Por doquier: crónicas de una travesía judía

Por doquier: crónicas de una travesía judía

¿QUIÉNES SON LOS ANUSIM DE NUESTROS DÍAS?

 

En términos generales, solemos pensar que los anusim son una especie extinguida, que sólo se conserva en los libros de historia y los documentos polvorientos de tiempos de la Inquisición. Pero no es así; hay anusim y descendientes de anusim que viven hasta el presente en todo el mundo y que quieren volver a unir sus destinos al del pueblo judío.

El fenómeno de la vida oculta del judaísmo de España constituye probablemente uno de los capítulos más apasionantes de la historia judía, y sus testimonios siguen siendo vigentes hasta el presente. A pesar de las numerosas dificultades, los descendientes de anusim lograron preservarse y preservar los lazos con sus raíces judías y la sensación de pertenencia al pueblo judío durante más de 600 años.

Como se sabe, los anusim son judíos que en tiempos de la Inquisición fueron forzados a convertirse al cristianismo, pero que siguieron cumpliendo los preceptos judaicos en secreto.

Los anusim se caracterizan por diversos nombres y diferentes historias. El concepto conocido en España y Portugal era el de «marranos» (un apodo despectivo que compara a los anusim con cerdos). Asimismo, el término de «criptojudíos» fue muy difundido, cristianos judíos o conversos, es decir, judíos que habían cambiado de religión. En otros lugares los llamaban «cristianos nuevos» para señalar su reciente incorporación al cristianismo. En Palma de Mallorca (una isla al sur de España) los llaman «chuetas». Hoy en día, los descendientes de los marranos, chuetas o cristianos nuevos prefieren definirse como «anusim» o descendientes de anusim. El denominador común a todos estos nombres es el hecho de que todos fueron forzados a abandonar el judaísmo y obligados a aceptar la fe cristiana contra su voluntad, a pesar de que en sus corazones y en sus hogares seguían manteniendo la fe y la tradición judía a diferentes niveles.

Cabe suponer que no todos saben que las leyes de la Inquisición y sus iniquidades subsistieron hasta el siglo XIX. Las leyes de la Inquisición, se revocaron formal y definitivamente en España sólo en 1834; de hecho, en algunos países de América del Sur y en Angola las persecuciones prosiguieron hasta fines del siglo XIX.

Han pasado más de 600 años desde la aparición del fenómeno de una vida judía oculta en la Península Ibérica, y menos de 200 años desde la revocación de las leyes de la Inquisición en España, Portugal y el continente americano. A pesar de eso, las huellas de los descendientes de anusim no sólo que no desaparecieron de la historia, sino que siguieron existiendo activamente hasta el presente.

Hoy en día se conoce con certeza la existencia de grupos de anusim y descendientes de anusim en diferentes lugares: algunos siguen viviendo en España y Portugal y se consideran descendientes de judíos de tiempos de la Inquisición; otros siguieron manteniendo su fe y su identidad en los países de dispersión de los anusim que huyeron de la conversión forzada, como Brasil, México, Nueva México en los Estados Unidos y varios países en América del Sur.

Los descendientes de anusim están recuperando a nivel individual y comunitario la conciencia de pertenencia y el vínculo con sus antepasados. Miles de anusim se encuentran actualmente en proceso de búsqueda espiritual y nacional, a fin de retornar a sus raíces judías. Miles estudian judaísmo en seminarios y clases, participan en la vida comunitaria, en debates y en estudios en sitios de Internet creados para ellos. En general, el judaísmo se mantuvo a nivel individual, fundamentalmente en zonas rurales en las cuales las características sociales les permitían preservar su identidad.

