La madre de Kinga, tiene la inusual costumbre de saludar diciendo Guit Shabbos (Shabbat Shalom en Yiddish) todos los viernes al anochecer, pero ella no tiene idea de lo que esta frase significa. "Mi madre simplemente repite esta frase porque le gusta la forma como suena," dice Kinga, recordando su infancia en Polonia. No fue hasta que Kinga llegó a la universidad que unió las piezas y descubrió la verdad acerca de su herencia judía.
La Familia de Olga, le contó a ella y a sus hermanos, en una visita al campo de concentración en Auschwitz cuando ella solo tenía 5 años: "Simplemente es algo que los polacos hacen", le dijeron en ese momento, siete años después, ella leyó que era judía y la visita muy pronto tomo un significado completamente diferente.
Cartherine, no tenía antecedentes judíos pero ella trabajaba como guía turística para los grupos de visitantes que llegan a Polonia desde Israel y Sudáfrica durante los últimos 10 años. Participa regularmente en una peregrinación "Marcha por la Vida" a Auschwitz y está estudiando actualmente para hacer conversión al judaísmo.
Tres historias muy diferentes con un tema común: Kinga, Olga y Cartherine vinieron a Israel recientemente, en una gira patrocinada por Shavei-Israel y en un programa de estudio para promover el conocimiento del judaísmo y reforzar su conexión con un pueblo que posee mas de 3000 años.