Parashá Ajarei Mot-Kedoshim

Parashá Ajarei Mot-Kedoshim

Por Rav Reuven Tradburks

1ª. Aliya (Vaykra 16:1-24) Se le indica a Aarón su entrada al Santo Sanctorum, solo a través de un complejo proceso de sacrificios. Debe traer una ofrenda de pecado privada. Y una ofrenda comunitaria de dos cabras idénticas: una para ser sacrificada y la segunda para enviar al desierto determinado por una lotería. Debe traer la sangre de las dos ofrendas, la privada y la comunitaria, junto con incienso al Santo Sanctorum. El Santo Sanctorum se llena con el humo del incienso. Se envía el chivo expiatorio al desierto. La gente obtiene kapara, expiación.

La entrada al Santo Sanctorum requiere una ceremonia elaborada de ofrendas únicas, incluyendo la del chivo expiatorio y el incienso. Todo presentado por el Cohen Gadol (sumo sacerdote).

Esto continúa el tema poderoso y trascendental de la toda la sección siguiente al Monte Sinaí. En el acercamiento de D-os al hombre, Su amor por el hombre, El ha creado un lugar de encuentro; el Mishkan. Sin embargo, es un encuentro con cuidado, con reserva, con humildad. El diseño del edificio es muy detallado. Los sacrificios son muy detallados: cuando y como se ofrecen, el papel del Cohen en el sacrificio. D-os dice: puedes acercarte a Mí, Yo deseo que te acerques, pero con cuidado. Aquí, Él invita al hombre a un encuentro en el Santo Sanctorum, en el recinto interno, íntimo, donde se encuentra el Aron con las tablas cubiertas por los ángeles. Esta invitación íntima requiere un proceso muy elaborado, ofrendas únicas como el chivo expiatorio y el incienso, ofrendas de pecado y olah. La mas cercana, la mas íntima, pero también la que requiere mas cuidado y preparación.

Este es un tema poderoso y crucial: D-os invita al hombre, desea al hombre, pero exige que el hombre entienda sus insuficiencias y debilidades (ofrendas de pecado). Y aunque el hombre es invitado al Santo Sanctorum, es con muchas limitaciones. No todas las personas, no todos los días; es sólo una persona, el Cohen Gadol, una vez por año. D-os se mantiene misterioso, inefable, infinito, desconocido. La Torá está creando un delicado balance: D-os desea al hombre. El hombre es noble, el invitado de D-os Mismo. Pero con mucho respeto, mucha humildad reconociendo las limitaciones del hombre. Nobleza y humildad, la majestuosidad de ser un invitado de D-os, junto con la realidad de nuestra lamentable insuficiencia.

 

2ª. Aliya (16:25-17:7) Esta ceremonia se hace completa una vez por año en Yom Kipur, para obtener expiación y pureza. Di a toda la gente: deben traer todos los sacrificios al Mikdash. El Cohen debe ofrecerlos así son agradables. Ya no debemos ofrecer sacrificios a los espíritus.

Solo al concluir la descripción de cómo se debe ingresar al Santo Sanctorum, nos dice la Torá que se debe hacer en Yom Kipur. Como si dijera: el objetivo de Yom Kipur es ingresar al Santo Sanctorum. A través de la cercanía del hombre a D-os se obtiene expiación y pureza.

 

3ª. Aliya (17:8-8:21) No se debe consumir sangre porque la vida está en la sangre. Se los he dado para usar en el altar para obtener expiación, no para consumir. La sangre de un animal no domesticado o un ave que se mata para consumir debe ser cubierta con tierra. No hagan lo que hacen los egipcios o los cananitas. Sigan Mis mandamientos y vivan. Las relaciones sexuales con parientes están prohibidas incluyendo las esposas de los padres y los esposos de las madres, medios hermanos, nietos, hermanastros, tíos y familia política. Además, casarse con dos mujeres de la misma familia o con una mujer ya casada.

La lista de relaciones prohibidas cambia el tema de las leyes pertenecientes al Mishkan. No es el primer cambio de tema. Las leyes de kashrut en la parashá Shemini también son un cambio de tema. Por lo tanto, los primeros dos temas legales que no están relacionados con nuestro acercamiento a D-os en el Mishkan, son comida y familia. En el sexto día de la creación esto es lo que se les dijo al primer hombre y la primera mujer: sean fructíferos y multiplíquense.  Y coman las hierbas. A Adán y Eva se les dijo de comida y familia. Familia y comida son las primeras leyes delineadas en detalle para el pueblo judío.

 

4ª. Aliya (8:22-19:14) Un hombre no debe yacer con un hombre. Están prohibidas las relaciones sexuales con los animales. Todas estas cosas anteriores profanan la tierra: te escupirá. (Parashá Kedoshim) Se Sagrado, así como Yo, D-os, tu D-os es sagrado. Respeta a tus padres, guarda el Shabat. No te dediques a los ídolos y no hagas dioses grabados. Un sacrificio de shlamim puede solo comerse durante dos días. Al cosechar el campo, ayuda al pobre y al extranjero, dejando productos o uvas caídas u olvidadas. No robes, mientas, o des falso testimonio. No engañes ni demores hasta la mañana para pagar los sueldos. No maldigas al sordo o hagas tropezar al ciego.

