Amor Latino por Israel
Durante años han prendido velas en secreto, han intentado no asistir a la iglesia sin llamar la atención, y han escondido sus biblias. Ahora, han decidido salir a la luz. Cientos de descendientes de Anusim (conocidos como marranos) quieren retornar al judaísmo. Pero a lo largo del camino se han dado cuenta que incluso después de la inquisición, ahora enfrentan un nuevo enemigo: algunos judíos que ponen obstáculos en su camino.
Este año, Antonio Lopez (41 años) ha celebrado pesaj, una vez más, en su casa en Toledo, España, prácticamente en secreto. Hace ya tres años, Lopez, un descendiente de Bnei Anusim (palabra hebrea para “aquellos que fueron forzados” – el término es preferido ante la palabra derrogatoria “marranos”) se encuentra en el proceso de retornar al judaísmo, pero aún lo mantiene en secreto de sus padres. “No tengo el coraje de decirles”, admite. “Esto significaría retornar a una muy penosa historia familiar. Mi familia es muy importante para mi, y no estoy seguro si Di-os quiere que tome este paso de decirles. Les causaría mucho sufrimiento”.
Lopez trabaja en el Banco Central de España como experto en identificación de dinero falso. Su rol es el de asistir a la policía en descubrir mafias sofisticadas de falsificación de dinero las cuales operan en Europa. La kipá blanca que lleva en su cabeza y los tzitziot que caen de sus elegantes pantalones parecerían ser un atuendo necesario para su trabajo. Pero Lopez toma el proceso de regreso al judaísmo con suma seriedad. Recientemente, ha fijado un encuentro con un doctor para poder realizar la circunsición.
En los últimos años, un real fenómeno se ha vuelto manifiesto. Cientos de españoles, portugueses y brasileros quienes se consideran descendientes de Bnei Anusim intentan retornar al judaísmo. Muchos de ellos han vivido a lo largo de muchas generaciones como judíos secretos. Varias familias prenden las velas de shabat atrás de puertas cerradas. Dentro de su casa no comen cerdo e incluso salan la carne para removerle la sangre. Han hecho todo lo posible para evitar asistir a la iglesia. Hubo algunos que han guardado una copia del Tanaj o un Talit en un lugar escondido, mientras otros ayunaban en Iom Kipur. Han observado las costumbres judías y las han pasado de padre a hijo y de madre a hija. No siempre comprendieron el significado de dichas costumbres, pero las han observado con diligencia. Y ahora, están comenzando a salir a la luz.
La historia detrás de los nombres
Para poder comprender este fenómeno, uno debe retroceder al año 1931. Para el disgusto de la iglesia católica, la comunidad de España floreció enormemente durante la edad media. Luego, a lo largo de España, los pogroms contra los judíos errumpieron y la iglesiá intentó convertirlos a la fuerza al catolicismo. La persecución alcanzó su pico con la expulsión de los judíos de España en 1492 cuando se les dio a estos dos opciones: convertirse o marcharse.
Entre 100 y 200 mil judíos huyeron de España a Portugal donde fueron forzados a pagar una suma para mantener su judaísmo, pero finalmente ni siquiera esto les sirvió. Los monarcas españoles consitieron que el rey portugués se case con su hija con la condición de que limpie su país de judíos. En el año 1497 el rey de Portugal llamó a todos los judíos al puerto de Lisbón, ostensiblemente para expulsarlos. Pero los esperaba una trampa: los curas los bautizaron a la fuerza y los conviertieron. “Este fue un trauma religioso y social”, dice Michael Freund, fundador y presidente de la organización Shavei Israel. “Algunos prefirieron elegir el suicidio y la muerte de sus familias”.
Como consecuencia de la conversión forzosa, de acuerdo a varias estimaciones, alrededor de 20 a 30 porciento de la población de Portugal desciende de Judíos. La organización Shavei Israel, la cual trabaja para fortalecer la relación entre el Estado de Israel, los judíos de la diáspora y los descendientes de judíos alrededor del mundo, asiste a los Bnei Anusim a retornar al judaísmo. En los últimos cinco años, la organización ha trabajado en forma coordinada con el Gran Rabinato de Israel, y ha ayudado a más de 600 personas alrededor del mundo de habla hispana y portuguesa a retornar al judaísmo.
La organización reporta que un número creciente de personas se está acercando a ella para pedir ayuda. El rabino de la organización, el Rab Eliahu Birnbaum, tiene dos explicaciones principales para este reciente despertar: la caída de poder de la iglesia, así como la expansión del uso de internet, lo que le permite a las personas buscar material acerca de judaísmo sin que nadie se entere. “Ya comenzamos a ver la existencia de chats y forums para anusim”, dice.
