Parashá Itró
Por Rav Reuven Tradburks
Itró se une a Moisés. Le aconseja a Moisés como delegar a los jueces. En el Monte Sinaí D-os le ofrece al pueblo judío ser un pueblo elegido. En Sinaí se dan los Diez Mandamientos. En respuesta, la gente tiembla.
1ª. Aliya (18:1-12) Yitro, el suegro de Moisés, emocionado por el éxodo de Egipto, viaja para encontrarse con Moisés, trayendo a Tzipora y a sus dos hijos. Moisés los recibe y les cuenta lo sucedido. Yitro bendice a D-os, afirmando que ahora sabe que D-os es grande y le ofrece sacrificios.
Rashi declara que esta historia de Yitro sucede después de la entrega de la Tora, queriendo decir que la Tora la sacó de su cronología y la insertó aquí. Supuestamente por una buena razón. ¿Por qué ubicar esta historia aquí?
Se pudiera contestar esta pregunta por lo que viene luego o por lo que acaba de pasar. La última fase de la parashá de la semana pasada es la guerra con Amalek. Unido a Amalek está Yitro. Encontramos a diferentes tipos de no-judíos en la historia: Amalek e Yitro. Amalek busca dañarnos. Yitro busca a nuestro D-os. Amalek ve nuestras debilidades. Yitro ve nuestra grandeza.
2ª. Aliya (18:13-23) Yitro observa que la gente espera todo el día para la adjudicación de Moisés. Yitro disputa esto. Moisés le responde: la gente viene buscando a D-os, buscando adjudicación, y yo les enseño las leyes de D-os. Yitro lo critica a Moisés. Y sugiere: tu indaga a D-os en nombre del pueblo. Enséñales las leyes de D-os. Pero, además elige a Jueces que puedan adjudicar en tu lugar. Jueces que son independientes, temerosos de D-os, defensores de la verdad, que aborrecen ganancias inapropiadas.
Yitro le da un buen consejo a Moisés: delega autoridad a los Jueces. A pesar de que propone delegar autoridad, no sugiere delegar la autoridad de Moisés en otras actuaciones. Porque en esas, Moisés es simplemente irremplazable.
Moisés le dice a Yitro que tiene tres funciones: ayudar a los que buscan a D-os, juzgar altercados, y enseñar los mandamientos de D-os. Yitro le dice que otros pueden resolver disputas. Pero en lo que se refiere a las investigaciones de D-os y a la enseñanza de los mandamientos de D-os, nadie tiene la posibilidad de hacerlo. En lo referente a comunicaciones de D-os, eres único, irremplazable, sin igual, único en tu clase.
Este intercambio presenta un principio fundamental de la Tora: que D-os le habla a Moisés de una manera en que no le habla ni le hablará jamás a nadie en el futuro. Cuando Moisés dice que la gente llega a el buscando a D-os, lo que significa es: yo tengo acceso a D-os. El me habla. (Hablarle a D-os no es un truco, el truco es cuando El contesta). Igualmente, cuando Moisés dice que el enseña la ley de D-os, significa que D-os le comunica esas leyes solo a el.
Este pudiera ser el propósito mas importante de la historia de Yitro. Porque en la historia subsiguiente de la entrega de la Tora, es central el mismo tema que muestra la individualidad de Moisés como el único a quien D-os le habla.
3ª. Aliya (18:24-27) Moisés presta atención. Elige jueces y sólo los casos mas complicados le son presentados. Moisés envía a Yitro de regreso a su casa.
Solo un líder honesto acepta sugerencias para mejorar. Moisés demuestra su honestidad y humildad; si la sugerencia es buena, acéptala. De la misma manera que Yitro aceptó las noticias del éxodo y afirmó que D-os es Uno, de la misma manera Moisés admitió que podía mejorar su sistema. Dos hombres honestos y humildes.
4ª. Aliya (19:1-6) La gente acampó en el desierto de Sinaí frente a la montaña. Moisés escaló la montaña. D-os le dijo: dile a la gente. Si Me escucharán, mantendrán Mi convenio, serán un reinado de Cohanim (sacerdotes) y una nación sagrada. Dile esto al pueblo judío.
Esta aliya corta está repleta de significado: es la invitación a un encuentro íntimo. Hasta este punto toda la Tora se trata de D-os llegando al hombre. Y aquí está la cúspide de este alcance. Similar a un abrazo Divino. D-os creó al mundo; un acto de deseo por un mundo. El creó al hombre. El se allegó a Abraham, prometiéndole sin haberlo solicitado, la tierra de Israel. Pero mantuvo Su distancia. Hasta Egipto, cuando se acercó nuevamente para sacar al pueblo judío de la esclavitud. Ahora le dice a Moisés que El está acercando al pueblo judío como a Su mas cercano, Cohanim, aquellos que están en Su santuario interior.
