Parashá Tazria-Metzora

Parashá Tazria-Metzora

Por Rav Reuven Tradburks

La parasha doble de Tazria-Metzora es desafiante. El tema es simple: la entrada al Mikdash está restringida para los que son Tamei (impuros). Hay una serie de situaciones que hacen a una persona Tamei. La eliminación del estado de Tuma permite nuevamente la entrada al Mikdash. Se define quien se convierte en Tamei y como se elimina la Tuma. Es desafiante entender porque estas personas se convierten en Tamei. Y porque su entrada al Mikdash es restringida.

Voy a proponer un enfoque y tratar de seguir la pista a través de las aliyot. Creo que este enfoque tiene valor, aunque no estoy seguro de que esta es la intención de la Tora.

El Mikdash es el lugar de encuentro entre el hombre y D-os. La noción de que el hombre limitado se encuentre con el Infinito es atemorizante y restringe. Pero también es grandiosa. Si El nos invita a encontrarlo en Su Casa, El debe pensar que vale la pena encontrarnos. El hombre es Su socio valioso. Porque el hombre es creado en Su imagen. El hombre es majestuoso. Noble. Elevado. Distinguido. Único. D-os invita al hombre majestuoso y noble al Mikdash. Sin embargo, a veces la vida nos hace sentir menos que majestuosos, no tan nobles, ordinarios y no elevados, mas bien mundanos. Y particularmente en las cosas que compartimos con los animales: comida, procreación, enfermedad, muerte. Cuando nos enfrentamos con nuestras limitaciones, lo que compartimos físicamente con los animales, nuestra mortalidad, podemos perder la nobleza de nuestro estado. Podemos sentirnos como animales gloriosos. Es posible que ese sea el significado de tuma. La tuma en nuestra parasha, es la tuma que se origina en nuestros propios cuerpos: nacimientos, Tzarat (traducción aproximada: lepra) y emisiones de nuestros órganos sexuales. Estas partes tan básicas de nuestro ser pueden dañar nuestra nobleza, haciéndonos sentir mas cercanos a los animales que a los ángeles. El hombre en su nobleza es invitado a acercarse a D-os; cuando el hombre duda de su nobleza debe recuperarse antes de acercarse a D-os. El proceso de convertirse en Tahor, es el proceso de reclamar nuestra nobleza. Se requiere nobleza humana para el encuentro con la Divinidad en Su casa.

 

1ª. Aliya (Vaykra 12:1-13:23) Dar a luz convierte a una mujer en tame (fem. tmeya). Al final de la tuma, 40 días por un varón y 80 días por una niña, trae una ofrenda de olah y jata. Entonces puede entrar al Mikdash. Tzarat se presenta de diferentes formas y tiene leyes diferentes. Puede ser un parche blanco en la piel con pelo blanco, cubrir todo el cuerpo, o aparecer en una inflamación ya recuperada. El Cohen inspecciona para determinar si es Tzarat o una condición simple de la piel. Algunas veces la condición no es clara y es necesario un intervalo de siete días para determinar si es Tzarat o una condición inocua de la piel.

Dar a luz es trae dichoso, sin embargo, la mujer se convierte en tmeya, limitando su entrada al Mikdash. A propósito del tema mencionado antes, las experiencias que compartimos con animales pueden dañar nuestro sentido de nobleza de ser humano. Parir, aunque sea maravilloso es mundano. Para poder recuperar la nobleza mas alta de humanidad, la mujer trae ofrendas para reiniciar y reafirmar la disposición mas elevada de ser humano.

Tzarat tiene muchos detalles. Aparece como raras descoloraciones de la piel. La piel es la parte visible de nuestros cuerpos. Alguien con Tzarat se puede cohibir, Tzarat puede ser incómodo. Una de las maneras en que el género humano se distingue del animal, es en la naturaleza social.

Estar consciente de nuestra apariencia puede lastimar nuestra naturaleza social. Este daño a nuestro sentido de nobleza también exige un reinicio de forma ceremonial a la conclusión del Tzarat, explicado en las aliyot siguientes.

 

2ª. Aliya (13:24-39) Tzarat también puede encontrarse sobre la piel quemada, o sobre la cabeza o sobre la barba. El Cohen evalúa la naturaleza de la descoloración determinando si necesita siete días de cuarentena y revaluación para establecer si es tamei o tahor.

Mientras que esta aliya continúa con el tema de la primera aliya, como así también lo hace la tercera aliya, las separaciones en las aliyot intencionales. Las primeras tres aliyot terminan con un versículo declarando tahor a la persona. Si tenemos la oportunidad de ser positivos, enfoquémonos en esto, no en un versículo que declara a la persona tamei.

 

3ª. Aliya (13:40-54) Tzarat también puede aparecer en la cabeza o la barba, con pérdida de cabello y descoloración de la piel. Cuando se declara que una persona está afectada con Tzarat, desgarra su ropa, deja crecer su cabello, se cubre hasta los labios y mora afuera del campamento.

Las Prendas que exhiben una descoloración específica se declaran con Tzarat de prendas. El Cohen examina el color y la forma, estableciendo una cuarentena si es necesario. Si se confirma que tiene Tzarat, la prenda es quemada.

Después de una detallada descripción que determina si una persona tiene o no Tzarat, se describe las consecuencias de Tzarat. La persona actúa como un doliente: desgarra su ropa, crece su pelo y se cubre la cabeza (una costumbre que generalmente ya no observamos como dolientes). Pero aun mas dramático: es separado de la zona poblada.

