Palma de Mallorca acogió un seminario para Chuetas y Anusim

Palma de Mallorca acogió un seminario para Chuetas y Anusim

La capital Balear se esta convirtiendo en un foco de interes para el Mundo Judio

Palma de Mallorca es algo más que un destino turístico excepcional.

Desde que, en julio pasado, “Shavei Israel” –una Organización No Gubernamental dedicada a ayudar a los descendientes de conversos- anunciará que un dictamen rabínico había abierto la puerta de Sión a los descendientes de judíos de Mallorca, los acontecimientos se están sucediendo con una inusitada rapidez.

Miquel Segura –el primer chueta que retornó al judaísmo sin pasar por la conversión- nos cuenta los pormenores del último seminario dedicado al tema que se celebró en la capital balear.

“Éramos relativamente pocos –cuenta Segura- pero muchos más de lo que podíamos pensar”. Un total de 25 personas, entre chuetas y anussim, nos reunimos en Mallorca para profundizar en el estudio de nuestras raíces”. El acontecimiento se enmarca dentro de la labor que el rabino Nissan Ben Abraham –chueta convertido al judaísmo y actualmente residente en Israel- viene realizando en diversos puntos de España. Gracias a “Shavei” Nissan se ha convertido en el rabino itinerante de diversos grupos de personas que estudian y se preparan para recuperar la religión de sus antepasados. El seminario de Palma fue, en ese sentido, un cálido encuentro de esas personas que, según declaró el rabino Elihahu Birbaum, “están avanzando en sus conocimientos de Torà y Halajà de manera asombrosa”.

Al seminario palmesano asistieron –además de Nissan y Birbaum, Michael Freund, fundador y presidente de Shavei, y el rabino Natan Menashé, quién se convirtió en el foco de atención de los presentes por la amenidad de sus clases y también por su extraordinaria vehemencia en la explicación de las enseñanzas del judaísmo.

Entre los asistentes figuraban algunas personas –todos chuetas- que pronto podrán seguir los pasos de Miquel Segura, siendo admitidos como judíos. Otros eran más “novatos”, pero el impacto de estos días de convivencia fue realmente extraordinario.

Cabe pensar que, hasta hace muy poco, el único vínculo de los chuetas con el mundo udío era estrictamente de ámbito cultural, y aun así muy minoritario.

De un tiempo a esta parte, gracias a la labor tenaz de “Shavei Israel”, los descendientes de aquellas 15 familias de conversos judaizantes que sufrieron un auténtico holocausto en los Autos de Fe de 1691 pueden reencontrarse con sus raíces. En Palma hubo lágrimas, pero también mucha alegría. Algo maravilloso está ocurriendo mientras la isla, ajena a este hecho, se preocupa por la crisis económica o por el resultado de las próximas Elecciones Generales.

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