5ª. Aliya (19:7-19) Moisés le presenta a la gente las palabras de D-os. Ellos contestan: haremos todo lo que D-os dice. D-os dice: llegaré en una nube y la gente sabrá que te hablo. Prepáralos por tres días porque en el tercer día, descenderé a la vista de toda la gente. Nadie tocará la montaña. Moisés preparó a la gente. El tercer día había rayos y truenos, una nube densa y el poderoso sonido del shofar (cuerno de carnero). La gente en el campamento tenía miedo. Moisés los trajo hacia la montaña. Todo estaba rodeado de humo porque D-os descendió en fuego. La montaña se sacudió. El shofar aumentó su poder. Moisés habló; la voz de D-os surgió.
La revelación en Sinaí es la cima del alcance de D-os al hombre. El promete, El nos libera, y ahora El habla, se comunica.
Y aunque este es un momento cumbre en la historia del hombre, no está exactamente claro que es lo que la gente escuchó. La narrativa, sin los midrashim, parece relatar que la gente escuchará a D-os hablándole a Moisés. Después de todo la comunicación Divina al hombre es abrumadora, inconsistente con nuestro ser limitado. La gente tiene miedo; Moisés debe persuadirlos. Mas adelante, en la séptima aliya, la gente le dice a Moisés que no resisten escuchar la voz de D-os o morirán.
Es aquí donde realmente vemos que Moisés no tiene igual: el único que puede escuchar la voz de D-os y vivir. Mas adelante la Tora lo describirá así; nadie podría tolerar “panim el panim” (cara a cara), comunicación directa de D-os. Lo particular de Moisés no es como líder, legislador, Rey, guerrero o como un orador que motiva. Lo particular es que escucha las palabras de D-os, Sus ordenes, Sus mandamientos, y es capaz de resistir eso y sobrevivir.
El propósito de la revelación en Sinaí es dejar que la gente esté expuesta de cerca a la experiencia de la comunicación de D-os a Moisés. Esta experiencia va a fortalecer la idea de que D-os le habla a Moisés para que luego acepten las enseñanzas de Moisés como la palabra de D-os. Y los abrumará y los acercará a creer en D-os.
6ª. Aliya (19:20-20:14) D-os baja a la montaña y llama a Moisés para que suba. Le advierte otra vez que la gente no puede tocar la montaña o morirá. Los Diez Mandamientos: Yo soy D-os, no ídolos ante mi, no usen el nombre de D-os en vano, Shabat, honrar a los padres, no cometer homicidio, adulterio, robo, falso testimonio, codicia.
El Midrash señala que los primeros dos mandamientos son en primera persona, D-os hablándole directamente a la gente: Yo soy D-os. Y el resto en tercera persona, al parecer Moisés hablando de D-os en Su nombre: No tomen Su nombre en vano. Esto es lo contrario a lo que dije antes, que la gente no escuchó el contenido de lo que dijo D-os; solo Lo escuchó hablándole a Moisés. El Midrash concuerda esto diciendo que después de escuchar los primeros dos mandamientos directamente de D-os, la gente murió en el lugar debido a la abrumadora experiencia de la revelación. Luego revivieron. Desde ese momento Moisés hablo en nombre de D-os ya que la gente no pudo soportar el poder de la experiencia directa de D-os.
7ª. Aliya (20:15-23) La gente huyó de ver los rayos y truenos, escuchar el shofar y el humo de la montaña. Le dijeron a Moisés: deja que D-os te hable a ti, pero no a nosotros, porque no queremos morir. Moisés les aseguró que D-os vino para que le teman. D-os decretó: ustedes han visto que Yo les hablé del cielo. Por lo tanto, no tengan otros dioses, mas bien hagan un altar de tierra.
Dos símbolos persisten de la experiencia de Sinaí, el shofar y la nube. El shofar es nuestra manera de recordar Su Presencia, la nube es Su manera de indicar Su Presencia. De ahora en adelante, cuando la nube flota sobre el Ohel Moed, indica que la Presencia de D-os está aquí, hablándole a Moisés. Tal como la nube y el humo en el Monte Sinaí.
Y el shofar es nuestra manera de recordar Su Presencia en el Monte Sinaí. En Rosh Hashana, cuando debemos sentirnos particularmente cerca de D-os, recordamos el shofar de Sinaí. La redención definitiva también es anunciada por el Shofar Gadol. El shofar perdura como un símbolo de la íntima Presencia de D-os, tal como sucedió en el Monte Sinaí.
Sobre el Autor:
El Rav Reuven Tradburks es el director de Majón Milton, el curso preparatorio en ingles para conversión, una asociación del Concilio Rabínico de América (RCA) y Shavei Israel. Además, es el director del RCA-Región Israel. Previamente a su aliya, el Rav Tradburks, sirvió 10 años como el Director de la Corte de Conversión del Vaad Harabonim de Toronto y así mismo como rabino de congregación en Toronto y en los Estados Unidos.