Haim Fernandes, España
Haim Fernandes, 68, vive en el sur de España en la ciudad Dos Harmanas. Es jubilado, casado y tiene 3 hijos adultos que viven cerca, en Sevilla. Aquí nos cuenta su historia como Ben Anús.
¿Cómo fue su niñez?
Aún había mucha influencia de la inquisición cuando era joven. Por ejemplo, fui expulsado del colegio a los 7 años porque mi padre se negó a permitirme realizar la comunión en la iglesia. Aún recuerdo lo que me dijeron: “haz escupido al Señor en la cara, como otros antes que tú lo han hecho”. Mis padres no eran religiosos; nunca hablaron de Di-s, nunca mencionaron la Biblia. Por el lado de mi madre, ¡todos mis parientes eran comunistas, socialistas o anarquistas!
Cuando era joven, solía visitar a mi tía y a mi tío los viernes por la noche. Su casa estaba iluminada con velas y mi tío sufría una especie de transformación: leía lentamente, y movía su cabeza de un lado a otro. Todo allí estaba rodeado de misterio. Cuando le conté a mi padre sobre esto, solamente sonrió.
Mi tío tenía muchos libros y artículos religiosos, incluyendo un sidur en fonética y un talit, el cual le ayudaba a guardarlo en una caja de madera grande bajo herramientas de carpintería. No tenía kipá, por lo que siempre utilizaba un gorro negro. A mí, me ponía un pañuelo con cuatro nudos en mi cabeza.
¿Qué tradiciones cumple hoy día?
Celebro shabat, junto con un grupo local organizado por el Rabino Nissán Ben Avraham (emisario de Shavei Israel en España). Cuando mis nietos están en casa, también lo celebramos. Tenemos una mezuzá en la entrada del hogar.
¿Qué sabía sobre Israel durante su adolescencia?
Cuando era joven, España intentaba sobrevivir el hambre y la miseria. No sabía nada; no sabía que Israel volvía a nacer. Muchos años después, vi las primeras fotos de sionistas trabajando la tierra. Incluso vi una foto de Ben Gurión. Hoy día, estoy muy orgulloso cuando veo una foto de Jerusalem o escucho el Haitkva.
¿Cuál es su nivel actual de observancia judía?
Quiero mejorar mi conocimiento de judaísmo y vivir el resto de mi vida como judío. Quiero participar en rituales, obligaciones y principios de la religión. Tomo esta decisión como adulto, no como un niño. Siento que, desde aquí, vale la pena intentarlo, porque en muchos casos, tengo un extraño, casi inexplicable, sentimiento cuando escucho las palabras “Israel” o “Judío”; cuando veo el Maguén David, una menorá o fotos de Jerusalem.
¿Qué sabes sobre otros Bnei Anusim en España?
Actualmente, cuando las personas hablan de apellidos, pareciera que hay conversos en todos lados, ¡y que toda España es judía! Pero al mismo tiempo, no hay muchos Bnei Anusim que saben sobre su pasado. El deseo de mantener la flama ardiendo es algo que, quizás, se encuentra solo en una pequeña parte de nuestro corazón. Pero es este deseo – de ser nuevamente parte de la cadena – que es, en mi opinión, el secreto que hace a los judíos invencibles.
¿Quiere visitar o vivir en Israel?
Ya visité Israel una vez con Shavei. Si tuviese la posibilidad, me encantaría visitarlo todos los años.







