Parashá Vayejí
Autor: Rav Reuven Tradburks
Traducción: Regina Prizont
Vayejí significa vida, sin embargo, la parashá comienza hablando de muerte y termina con muerte. Yaakov exige ser enterrado en Israel. Yosef promete que lo hará. Yaakov eleva a sus nietos, Efraím y Menashe, para que sean iguales a sus hijos entre las tribus asentándose en la tierra de Israel. Él bendice a Efraím y Menashe. Yaakov llama a sus hijos y bendice a cada uno de ellos. Yaakov muere. Es enterrado con grandes honores en la Meharat Hamajpelá (cueva de los patriarcas). Los hermanos temen que ahora Yosef se vengará. Yosef los tranquiliza. Yosef pide ser enterrado en Israel, cuando el pueblo judío regresa. Yosef muere y es puesto en un ataúd. El amado libro de Bereishit concluye.
1ª. Aliya (47:28-48:9) Yaakov le pide a Yosef que prometa que no será enterrado en Egipto, pero en cambio con sus antepasados. Yaakov se enferma. Le dice a Yosef que D-os se le apareció en la tierra de Israel y que le fue dicho que sus descendientes tendrán una justificación permanente en la tierra de Israel. Al dividir la tierra, Efraím y Menashe serán tratados como iguales a las otras tribus. Rajel murió en camino a la tierra y allí la enterré.
El pueblo judío está instalado en Egipto. Y este es precisamente el tema de esta parashá. Yaakov está peleando, empujando, persistiendo en un tema: este no es nuestro hogar. Todo lo que el habla es acerca de la tierra de Israel; no me entierren en Egipto, Efraím y Menashe serán iguales en la división de la tierra, ojalá prosperen en la tierra (de Israel); él bendice a los hijos enfatizando su ubicación en la tierra.
Yaakov insiste: estamos aquí, pero estaremos allí.
En realidad, si yo eligiera donde comenzar esta parashá, hubiera retrocedido un versículo. (Aunque la palabra Vayejí suena bien). El último versículo de la parashá de la semana anterior dice: Ysrael residió en la tierra de Egipto, Goshen, la retuvo y fue extremadamente próspero.
Este es casi exactamente el mismo versículo al comienzo de Vayeshev. Allí Yaakov quería establecerse, echar raíces, construir una nación en Israel. Ahora está haciendo exactamente lo mismo aquí: estableciéndose, echando raíces. Pero en el lugar equivocado, en Egipto, no en Israel.
¿Por qué Yaakov menciona repentinamente que Rajel murió inesperadamente y fue enterrada en el camino a Beit Lejem? Tal vez este es un momento de ternura entre padre e hijo. Él le está hablando a Yosef. “Yosef, perdiste a tu madre trágicamente, inesperadamente. Rajel, mi querida esposa. Tu madre. Tú, tan joven, pasó tan súbitamente que no tuviste la oportunidad de enterrar a tu madre de la manera en que te estoy pidiendo que me entierres a mi. Tú y yo compartimos ese momento trágico. Ahora es tan diferente. Yo soy anciano. Tú, un hombre grande de gran éxito. Tal vez hubiéramos tenido más hijos. En su memoria, en su honor, tus dos hijos toman el lugar completo como mis hijos, para llenar el vacío de lo que pudo haber sido”.
Un momento meditativo, tierno, compartido, en medio de instrucciones de importancia nacional.
2ª. Aliya (48:10-16) Yaakov no puede ver. Él abraza y besa a Efraím y Menashe. Yaakov pone su mano derecha sobre Efraím, el más joven, su mano izquierda sobre Menashe, el mayor. “D-os, delante del cual caminaron mis antepasados y Él que me protegió, bendice a estos. Y que se multipliquen en la tierra”.
No se puede evitar de escuchar el eco de Ytzjak, el padre de Yaakov: ciego, le dio la bendición al menor, no al mayor. Pero aquí, Yaakov no solo bendice a uno. Los bendice a los dos con la misma bendición. Eso cambia todo. La era de que uno está adentro y uno afuera se terminó. Todos son parte del pueblo judío. Y estos son sus nietos. Los nietos significan largo plazo, futuro, patrimonio, todos los descendientes.
3ª. Aliya (48:17-22) A Yosef no le gusta el cambio de manos. Lo corrige a Yaakov. Yaakov objeta. Los dos serán grandes, aunque el más joven será más grande aún. Los bendijo a ambos. Los judíos bendecirán diciendo: “Que D-os te haga como Efraím y Menashe”.
Yosef sufrió por el favoritismo de su padre. No desea lo mismo para sus hijos. Pero Yaakov insiste. Porque hay una diferencia entre exclusión y distinción. Yaakov no excluye a nadie. Los dos están adentro. Los dos son bendecidos. Los judíos en el futuro bendecirán con ambos Efraím y Menashe. Pero Yaakov le dice a Yosef: mientras que de ahora en adelante todos los judíos son parte del pueblo de Israel, mientras que todos están adentro, no todos son idénticos. Algunos serán muy grandes, otros no tanto.