Estos descendientes de anusim afirman provenir de la maravillosa generación de anusim que mantuvieron su judaísmo en secreto y que transmitieron de generación en generación la tradición de su condición judía, generalmente por vía oral. En casi todos los relatos, la información sobre la condición judía se entregaba antes del fallecimiento del abuelo o la abuela, que querían legar su secreto a las generaciones venideras. La identidad de los anusim se mantenía siempre oculta, sin difundirla ni ponerla en conocimiento de otras personas. El secreto de los anusim puede ser descripto como una especie de red de espionaje subterránea que se preservó oculta durante más de 600 años. La difícil realidad que forzaba a los anusim a ocultar su fe y su identidad judía, dificultó no sólo el cumplimiento de los preceptos sino también su estudio y transmisión a las generaciones venideras. Se puede entender por qué la vida secreta de los judíos revistió diversas formas y aspectos, y costumbres diferentes sólo si se toma en cuenta el hecho de que este fenómeno existió durante varios siglos en muchas regiones apartadas entre sí.

Recientemente me encontré en España con un hombre de más de 70 años que nació y vivió toda su vida en el pueblo de Sirat. Según todos los datos, en esa región de España (Castellón) no había judíos desde que los reyes les dieron la posibilidad de convertirse al cristianismo o abandonar el país. Pero ese hombre llevaba en el brazo… un talit que su madre le había tejido a mano 60 años atrás para que supiera de dónde venía y a qué pueblo pertenecía. Era un talit blanco con franjas azules, que conservaba para legarlo a sus hijos. Ese hombre, Francisco Bellido, sabía recitar (con gran emoción) las plegarias Shma Israel y Modé Aní en hebreo, tal como se las había enseñado su abuelo. En su casa había una mezuzá de arcilla del siglo XVII, no en la puerta exterior, por miedo a las autoridades, sino en una puerta interna; al pasar por ella la familia solía besarla. Esta tradición había pasado de generación en generación, sin libros, ni rabinos ni instituciones de estudio de la Torá…

La historia se repite… Lo que los reyes Fernando e Isabel trataron de hacer en España en el siglo XV – borrar todo rastro de los judíos y el judaísmo a través de la expulsión y la conversión forzada en España y Portugal – vuelve a despertar… Un número considerable de descendientes de estas víctimas resurge de la historia y quiere fortalecer al pueblo judío y enmendar aquel capítulo amargo de la Inquisición… Cabe suponer que los reyes de España y Portugal se revolverían en sus tumbas ante esta noticia…

Por supuesto, la historia de los anusim no es un bloque uniforme. Hay diferentes grupos y muchas divisiones entre ellos, y no todos son descendientes biológicos de los anusim de España y Portugal; pero la mayor parte puede ser considerada como sus descendientes espirituales, teniendo en cuenta las proyecciones halájicas aplicables a cada grupo.

Hoy en día existen anusim concretos, que han vivido hasta ahora como judíos ocultos, preservando la fe en un solo D-os, cumpliendo los preceptos en secreto y contrayendo matrimonios endogámicos durante más de 600 años. Ellos saben que son judíos y que su identidad judía se preservó a pesar de que durante siglos pensaron que todo el pueblo judío había sido aniquilado y que ellos eran sus últimos remanentes sobre la faz de la tierra. Hay anusim según la Halajá, cuyas familias conservaron la continuidad biológica, pero no la identidad judía: mantenían algunas costumbres y se casaban entre sí, pero no sabían explicar por qué lo hacían… Los viernes encendían velas en secreto y contraían matrimonios endogámicos, pero no lo veían como un acto religioso o judío. Por otra parte, hay anusim con identidad judía que saben que descienden desde hace siglos de una familia judía, que probablemente no conservaron la identidad biológica y se casaron con no judíos, pero que se sienten descendientes de anusim y orgullosos de sus raíces judías, y por ende desean reavivarlas. (Con respecto a esta clase de anusim, Abrabanel escribió que «los consideramos no judíos»; en su opinión «habrán de retornar al judaísmo; D’os no ha desesperado de ellos y con su inmensa misericordia los hará retornar a su Torá»). Hay algunos anusim que descienden de madre judía, y otros de padre judío, pero que se sienten judíos en todo sentido (como los judíos de Rusia, país que determina la religión de una persona según la de su padre). Lamentablemente, también hay cristianos evangelistas y mesiánicos que tratan de infiltrarse en el pueblo judío asegurando que descienden de anusim.