El profesor Yosef Ferrao Filipe (48 años) es un excelente ejemplo del renacimiento que está teniendo lugar entre los anusim. Filipe, un psicólogo proveniente de la ciudad de Oporto al norte de Portugal, recuerda cómo cuidaban ciertas costumbres en su casa las cuales no comprendían completamente, tales como encender velas antes del atardecer los viernes.
“Cuando éramos niños, nos prohibieron contar las estrellas, porque si hacías eso, quería decir que eras judío”, dice Filipe. “Nos advirtieron que si contábamos las estrellas, aparecerían verrugas en nuestros dedos. Mi madre y mi abuela no barrían la casa de adentro hacia afuera, sino que de afuera hacia adentro, porque temían besar instintivamente la mezuzá, incluso que no hubiese una en la casa, y por eso serían identificados como judíos. Durante mi juventud fui requerido ir a la iglesia o no podría terminar el año en el colegio católico, pero mi familia no me permitió asistir. El cura llamó a mi padre y el de alguna forma logró evadir la obligación. Los niños de la clase sintieron que había algo diferente en mi, por lo que me ayudaban y le decían al cura que había asistido”.
El cambio en la vida de Filipe se produjo cuando tenía 22 años, mientras que estudiaba en la universidad de París y asistió a una sinagoga por primera vez en su vida. “Nunca olvidaré dicha visita. Por primera vez en mi vida recibí al shabat. Sentí que lo conocía de toda mi vida, como si fuese parte de mi. Había una familiaridad con las palabras de las canciones y del kidush. Sentí como si hubiese vuelto a nacer”.
Desde dicha visita, Filipe comenzó a acercarse a la religión y a intersarse por la conversión. Su proceso de conversión fue muy complejo y duró más de 20 años, dado que no existía ninguna comunidad judía en ese entonces en la comunidad donde vivía. Pero gracias a Shavei Israel, pudo completar su proceso en forma exitosa. Hace dos años, junto a un grupo de otros 15 Bnei Anusim, vino de Porto a la corte de conversión del Gran Rabinato en Jerusalem, donde fueron oficialmente reconocidos como judíos. Su esposa y su hijo completaron el proceso de conversión junto con el.
De acuerdo a Filipe, si alguien abriese una libreta telefónica de Portugal hoy día, descubriría que cerca del 30% de los apellidos son apellidos típicos de Bnei Anusim. Como parte del esfuerzo de observar el judaísmo en secreto, los anusim elegirían nombre especiales, nombres de fruta como pera o granada, nombres que luego se convirtieron en apellidos tales como Filipe, o nombres de materiales o profesiones. “Los católicos demandaban que los anusim cambien sus nombres por lo que buscaban nuevos nombres que preserven parte de su identidad”, comenta Filipe.
En muchos casos, era tan solo en sus últimos días en que los parientes revelarían el secreto de su identidad a sus hijos. Así fue el caso de Rafael Valenzuela (48 años), empleado de recursos humanos en una compañía de Madrid. Antes de su muerte, su madre lo llamó y le dijo “nosotros provenimos de una familia judía, somos descendientes de la familia Toledano de Córdoba”. Las palabras de su madre lo shockearon, y a consecuencia de dica conversación comenzó un proceso de conversión y pasó la circunsición ritual. Sus amigos cristianos, dice, se acostumbraron con el tiempo a su nueva creencia. El mayor problema hoy día, es su opinión, es que la opinión pública en España es hostil a Israel”. “Creo que nosotros, los anusim, podemos asistir a Israel en este área”, dice Valenzuela.
Michael Freund cree que el gobierno israelí rechaza a los bnei anusim y no aprecia lo importantes que ellos pueden ser en el área de hasbará (relaciones públicas). “Hablamos de miles de personas que pueden ser excelentes embajadores para Israel alrededor del mundo, y aún así, el estado las ignora completamente. El ministro del exterior debería establecer un departamento para fortalecer las relaciones con los anusim. El pueblo judío y el Estado de Israel tienen una responsabilidad moral e histórica con esta gente. Son nuestra misma carne y nuestra misma sangre. Sin culpa alguna, sus ancestros fueron tomados de nosotros, y más allá de ello lograron preservar su identidad judía durante los siglos. Ha llegado el momento de darles una mano, de abrazarlos y de facilitarles su regreso a casa”.
El camino a casa no es siempre fácil. Para convertirse, las autoridades israelíes requieren que los bnei anusim vivan en una comunidad judía durante un año entero. Luego, al final de dicho año, vienen a Israel y pasan la corte rabínica de conversión. A lo largo del camino, deben pasar la circunsición ritual. Muchas comunidades judías les cierran las puertas en la cara y los tratan con sospecha.