4ª. Aliya (49:1-19) Yaakov llama a sus hijos para decirles que ocurrirá con ellos. Se dirige a ellos individualmente. Rubén, mi primogénito. Simón y Levi, por su ira, no asocien mi honor. Yehuda, salvaste a mi hijo de la destrucción, la autoridad no se separará de ti. Zevulún vivirá en la costa. Ysasjar es un trabajador poderoso, el verá la bondad y belleza de la tierra. Dan, el juez de la nación. D-os, esperamos tu salvación.
Una palabra está ausente de cada diálogo de Yaakov a sus hijos: D-os. La Tora no dice que el bendice a sus hijos. Las bendiciones vienen de D-os. Yaakov bendice a su hijo: Que D-os te de el rocío de los cielos… Incluso el mismo Yaakov, acaba de bendecir a Efraím y Menashe: Que el D-os delante del cual caminaron mis antepasados, bendiga a estos jóvenes. Y Yaakov le dice a Yosef que el pueblo judío bendecirá diciendo: Que D-os te bendiga como Efraím y Menashe.
Las bendiciones vienen de D-os. ¿Por qué no menciona Yaakov ni siquiera una vez a D-os en el diálogo con sus hijos? Porque no los está bendiciendo. Los está describiendo. A punto de morir, les está acentuando que su lugar no está en Egipto. Su lugar es en la tierra de Israel. Y llegarán allí con todos sus variados talentos. Para construir una nación. Una nación necesita líderes, marinos mercantes, agricultura fuertemente trabajada, justicia. Yaakov, de hecho, les está declarando a sus hijos como se verá el estado del pueblo de Israel en la tierra de Israel. Todos sus talentos estarán incluidos porque todos sus talentos serán necesarios. Y todos ustedes son diferentes y esenciales.
5ª. Aliya (49:20-26) La alocución de Yaakov a cada hijo continúa. Gad, el legionario. Asher, pan y delicias. Naftali, un mensajero veloz. Yosef sufrió adversidades, pero con la ayuda de D-os, prevaleció y fue enormemente bendecido.
Con la descripción de Benjamín en la próxima aliya, las descripciones están completas. La nación judía será construida en la tierra de Israel como resultado de todos ustedes. Nadie está afuera, están todos adentro. Será una nación de agricultura, militar, liderazgo, generosidad, justicia, comercio y mercado. Será una nación atractiva, diversa y exitosa.
Yaakov empuja duramente, pelea, y persevera en su mensaje: aquí en Egipto estamos solo temporalmente. La tierra de Israel es en donde estaremos.
6ª. Aliya (49:27-50:20) El fin de Yaakov se acerca. Les indica a sus hijos que lo entierren en la Meharat Hamajpelá, describiendo en detalle la compra de Abraham y el entierro allí de todos los avots (padres) e imaot (madres). Yaakov muere. Yosef obtiene el permiso de Paro para enterrar a Yaakov en Israel. Una gran procesión acompaña su sepelio. A su regreso a Egipto, los hermanos le dicen a Yosef, que Yaakov les ordenó decirle a Yosef que soporte el pecado que ellos le han hecho. Yosef llora al escuchar esto.
El séquito del funeral de Yaakov está lleno de honores y respeto por él. El pueblo judío ha ganado gran fama. Al mismo tiempo, el final del libro Bereshit, encuentra al pueblo judío establecido en Egipto, sin que se vea el final de esta situación.
7ª. Aliya (50:21-26) Yosef piensa que D-os los trajo a Egipto para poder sobrevivir. Yosef ve a sus bisnietos en Egipto. Yosef les hace prometer a los hermanos que traerán sus huesos a Israel cuando sean liberados.
Yosef es ambos: generoso y piadoso: ustedes mis hermanos no me han vendido aquí. Mas bien, era el plan de D-os para salvar a nuestra gente, poniéndome en la posición de salvarlos a todos. Esto es generoso hacia sus hermanos y piadoso en ver la mano de D-os salvando a Su gente.
El único problema es que está equivocado.
No se puede culpar a Yosef. El es correcto en lo que ve. Pero el no ve lo que nosotros vemos. El ve el cuadro pequeño. Nosotros tenemos la ventaja de ver el cuadro grande. Sabemos lo que sucede a continuación. Muchos años en Egipto, crecimiento masivo, Paro, esclavitud, sufrimiento, y finalmente la redención. Por supuesto el descenso del pueblo judío a Egipto era el plan de D-os. Pero era el gran plan, el plan dramático que termina con el éxodo de Egipto.
Yosef ha sido, inconscientemente, la causa del descenso de la nación judía a Egipto. Pensó que era el plan de D-os para salvar a la familia. Pero en realidad, el plan de D-os es instalar a todo el pueblo judío en Egipto. Para que crezca como una nación. Y luego liberar a todo el pueblo judío de una vez, de un lugar. Yosef no sabía lo que vendría. Pero nosotros si.
Sobre el Autor:
El Rav Reuven Tradburks es el director de Majón Milton, el curso preparatorio en inglés para conversión, una asociación del Concilio Rabínico de América (RCA) y Shavei Israel. Además, es el director del RCA-Región Israel. Previamente a su aliya, el Rav Tradburks, sirvió 10 años como el Director de la Corte de Conversión del Vaad Harabonim de Toronto y así mismo como rabino de congregación en Toronto y en los Estados Unidos.