El tema de los anusim y sus descendientes no ha sido examinado a fondo por los estudiosos rabínicos de nuestro tiempo. No abundan las respuestas y los dictámenes que se refieren a ellos y que tratan de proponer una forma de hacerlos retornar al seno de nuestro pueblo en estos tiempos. Cabe suponer que la razón principal de ello es que los anusim siguen replegados sobre sí mismos, como desde hace siglos. Sólo después del cambio de gobierno en España (la muerte de Franco) y Portugal (el fin de la dictadura y el comienzo de la democracia en 1975), los descendientes de anusim se sintieron libres para exponer sus sentimientos y pedidos.

Por supuesto, en las generaciones posteriores a la expulsión de España y Portugal (en los siglos XV, XVI y XVII) hubo muchos estudiosos que examinaron la condición de quienes se habían visto forzados a aceptar el cristianismo y bautizarse, pero habían conservado en sus corazones la fe judía. Desde entonces y hasta el presente, el tema de los anusim siguió existiendo no sólo en lo más profundo de los corazones de sus descendientes sino también en secreto en el mundo rabínico. A partir del siglo XVIII, el tema desapareció casi por completo de la orden del día judía y nacional.

Pero los anusim y su situación volvieron a ser objeto de análisis en Elul de 5689, en el Consejo de los Grandes Sabios de la Torá en tiempos de la Segunda Gran Asamblea; todos acordaron sobre la necesidad de acercarlos al pueblo judío. El Rabino Zirelson señaló en su libro de responsa y homilías Maarajei Lev: «Recibir a nuestros hermanos alejados, los anusim de España y Portugal, con los brazos abiertos para hacerlos retornar bajo las alas de la Presencia de D’os». El Rabino Guedalia Felder escribió en su libro Najalat Zvi: «De lo antedicho se debe entender que el judaísmo no odia a los anusim, sino que los ha considerado ajenos a los demás pueblos, y a quienes quieren retornar se les dice: ‘Hermanos alejados, vuelvan al seno de su pueblo; sepan que la gente dice que un mirto que se encuentra entre las espinas se llama mirto, ése es su nombre’ [una persona no cambia su naturaleza aunque no se encuentre en su lugar]».

También el Rabino Yehuda Halevi Ushpizai z»l, rabino y titular del Tribunal Rabínico de Ramat Gan, escribió: «Ahora creemos que D’os ha recordado a su pueblo y su tierra, y que hemos tenido el privilegio de despertar del exilio, tal como lo prometiera el profeta Ezequiel: ‘Pero vosotros, montes de Israel, echaréis vuestras ramas y produciréis vuestro fruto para mi pueblo Israel; porque pronto vendrán’… Debemos despertar a los anusim de España y decirles que el D’os de Israel los llama, que retornen al pueblo judío… En su libro sobre la Torá eterna, Don Isaac Abrabanel los ha perpetuado y ha prometido que los anusim de España volverán al judaísmo».

El Rabino Haim David Halevi z»l escribió: «A partir de ahora, una de las maravillas de la futura redención milagrosa del pueblo judío será el retorno de los hijos perdidos y extraviados al seno del judaísmo. Y si también los descendientes de los anusim de España y América quieren retornar al judaísmo, veremos en ello parte del ‘inicio de la redención’…»

El Rabino Mordejai Eliahu Shelita escribió: «Puesto que ha pasado mucho tiempo desde la época de los anusim hasta el presente, y existe el temor de que se hayan mezclado con no judíos, ‘debemos atraerlos con benevolencia’, es decir, se los debe elogiar porque quieren cumplir abiertamente con los preceptos de la Torá»… También el Primado de Sion, el Rabino Shlomo Moshe Amar Shelita anunció la creación de una comisión que examine la pertenenia de los anusim al pueblo judío y la forma adecuada de hacerlos retornar.

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