Shavei Israel abre un nuevo centro en Kaifeng, China

Ahora, gracias a Shavei Israel, “Calle de Estudio de Torá” tiene el potencial para retornar, si solo de forma modesta, a parte de su gloria anterior. El mes pasado, Shavei Israel abrió un nuevo centro para los judíos de Kaifeng en un pequeño pero muy bien amueblado departamento de dos pisos, con un bonito jardín que se caracteriza por un árbol de pomelo, adyacente a la calle con el famoso nombre judío. El nuevo centro Shavei incluye un cuarto grande para plegarias y clases, un cuarto para que las visitas puedan quedarse cuando vienen a visitar a la comunidad, una cocina y un comedor, y un cuarto separado para estudio online via Skype.
El centro es dedicado a la memoria del Sr. Harry Rosenthal, abuelastro del director de Shavei Israel, Michael Freund. Rosenthal era un líder americano sionista y un hombre de negocios que viajaba a la China frecuentemente y generó el interés de Freund en dicho país desde una edad temprana.
El nuevo centro de Shavei Israel en Kaifeng es notable por otra razón: rectifica un cisma que afectó a la comunidad durante los últimos años cuando dos colegios judíos operaban a la vez para la pequeña comunidad de 150 personas y competían por alumnos. Ahora hay un solo colegio y todos se encuentran en la junta.
Eran Barzilay es el coordinador de Shavei Israel para la Comunidad judía de Kaifeng. Un Israelí que habla chino y pasó un año en Kaifeng como parte de sus estudios en el departamento de Estudios del Este de Asia en la Universidad Hebrea en el 2010. Eran, describe algunas de las actividades que tuvieron lugar en el centro desde su establecimiento:
La Comunidad se reúne todos los viernes por la noche para las plegarias de Shabat seguido por una comida grupal. Los domingos, hay clases de Skype, actualmente en Pirkei Avot con Ari Schaffer, quien visitó Kaifeng como invitado de Shavei Israel y enseña al grupo desde los EEUU.
El centro estuvo muy activo durante el período de sucot; debido a que los calendarios judío y chino coinciden y la festividad china de mediados de otoño sale junto con sucot. “Todos están de vacaciones, regresan a Kaifeng, a celebrar y sentarse juntos en la sucá”, explica Barzilay.
Barzilay estuvo en Kaifeng para Sucot y llevó a su jevruta israelí (su compañero de estudio) de su yeshivá. La jevruta de Barzilay fue atacado con preguntas sobre la ley judía, por la comunidad de Kaifeng (afortunadamente Barzilay se encontraba allí para traducir). Su jevruta, cuenta Barzilay, estaba “fascinado” por el hecho de que la comunidad judía de China aún existe.
Existir, existe, pero en su momento era mucho más grande, contaba con cerca de 5000 personas en su mejor época, durante la edad media. Los judíos llegaron originalmente a Kaifeng como mercaderes de Persia o Iraq, comerciando por la ruta de la seda. Más información sobre la comunidad y su historia, podrá encontrar en nuestro sitio.
Barzilay, desde su puesto para Shavei Israel, divide su atención entre las necesidades de la comunidad de Kaifeng y los judíos chinos que ya han venido a Israel. Esto incluye a los siete jóvenes s que recientemente han finalizado su proceso de conversión en Israel. Ahora, estos siete hombres regresarán a China para sus primeras vacaciones desde que comenzaron su proceso formal al judaísmo con la ayuda de Shavei Israel hace más de tres años atrás.
Llegar a China no es tan fácil como parece, debido a que China no acepta la doble ciudadanía, por lo que cada uno debió aplicar a una visa de turista estándar. Para China, ahora son 100% ciudadanos israelíes. La mayoría planea quedarse un mes; uno de ellos espera quedarse 6 meses para estudiar para chef y abrir un auténtico restaurante de comida China en Israel. La mayoría de ellos servirá algún tiempo en el ejército cuando regresen, “esperan con entusiasmo esto”, dice Barzilay. “Lo ven como una forma de convertirse en más israelíes, y por supuesto, de mejorar su hebreo”.
La Comunidad judía de Kaifeng no es particularmente rica en la actualidad. “Kaifeng en general es una ciudad pobre”, explica Barzilay. La mayoría de los judíos aquí tienen pequeñas tiendas de textil. Algunos trabajan en el gobierno y uno de ellos trabaja en un banco.
Tampoco es fácil practicar judaísmo en público. La universidad local de Kaifeng ofrece una especialización en judaísmo pero, explica Barzilay, “Los estudiantes de dicha especialización no tienen permitido encontrarse con los judíos de Kaifeng. De hecho, es incluso ilegal para ellos decir que son judíos. Hay 56 minorías en China, pero el judaísmo no es una de ellas”.
Barzilay dice que su experiencia con la Comunidad en Kaifeng lo ha convertido en más observante, a nivel religioso. Cuenta la historia de un miembro de la comunidad que comenzó a comer kosher. “Este hombre iba a reuniones y servían todo tipo de carnes, incluidas cerdo e incluso perros. Comen muchos perros en Kaifeng pero él decía que no podía, que es judío”. Cuando oí cuanto esfuerzo hacía por comer kosher en China, sentí que yo también quería ser así”.
Pareciera que el centro “Calle de Estudio de Torá” está realmente retornando a su nombre.