Tuvo lugar la primer conferencia cultural en Palma de Mallorca
El jueves pasado, en la víspera de Iom Kipur, mientras que muchos judíos en Israel cumplían con la costumbre de Kaparot, en Palma de Mallorca tuvo lugar una actividad cultural innovadora con el objetivo de despertar a “los judíos dormidos”.
La primer conferencia del ciclo cultural anunciado anteriormente aquí, se llevó a cabo con una gran concurrencia. El tema de la misma fue: ¿Acaso los Chuetas deben retornar al judaísmo?. En la misma expusieron tres chuetas de diferentes posturas: Miquel Segura, el Rabino Nissan Ben Avraham y Andreu Aguilo Diaz. El moderador fue el famoso historiador y experto en el tema: Lleonard Muntaner.
Aquí les traemos el comentario que escribió Miquel Segura, nuestro coordinador local del encuentro, chueta que retornó al judaísmo y famoso periodista local:
UN PEQUEÑO HITO
La apertura de las Jornadas Judaicas, que tendrán lugar en Palma entre el 12 de septiembre y el 12 de diciembre, supuso un pequeño hito: por primera vez se celebraba un acto público en el que se hablaba abiertamente del tema chueta ENFOCADO DE CARA AL FUTURO. Hasta ahora se habían celebrado cientos de conferencias, coloquios, o se habían publicado libros sobre nuestro pasado. Tal parecía que fuésemos persoanjes del pasado, enterrados en los archivos, un tema para estudiosos asépticos y convenientemente desinfectados. El jueves abrimos un nuevo camino: vamos a hablar de nuestra IDENTIDAD EN CLAVE DE FUTURO. Hubo distintas opiniones y sentimientos. Andreu Aguiló defendió la identidad chueta separada del sentimiento religioso, aunque aceptó con emocionado dolor que era una entidad a extinguir. Yo soy -dijo- el último chueta. Lleonard Muntaner planteó una ucronía que pudiera hacerse realidad: quizá el colectivo más despreciado de nuestra historia se convierta en la nueva identidad mallorquina restaurada. Nissan bajó muchos escalones para hacerse entender en un contexto no precisamente rabínico. Alejó la idea de que el judaismo buscaba un mundo sólo de espiritualidad, buscando a D-os en las alturas: mis alumnos saben -afirmó- que lo que enseñamos es a ser mejores personas y a cambiar la sociedad a través de las buenas obras. Personalmente, yo advertí que el retorno de los chuetas nunca sería masivo. Recordé que, consciente de la inminente desaparición de mi identidad conversa, busqué el judaísmo como una tabla de salvación. Pero allí me esperaba el D-os de Israel. Lo dicho: marcamos un pequeño hito. La próxima cita, el 17 de octubre. No podéis faltar.