Tsimmes y plegarias
Cerca de 50 bnei anusim se han reunido para el primer seminario educacional de este tipo, el cual fue organizado por Shavei Israel en la región de la Costa del Sol al sur de España, en el primer hotel casher del país. La noche del viernes, encendieron velas, comieron cholent y tsimmes (dos comidas tradicionales de shabat) y bailaron y cantaron “am Israel jai” y “od avinu jai” y rezaron con fervor, tal como estudiantes de una yeshivá. “Mira como rezan”, dice Freund con emoción, “mira su devoción, su sinceridad. Esta es una genuina manifestación que viene de muy adentro, desde su corazón y alma judía”.
Entre aquellos que participaron en el seminario, se encuentra Paulo Vitorino (40 años), padre de seis niños y hombre de negocios de Lisbón. Durante el Shabat, Vitorino mostró un talento musical sorprendente. Conoce todas las plegarias y las melodías sefaradíes de memoria. “He oído las plegarias en CD y así es como las aprendí”, dice. “Somos judíos en nuestra casa y cristianos afuera, y esta doble vida nos ayuda a mantener nuestra identidad. La gente ha casado a sus hijos dentro de las familias de anusim para así poder mantener la identidad. Mi esposa también es hija de anusim de Belmonte. Hemos vivido por cientos de años como una secta secreta”.
Vitorino está furioso con la comunidad judía y con la autoridades religiosas, las cuales les imponen muchas dificultades. “Son como una nueva inquisición. Durante cuatro años intenté ingresar a una sinagoga y no me lo permitieron. Con todo el respeto, yo no soy un hereje. Soy un judío portugués. ¿Cómo pueden decirme que no soy descendiente de Abraham? Durante 500 años mantuve un estilo de vida judío en casa. El secreto ha pasado de padre a hijo”.
Yara Dutra (34 años), artista y diseñadora de páginas web, nació en Lisbón y vive en Barcelona. En su familia, también, el secreto de su judeidad pasó a través de las generaciones. “A diferencia de nuestros vecinos, en nuestra casa nunca comimos cerdo”, cuenta. “Nuestra madre nos explicaba que no era sano. En nuestra ciudad, había una tradición que una vez al año la gente del pueblo iba al centro y quemaba una muñeca, la cual simbolizaba la quema de los judíos. Mi madre no nos dejaba tomar parte de dicho evento, nunca entendimos porque. En cambio, cerrábamos las ventanas y esperábamos a que el evento finalice. Tan solo en los últimos años comencé a relacionar entre dichos eventos”.
Luego de que un gran amigo pasó la conversión, Dutra decidió acercarse al judaísmo. “No pienso acerca de la conversión porque mi marido es católico y no quiere tomar parte de esto”, dice, “pero cuando tenga hijos, los criaré con identidad judía”.
Al menos la mitad de los participantes respetan shabat y cuídan el cashrut. Han llegado por el método, “un amigo trae a otro”. “Yo les digo que son parte de la familia judía y que su presente situación es tan solo un accidente histórico”, dice el Rab Birnbaum. “Actualmente, cientos y miles están saliendo a la luz y declarando en alta voz «soy de los bnei anusim. Quiero retornar al judaísmo». Y no solo que lo dicen, sino que están dispuestos a realizar todos los pasos necesarios para esto, tales como la circunsición ritual. Creo que este fenómeno continuará creciendo”.
En una mesa de la esquina, se sienta la familia Perez de la ciudad de Zaragosa. Rafael, el padre, Pilar Deito, la madre, y sus dos hijos – Daniel de 16 años y Bracha de 15. “Hace veinte años decidí despedirme de la iglesia católica y retornar al judaísmo”, dice el padre. “Me he acercado a las sinagogas y a las comunidades judías de alrededor de España, pero me han cerrado las puertas en todos lados. Pero no me rendí. A los 26 años realicé la circunsición”.
Pilar Deito es también de una familia de Anusim que aún vive en su casa originaria desde los tiempos de la expulsión de España. En el pasillo de la entrada, el agujero original perteneciente a la mezuzá, aún es visible. Shavei Israel está intentando encontrar alguna forma para ayudar a convertir a la familia Perez, dado que no existe ninguna comunidad judía en dicha área. Rafael teme que sus hijos se casen algún día con no judíos y se asimilen. Hoy en día trabaja en una companía startup de internet, la cual a su vez asiste a las relaciones públicas de Israel en España. Sigue los eventos en Israel al giaul que cualquier otro afectuoso judío.
Durante la conclusión del seminario, Michael Freund dijo a los participantes en forma apasionada, “queremos hacer justicia y corregir el error histórico que fue hecho con nuestros ancestros hace 500 años. No se solucionará de un día para otro. Es un proceso lento y hay muchos obstáculos en el camino que necesitan ser removidos. Continuaremos con nuestros esfuerzos y no los abandonaremos. No desistiremos hasta que llegue el día y todos puedan retornar al pueblo judío”.