Esta aliya comienza la Parashá Kedoshim, la mejor parashá de la Tora. O por lo menos eso es lo que dice Rashi en el primer versículo: la mayoría de los tópicos de la Torá se encuentran aquí. En 64 versículos hay 51 mandamientos. Hemos dejado atrás el tema de la santidad del Mikdash y nos enfocamos en la santidad de nuestro comportamiento. Estos son los grandes temas del comportamiento ético; ayudar con dignidad al pobre, honestidad, cuidar de los trabajadores, cuidar del sordo y del ciego. En solo estos pocos versículos, cada momento de nuestra interacción humana cobra sentido, cuando no tenemos que vigilar que lo que decimos es verdad. Y cordial. Y les presta dignidad a otros. Santidad no solo esencial en el Mikdash, pero en nuestro diario tratamiento a los demás.  

 

5ª. Aliya (19:15-32) No desvirtúes a la justicia favoreciendo al pobre o al poderoso. No difundas las habladurías, ni toleres la sangre de tu hermano. No odies. No tomes venganza, ama al prójimo como a ti mismo. No cruces animales, semillas, o uses lana y lino. Con respecto a la tierra, la fruta está prohibida en los primeros tres años de crecimiento, el cuarto es sagrado y el quinto está permitido. No uses adivinación. No redondees las esquinas de tu cara ni uses una navaja para tu barba. No te hagas tatuajes. No busques brujerías. Álzate ante los ancianos, glorifica a los longevos.

La mención de justicia es un contraste: en la corte buscamos justicia. Pero no en las calles. No nos corresponde ser jueces, de modo que elige a un favorito, ayuda a la víctima. Y venganza: no somos jueces para asignar la venganza justa. Si alguien no te prestó, todavía debes hacer lo correcto y prestarle.

Y dos de los mejores versículos de la Tora: ama al prójimo como a ti mismo. Levántate ante los ancianos. Como el Rabino Sacks dice: es fácil amar a la humanidad, bastante mas difícil amar a tu vecino. Nosotros vemos sus verrugas, así como ellos ven las nuestras. Pero levántate por encima de eso. Todos tienen bondades. Levántate para los ancianos; tal vez por la sabiduría que trae la vida. Muy diferente a la glorificación de la juventud en nuestros días.

 

6ª Aliya (19:33-20:7) Ama al converso. Utiliza pesas y medidas precisas. Quien le entrega su hijo a Molej, deberá morir. Y si tú no lo haces, lo haré yo. Yo me encargaré del que busca y sigue brujerías. Se santo, porque Yo soy santo.

Puede que el converso se sienta fuera de lugar, diferente, consciente de si mismo, sin familia, sin formar parte del grupo. Se particularmente sensible con los que se sienten fuera de lugar.

Medidas y pesas precisas parecen algo obvio. Pero la Torá remarca, que incluso cuando puedes evadirlo, no lo hagas. Como maldecir al sordo, ¿quién se enteraría?

 

7ª. Aliya (20:8-27) Lo siguiente recibe pena de muerte: maldecir a los padres, la larga lista de relaciones sexuales prohibidas, enumeradas mas arriba. El observar estas leyes y no la de las naciones, previene que la tierra te escupa, así como ha hecho con las otras naciones. Ya que te he destacado, eres tú el que poseerá la tierra, la tierra que emana leche y miel. Y deberás distinguir entre los animales que se pueden comer y los que no se pueden comer. Se santo para Mí y te destacaré para que seas Mi pueblo.

La idea judía del monoteísmo ético está totalmente exhibida en Kedoshim. La santidad recorre sin problemas la parashá desde cuidar a los pobres, a las leyes de los sacrificios, a la honestidad, a las prohibiciones sexuales, a amar al prójimo, no odiar, y todo bajo el rubro de la santidad. Debemos ser santos para que la tierra no nos escupa. Ciertamente, algo para prestarle atención, para nosotros que deambulamos por las calles de nuestra tierra. Debemos prestar mucha atención a todas estas cosas santas como los rituales, las relaciones interpersonales, el habla, el cuidado, el amor, porque nuestro éxito en esta tierra se apoya en ella.

Sobre el Autor:

El Rav Reuven Tradburks es el director de Majón Milton, el curso preparatorio en inglés para conversión, una asociación del Concilio Rabínico de América (RCA) y Shavei Israel. Además, es el director del RCA-Región Israel. Previamente a su aliya, el Rav Tradburks, sirvió 10 años como el Director de la Corte de Conversión del Vaad Harabonim de Toronto y así mismo como rabino de congregación en Toronto y en los Estados Unidos.

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Chaya Castillo
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