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Toni Piña con su cuchillo de faenado ritual el cual pasó de generación en generación de forma secreta[/caption]
Antonio Piña, 59 años, vive en el pueblo de Sóller en la Isla de Mallorca, España.
Piña enseña cocina en un colegio técnico local y es conocido en todo Mallorca como experto en la cocina típica de la isla. Ha escrito libros sobre el tema y dado clases.
Piña está casado con tres niños – Jordi, que trabaja como auditor; Samuel, que trabaja en el Ministerio Español del Medioambiente; y Salvador, quien construye prótesis dentales. Su camino hacia sus raíces judías comenzó a los ocho años…
¿Cuál fue su relación con el judaísmo en la infancia?
Cuando tenía ocho años, mis compañeros de clase comenzaron a insultarme cantando una canción derogatoria que era en ese entonces popular en la sociedad mallorquina: Xueta xuetó camer tortes i cul rodó [Chuetas, chuetas, piernas torcidas y cola redonda]. Cuando le conté a mi padre, me dijo – “no te preocupes, es solo envidia”. Más tarde, mi padre me contó que somos descendientes de los chuetas [descendientes de judíos mallorquines que fueron obligados a convertirse al catolicismo en el siglo XIV y XV].