Una historia de amor: la identidad de una familia Cripto-Judía en Portugal

Una historia de amor: la identidad de una familia Cripto-Judía en Portugal

Autor Havatzelet Farber, ver artículo original en Makor Rishon

Traducción, Regina Prizont

En el oeste de Portugal, a la sombra de las Montañas Blancas, se encuentra el pueblo portugués de Belmonte, “la bella montaña”. En 1492, siguiendo la orden de expulsión de los reyes de España, el viejo pueblo absorbió muchos de los exiliados de España. Los exiliados triplicaron el número de judíos en Portugal. Seiscientas familias judías recibieron permisos de residencia permanente a cambio de un rescate muy alto, y los otros recibieron un permiso temporario y eran considerados “sirvientes del rey”.

 

El matrimonio del Rey Manuel con la hija de los reyes de España llevó a la exigencia de esta de expulsar a los judíos de Portugal también. Manuel se negó: los judíos que habían quedado en su país eran ricos y bien educados y tenían relaciones diplomáticas provechosas en el mundo, así como relaciones internacionales de comercio. Pero Isabel II presionó a su esposo y en 1496 este declaró que los que no se convertían inmediatamente al cristianismo, deben partir inmediatamente del país en barcos suministrados por el gobierno. Decenas de miles de judíos se juntaron en las plazas de Lisboa preparándose para el viaje, pero los barcos nunca aparecieron. En su lugar, el jefe de la Iglesia Central de Lisboa y sus representantes, celebraron un bautizo forzado y se emitió una nueva orden prohibiendo a los judíos a dejar Portugal.

 

La forzada y total conversión de los judíos de Portugal al cristianismo, diferente del proceso así llamado bautizo voluntario por el que pasaron los judíos de España, resultó en que la mayoría de los judíos de Portugal no se acercaron al cristianismo y mantuvieron sociedades secretas en donde mantenían su judaísmo como mártires. La población local no recibió positivamente la asimilación de los judíos de Portugal a la sociedad. Sospecha religiosa y celos de los éxitos económicos y del alto estatus de los judíos en el gobierno y en profesiones prestigiosas, llevaron al odio popular. Pastores y mas pastores predicaron contra los “conversos”, los nuevos cristianos, y los colgaron en todos los escuadrones de Portugal. Cuando en el año 1506 una plaga se esparció por Lisboa y el rey se fue de la ciudad, la turba inflamada los sacrificó. Seguido a la masacre, el rey levantó el decreto por el cual se prohibía salir de Portugal, pero la mayoría de los conversos habían decidido quedarse como cristianos en el reino. Una minoría mantuvo su judaísmo secreto a pesar del temor a la inquisición, que desde 1536 operó en Portugal y persiguió a muerte a los conversos que retornaron al judaísmo.   

Estos son los antecedentes de la historia de la comunidad de anusim en Belmonte, en el libro de Hannah Toug. En el centro del libro están las mujeres: la abuela Gabriella-Sara, la hija

Miriam-María y nieta Isabel. A través de sus ojos experimentamos esa manera de vivir y pensar tan especial de los marcianos de Belmonte, incluso al final del siglo veinte, después que la comunidad fue revelada y retornó al judaísmo y se estableció una sinagoga Sefaradí-ortodoxa con un rabino.

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