Amos Sektak
Me llamo Amos Sekter, tengo 25 años y en 2000 hice aliá de Manipur, India.
De niño tuve muchas dificultades en la India, pasé muchas humillaciones y bromas de mis «amigos». Siempre nos llamaban «la gente del sábado», la gente de la circuncisión y se reían de nosotros por nuestra religión. También tuve dificultades en la escuela, a nivel social, dado que a veces nos obligaban a rendir exámenes o cumplir turnos los sábados.
Mi sueño era hacer aliá a la Tierra de Israel, vivir en el Esatdo de los judíos y sentirme perteneciente, y no diferente. Con la ayuda de D-s y de Shavei Israel llegué a Israel y mi sueño se convirtió en realidad.
Durante un año y medio estudié en una yeshivá en Jerusalén y sentía que estaba en mi casa. Pero en medio de toda esa alegría también sentía tristeza, porque mi familia había quedado en la India.
Pasó un día y otro, hasta que llegó el momento anhelado: mis padres llegaron a Israel en 2003. Para mí fue algo perfecto, estábamos felices por el reencuentro. Por supuesto, como todo buen israelí debí alistarme en el ejército y volví a estar lejos de mi familia durante períodos largos. Me enrolé al Nájal Jaredí (servicio militar especial judíos ultraortodoxos).
Con la ayuda de D-s terminé mi servicio militar en 2006, y viajé a la India a visitar a mi familia. Mientras estaba allí conocí a mi futura esposa. Después de ocho meses nos comprometimos según las costumbres de Bnei Mensahe, y nos casamos en el juzgado de Manipur, India.
Hace poco volví a Israel solo, porque todavía no tenemos la visa para mi esposa.
Mientras estuve en la India fue instructor/ ayudante voluntario de los nuevos olim de Manipur para Shavei Israel.
También allá los olim tenían la sensación de que regresaban a sus hogres, y eso los colmaba de alegría y felicidad.
Ahora trabajo con olim de Bnei Menashe en Pardés Janá, en el proyecto especial de Shavei Israel.
Para finalizar, espero que mi esposa obtenga la visa a la brevedad y que también ella pueda concretar su aliá a la Tierra de Israel, para que podamos construir nuestro hogar en la tierra que mana lehe y miel, en Israel.







