Parashá Lej Lejá
Por el Rav Reuven Tradburks
Esta parashá presenta al pueblo judío. Abraham viaja a la Tierra de Israel, se le promete la tierra, pasa un tiempo en Egipto debido a una hambruna, se separa de Lot debido a sus grandes riquezas, y rescata a Lot cuando es tomado como prisionero de guerra. Se le promete a Abraham la tierra, aunque se le dice que sus descendientes pasarán 400 años en Egipto. Sara no tiene hijos, Hagar da a luz a Ismael, se le promete a Abraham que Sara tendrá un hijo. Se le da la mitzvah (mandamiento) de milá, circuncisión, como un signo del convenio.
1ª Aliya (12:1-13) Se le dice a Avram (aunque nos referimos a él como Abraham, su nombre comienza como Avram y sólo cambia más adelante) que viaje a la tierra que le expondrán. Allí logrará familia, fortuna y fama. La familia viaja, siendo Shejem su primera parada. D-os se le aparece a Abraham y le promete la tierra. Él construye un altar. Una hambruna fuerza a la familia a buscar alivio en Egipto.
Abraham es la primera persona a quien se le dice que vaya hacia un lugar, no a irse de un lugar. Adán y Eva fueron enviados fuera del Jardín, a Caín se le envió a recorrer la tierra, la gente de la Torre de Babel fue dispersada. Abraham revierte esta tendencia: no se le aleja de D-os, más bien se le acerca a Él.
La historia de la Torá es la historia de las promesas. A Abraham se le dan tres promesas personales y una nacional. Se le dice que tendrá una familia, que tendrá fortuna y fama. Y su gente heredará la tierra. D-os le hace promesas al hombre. No solicitadas, tal vez no merecidas. Aunque conocemos a Abraham como un gran hombre, la Torá está silenciosa en lo que se refiere a cualquier antecedente de recibir esas promesas. Porque es la historia del deseo de D-os por un pueblo, es Su alcance hacia nosotros.
2ª Aliya (12:14-13:4) La familia va a Egipto, escapándose de la hambruna. Paró ve a Sara y ella es llevada al palacio. Se le prodiga a Abraham riquezas por ella. Paró los envía fuera. La familia regresa cargada de riquezas a donde comenzaron, para llamar en el nombre de D-os.
Las tres promesas de Abraham, familia, fortuna y fama serán cumplidas una por una. Primero fortuna. Promesa cumplida- Abraham regresa de Egipto a la tierra cargado de riquezas. El Ramban señala el presagio del Éxodo de Egipto-igual que aquí- Abraham viaja a Egipto por la hambruna, Paró sufre de una plaga, los judíos salen con grandes riquezas, también esta historia se repite con toda la nación judía en el éxodo de Egipto.
¿Qué significa que Abraham llama en nombre de D-os? Ibn Ezra dice que, o rezó o llamó a la gente a estrechar a D-os. Abraham involucra a la gente de la tierra en el conocimiento de un D-os, una ocupación que lo expone a la gente, eventualmente trayéndole fama.
3ª Aliya (13:5-18) Los rebaños de Lot y Abraham son tan numeroso que los pastores se pelean. Deben de separarse. Abraham le permite elegir a Lot. Tú vas a la izquierda, yo a la derecha. Tú vas a la derecha, yo a la izquierda. Lot elige la exuberante tierra alrededor de Sodoma y Gomorra. D-os le dice a Abraham que examine la tierra, porque toda será suya para siempre. Y su descendencia será tan numerosa como las arenas de la tierra. Él se muda a Hebrón y construye un altar.
La promesa de fortuna ha sido cumplida. Pero su única familia, Lot, se aleja. Esto es seguido por la repetición de que sus hijos heredarán la tierra, excepto que no tiene hijos. Sólo tiene a Lot. Y el juicio de Lot es sospechoso. Hasta ahora, los ojos han presentado un pequeño problema en la Torá. Eva miró la fruta y era bella. Antes del diluvio, los hombres miraban a las mujeres, y elegían esposas. Lot mira al valle de Jordania y se parece a la abundancia de Egipto. El aspecto engaña, porque, aunque hermosos, cada uno de estos falla en considerar sólo el aspecto. La mirada será reemplazada para el judío por el oír, Shemá, escuchar el Mandamiento Divino. Ver la belleza será reemplazado por escuchar el Mandamiento.
4ª Aliya (14:1-20) Cuatro reyes guerrean con cinco reyes. Lo llevan a Lot cautivo. Abraham lo rescata, devolviendo todo el botín y los cautivos. El Rey de Sodoma viene a saludar a Abraham, así como Maljitzedek, Rey y Sacerdote de Shalem. Maljitzedek consagra a Abraham a D-os, y bendice a D-os por proteger a Abraham.