Este aislamiento es una de las razones por las cuales el comentario del Midrash dice que Tzarat se debe a lashon harah- el castigo encaja con la transgresión. Si no puedes tratar a la gente con respeto, debes pasar un tiempo solo. O, en línea con mi enfoque, el acercamiento a D-os, demanda desplegar la nobleza humana. Tzarat, una descoloración vergonzosa que nos hace sentir conscientes de nosotros mismos disminuye nuestro sentido personal. El aislamiento nos permite evaluar nuestro sentido se valor personal. El valor personal no tiene nada que ver con la forma en que otros nos ven, si es que nuestra piel o vestimenta se ven bien. El valor personal es intrínseco, simplemente tenemos valor porque somos creados a semejanza de D-os.

La vestimenta es algo exclusivamente humano. La vestimenta es una expresión de la dignidad humana. La tuma de la vestimenta limita al que la usa de entrar en el Mikdash, ya que la dignidad humana disminuye con este artículo con una mancha extraña.

 

4ª. Aliya (13:55-14:20) Las reglas de tuma de las vestimentas están completas. El proceso de convertirse en tahor después de Tzarat en el cuerpo está delineado. Cuando el Cohen determina que Tzarat en la piel ha disminuido, la persona con Tzarat puede entrar al campamento, aunque por siete días adicionales no puede entrar en el Mikdash. Se toman dos aves, una es sacrificada, la otra se sumerge en la sangre junto con madera de cedro, un hilo rojo y un hisopo. Su pelo es afeitado. Trae ofrendas en el octavo día. Se pone sangre y aceite en su oreja, pulgar y dedo del pie derechos.

Los detalles de Tzarat y su purificación son numerosos. Demasiado numerosos para delinearlos aquí. Hay un detalle que merece mención. Al principio del regreso de la cuarentena de una persona con Tzarat se toman dos aves. Una se sacrifica y la otra no. Esto no se hace en el Mikdash, ya que la persona está fuera del campamento. Previamente, hemos escuchado de dos, uno sacrificado y otro no. Las dos cabras de Yom Kipur, una sacrificada y la otra enviada al desierto. Y también al final del proceso se pone sangre y aceite en la oreja, el pulgar y el dedo del pie derechos. Esto se asemeja a lo que le hicieron a los Cohanim es su inauguración, también en el octavo día. Mientras que el paralelo con las cabras de Yom Kipur puede hacer que uno se sienta arrepentido, el paralelo con la inauguración del Cohen genera sentimientos de orgullo y la emoción que yo también soy santo y sacerdotal.

 

5ª. Aliya (14:21-32) Si uno no puede pagar por la ofrenda mencionada arriba, hay una alternativa menos cara, incluyendo aves en lugar de uno de los animales ofrendados. Se hace un proceso similar al de los dos animales.

Tal como las previas aliyot, la cuarta y quinta terminan con la palabra tahor.

6ª. Aliya (14:33-15:15) En la tierra de Israel, las casas también están sujetas a Tzarat. El Cohen examinará las señales. Si las declara Tzarat, todo el contenido de la casa es tamei, por lo tanto, todo debe ser removido antes de la declaración del Cohen. Si durante los próximos siete días las señales se extienden, el Cohen ordenará que ciertas piedras sean reemplazadas. Si las marcas se extienden, el Cohen pudiera ordenar la destrucción de la casa. Si el Cohen declara a la casa tahor, se toman dos aves, una se sacrifica, la otra se sumerge en la sangre con madera de cedro, hilo rojo e hisopo. Se libera al ave. Un Zav, hombre, tiene una emisión inusual de su órgano de procreación. El convierte a los otros en tamei y requiere un proceso de purificación con dos aves al cabo de siete días.

Continuando con el tema de que tuma se asocia con los aspectos de nuestras vidas que disminuyen nuestra dignidad, nuestro hogar puede ser la fuente no de dignidad disminuida, pero de arrogancia. Nosotros, los “modernos” sabemos muy bien como la riqueza fantástica de nuestros tiempos puede distorsionar la sana percepción de si mismo. La dignidad del hombre no está en el esplendor de su casa, pero en la grandeza de su persona. La dignidad humana abultada se puede convertir en arrogancia con una insignificante pequeñez en la casa.

 

7ª. Aliya (15:16-33) Una emisión sexual común de un hombre produce tuma de bajo nivel. La menstruación de una mujer la hace tmeya por siete días. La tuma se transmite a otros incluyendo a través del toque. Una mujer que sangra en otro momento que la menstruación es Zava, una tuma similar al hombre Zav. Se traen ofrendas al detenerse este sangramiento irregular.

La procreación también puede llevar a una imagen engreída de uno mismo, la creación no sólo es Suya, pero es nuestra. El da vida, nosotros damos vida. La imagen sana propia de nuestra dignidad y majestuosidad puede ser dañada por nuestro físico en dos direcciones: disminuida y aumentada. Una visión demasiada baja y no somos mas que animales. Demasiada alta, como creadores, y no le damos lugar al Creador.

Sobre el Autor:

El Rav Reuven Tradburks es el director de Majón Milton, el curso preparatorio en inglés para conversión, una asociación del Concilio Rabínico de América (RCA) y Shavei Israel. Además, es el director del RCA-Región Israel. Previamente a su aliya, el Rav Tradburks, sirvió 10 años como el Director de la Corte de Conversión del Vaad Harabonim de Toronto y así mismo como rabino de congregación en Toronto y en los Estados Unidos.

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Chaya Castillo
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