente al Santo Sanctorum, y la Cortina a la entrada del Mishkán. Betzalel hizo el Arón y el Shulján.

6ª. Aliya (37:17-29) Y él hizo la Menorá y el Altar para Incienso. ¿Dónde está la música en estas instrucciones para el Mishkán?

Déjenme explicar. Todos los recipientes delineados aquí son para uso diario. En el uso diario estará involucrado: prender la Menorá, tener pan sobre la mesa que se come en Shabat, quemar incienso, y la ofrenda de sacrificios. Los sentidos están cubiertos. Menorá: vista y calor. Incienso: olfato. Pan: gusto. Sacrificios: táctil. ¿Dónde está el sonido?

¿Por qué no hay una descripción de instrumentos musicales? El servicio diario si tenía música. Los Levitas cantaban un Shir shel Iom, el canto del día. Cuando se traía la ofrenda diaria y el vino se vertía sobre el altar, había música, ambas instrumental y vocal. El Rambam (Hiljot Klei Hamikdash 3:4) basado en el Talmud, describe la orquesta en el Mikdash- no menos de dos harpas, pero no menos de seis. Flautas: por lo menos dos, no más de doce. Instrumentos de viento: por lo menos dos, no mas de 120. Liras (kinor): no menos de nueve, sin límite superior. Un tambor. Me imagino que esto significa que había una especie de orquesta de cámara, pequeña, que tocaba en días regulares. Pero en Shabat, y por cierto en los Jagim (festivales), actuaba la gran orquesta. Imagínense 120 trompetas. Ese es un sonido grande.

¿Por qué entonces no hay instrucciones para formar los instrumentos musicales? Tal vez, la música es diferente. Mientras que se prende la Menorá con el mismo aceite todos los días, la receta del incienso es la misma, la receta del pan es la misma, las ofrendas son las mismas- en lo que respecta a la música, no es lo mismo lo que deseamos. Diariamente la Avodá (servicio) es idéntico, porque D-os nos está diciendo como Servirle. No demasiado aparatoso, no demasiado modesto. Con medida, acérquense, pero no en vuestros términos, en los Míos. Yo les estoy indicando como Servirme.

Pero la música no es lo que Él desea, es lo que nosotros deseamos. El canto es nuestro acercamiento hacia Él. Es nuestra voz.  Es parte de la Avodá, pero es como si Él dijese: “Sírvanme con canto, pero ustedes eligen el canto”. Nuestra voz, decimos en Tehilim, Shir Jadash, canta un canto nuevo. Frescura, variedad. Nunca sabremos como sonaba la música en el Mikdash, pero sabemos que las palabras eran diariamente diferentes. Cada día tenía un salmo diferente. Me imagino que esas palabras diferentes tenían melodías diferentes, música diferente que la orquesta tocaba para acompañar a esas palabras.

¿Qué música acompañaría el miércoles-un salmo para el severo D-os del juicio? ¿O el lunes-que hermosa es Jerusalén? Me imagino que el lunes es de una clave mayor, con un ritmo animado. El miércoles, una clave menor, reflexiva, pensativa, lenta. (Es decir, si el compositor de la música fuera de Europa Occidental. En los tiempos antiguos la tonalidad del Medio Oriente no utilizaba escalas mayores y menores como las que conocemos). Mientras la música era una Mitzvá, con el canto y los instrumentos formando parte del servicio, la Torá dejó a nuestra discreción la forma, el número y tipo de instrumento. Porque la música, aunque esencial, es nuestro acercamiento hacia Él.

7ª. Aliya (38:1-20) Él hizo el altar para las ofrendas, la cuenca de cobre para lavar, las cortinas de encaje para colgar alrededor de todo el perímetro del patio y la cortina para cubrir la entrada.

A medida que nos alejamos del Santo Sanctorum, los materiales son menos majestuosos y grandiosos. No oro, pero cobre. No las cortinas elegantes, de colores de realeza, pero paños blancos.  

Sobre el Autor:

El Rav Reuven Tradburks es el director de Majón Milton, el curso preparatorio en inglés para conversión, una asociación del Concilio Rabínico de América (RCA) y Shavei Israel. Además, es el director del RCA-Región Israel. Previamente a su aliya, el Rav Tradburks, sirvió 10 años como el Director de la Corte de Conversión del Vaad Harabonim de Toronto y así mismo como rabino de congregación en Toronto y en los Estados Unidos.

 

 

 

 

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