La promesa de fama ha sido cumplida. Después del heroico rescate de Lot, Abraham se encuentra en la compañía de Reyes. Es notable el lenguaje religioso de Maljitzedek, bendiciendo a Abraham con el nombre de D-os. La reputación de Abraham, su fama, es la de un hombre de fe, un hombre de D-os.
Él recibió dos de las tres promesas, las de fama y fortuna han sido cumplidas. Las dos restantes, de hijos y de la herencia de la tierra, son mas duras. Y para que no pensemos que D-os le prometió a Abraham una tierra desierta, esta batalla entre nueve reyes desmiente esto. No solamente se le prometió a Abraham que sus hijos heredarán la tierra, mientras no tiene hijos, se le ha prometido que heredará una tierra extremadamente disputada.
Mientras que el hombre puede por su cuenta lograr fortuna y fama, una pareja anciana, sin hijos no puede tener hijos y la Tierra sin intervención Divina.
5ª Aliya (14:21-15:6) El Rey de Sodoma le ofrece el botín a Abraham; Abraham objeta. D-os le promete a Abraham que no debe temer, porque Él será su escudo, magen. Abraham protesta-no tengo hijos. D-os le promete que sus hijos heredarán sus promesas. Le muestra las estrellas y le promete que sus hijos serán similares. Abraham le cree.
D-os promete ser el escudo de Abraham, su magen, Maljitzedek usa la misma expresión: que D-os era el magen de Abraham. Por eso la descripción que usamos en el rezo, Magen Abraham.
Para comenzar la conversación: D-os le dice a Abraham “no temas”. ¿Quién dice que Abraham tiene miedo? ¿De que tiene miedo? Rashi comenta que Abraham está preocupado de que D-os ya le ha dado tantas cosas que tal vez no se merece que se cumplan las otras promesas. Las dos promesas restantes son grandes; hijos y la Tierra de Israel. Tal vez ya no me merezco estas. Algunas promesas tienen condiciones: te las mereces, las recibirás. Tal vez ha usado todos sus méritos y no se merece más. D-os le dice que no tema, que sus méritos son muchos.
6ª Aliya (15:7-17:6) Después de prometerle a Abraham que tendrá hijos, D-os nuevamente le promete que le dará la Tierra de Israel. Abraham pregunta como sabrá esto, por cierto. En una dramática ceremonia de aves cortadas y un sueño profundo, se le dice a Abraham que sus hijos serán extraños y afligidos en un país extranjero por 400 años. Abraham morirá en paz. D-os hace un convenio para darle la tierra a los descendientes de Abraham. Sara no tiene un hijo. Le da Hagar a Abraham y Hagar queda embarazada. Sara echa a Hagar. Un ángel le dice que su descendencia será numerosa. Su niño será arisco pero poderoso. Abraham tiene 86 años cuando nace Ismael. A la edad de 99 años se le dice a Abraham que camine delante de D-os. Su nombre se cambia a Abraham.
Se le dio a Abraham tres promesas personales y una nacional. Se le prometió fama y fortuna, que recibió. Se le asegura que tendrá hijos, y él lo cree. Pero esas son promesas personales. Él se pregunta ahora acerca de la promesa de que sus descendientes heredarán la Tierra de Israel- ¿qué pasa si ellos no se la merecen? D-os lo pone a dormir, una tardema, la misma palabra usada cuando Adán fue dormido y se formó a Eva, un sueño profundo, histórico, épico. Y D-os le dice que esas promesas serán cumplidas.
La Torá continúa la sorprendente historia de las promesas incondicionales de D-os al hombre. A pesar de todo aún no se le ha pedido nada a Abraham. Pero la Torá también nos enseña una lección con respecto a las promesas: paciencia. La promesa de que el pueblo judío tendrá la Tierra de Israel tomará 400 años en cumplirse. Abraham no verá esta promesa cumplida. Y, de hecho, tampoco Moisés. La Torá concluirá con esta todavía sin cumplir. El hombre vive pacientemente, con promesas aún no cumplidas.
7ª Aliya (17:7-27) Se le dice a Abraham que circuncide a su familia como un signo del convenio entre él y D-os. Se sorprende ante la promesa de que Sara tendrá un hijo a la edad de 90 años, él tiene 99. Él sugiere que Ismael pudiera ser la próxima generación del pueblo judío. No, mientras que Ismael será grande, Isaac será la próxima generación.
Abraham es renuente a abandonar la idea de Ismael como heredero del pueblo judío. Tal vez esta es la bondad persistente de Abraham, él ve lo bueno, inclusive grandeza en Ismael. Pero ese tipo de grandeza no es suficiente: la grandeza viene en diferentes formas y tamaños. Ismael es grande a su manera: Isaac será grande de una manera diferente. Hay grandeza entre las naciones del mundo, pero la grandeza judía es diferente.







