Historias Personales

1381962_10151742744891630_972878118_nLa historia de Karol debería inspirar en nosotros una gran confianza sobre la eternidad del pueblo de Israel. Lentamente y de forma un poco dudosa, Karol comenzó a recitar la bendición de antes de la lectura de la Torá. Era posible detectar en él, un poco de nerviosismo en su voz mientras que pronunciaba las palabras en hebreo, totalmente consciente de la solemnidad de la ocasión. Con sus padres y hermanos mirándolo con evidente orgullo, y la comunidad llenándolo de cariño y alegría, Karol atravesó este sublime rito en el cual se convirtió en adulto, al igual que el resto de los jóvenes judíos alrededor del mundo. Excepto, que este no fue un Bar Mitzvá común.
[caption id="attachment_9283" align="alignleft" width="300"] Mordejai Baite y su familia[/caption] Mi nombre es Otkhokai Mordejai Baite, de 67 años. Nací en una familia de sacerdotes de Bnei Menashé. Mi padre era el sacerdote y el líder de nuestro pueblo y era responsable de todos los rituales y las costumbres que concernían a nuestra comunidad. Ahora, sigo sus pasos como director de nuestra comunidad, Moreshet Menashé, aquí, en la tierra de Moré en el límite entre India y Burma. Mi esposa, Batsheva de 61 años, es una empresaria en el área de la exportación privada y la importación de productos entre los dos países. Fui bendecido con seis hijos y dos hijas. Mi hijo Yonathan realizó aliá en el 2007 y luego de finalizar un curso de programación CNC, está desarrollando su carrera profesional en el campo de la tecnología aeronáutica. Reside en Maalot con su esposa Joicy.

INDIA – “Desde muy pequeño sé que mi familia es de Bnei Menashé y que somos diferentes a nuestros vecinos, pero no sabía exactamente en qué”, dice Harel Kingbol. “Cuando tenía nueve años, mi padre me llevó al hospital y me hicieron la circuncisión. e...

A José Manuel Camarero le ha fascinado el judaísmo desde su adolescencia y hace diez años atrás comenzó a explorar activamente sus raíces judías. Hoy en día, a los 65 años, es profesor de secundario retirado, vive en Granada, España y crea hermosas obras de arte judaico. Aquí comparte su historia con nosotros. ¿Qué sabía del judaísmo y de los judíos durante su infancia y adolescencia? Desde mi adolescencia que creo que el pueblo judío es el pueblo elegido para transmitir la palabra del Creador y que Di”s le dio la Biblia al pueblo de Israel. Mis padres nunca me transmitieron ninguna información sobre mis raíces judías.
Miriam Pena fue criada como católica devota en Cartagena, Colombia, la joven vivaz de 30 años tenía un simple sueño – visitar el Medio Oriente y ver el desierto. Israel parecía un buen comienzo. Sin embargo, cuando sus planes comenzaron a tomar forma, Miriam se dio cuenta que lo que realmente quería, era unirse al pueblo judío. “Al principio no lo podía creer”, dice Miriam. “Es algo que simplemente sentí en mi corazón, como si lo hubiese estado esperando durante muchos años”. Llegar a esta conclusión, no fue simple. Cuando tenía cinco años, su madre abandonó a Miriam y a su hermana, dejándolas en la entrada del colegio al que asistían. La directora las cogió y las crió como si fueran sus propias hijas.
Isabel Fuentes vive entre dos mundos. Por un lado, sabe intuitivamente que su familia tiene raíces judías, sin embargo, no ha podido probarlo en forma concreta aún. La periodista de 35 años, residente en Granada, se ha embarcado en un viaje espiritual para descubrir su pasado, con la esperanza de que algún día pueda volver a unirse al pueblo judío. ¿Qué te ha llevado a investigar tus raíces judías? Cuando era pequeña, no sabía nada sobre judaísmo. No había conciencia de esto en mi familia – quizás mis abuelos si la tenían, pero lamentablemente ya no están en vida.

Haim Fernandes, 68, vive en el sur de España en la ciudad Dos Harmanas. Es jubilado, casado y tiene 3 hijos adultos que viven cerca, en Sevilla. Aquí nos cuenta su historia como Ben Anús. ¿Cómo fue su niñez? Aún había mucha influencia de la inquisición cuando...

[caption id="attachment_7650" align="alignleft" width="238"]toni pina chuetas palma shavei israel Toni Piña con su cuchillo de faenado ritual el cual pasó de generación en generación de forma secreta[/caption] Antonio Piña, 59 años, vive en el pueblo de Sóller en la Isla de Mallorca, España. Piña enseña cocina en un colegio técnico local y es conocido en todo Mallorca como experto en la cocina típica de la isla. Ha escrito libros sobre el tema y dado clases. Piña está casado con tres niños – Jordi, que trabaja como auditor; Samuel, que trabaja en el Ministerio Español del Medioambiente; y Salvador, quien construye prótesis dentales. Su camino hacia sus raíces judías comenzó a los ocho años… ¿Cuál fue su relación con el judaísmo en la infancia? Cuando tenía ocho años, mis compañeros de clase comenzaron a insultarme cantando una canción derogatoria que era en ese entonces popular en la sociedad mallorquina: Xueta xuetó camer tortes i cul rodó [Chuetas, chuetas, piernas torcidas y cola redonda]. Cuando le conté a mi padre, me dijo – “no te preocupes, es solo envidia”. Más tarde, mi padre me contó que somos descendientes de los chuetas [descendientes de judíos mallorquines que fueron obligados a convertirse al catolicismo en el siglo XIV y XV].
En el sur de Italia, se encuentra una antigua sinagoga con un pasado un tanto inusual, y en estos momentos está en peligro de caer en el silencio dado que su único miembro ha fallecido. Abraham Zecchillo, era un orgulloso descendiente de los Bnei Anusim de Italia. El mismo, residía en la hermosa ciudad portuaria de Terni, a lo largo de la costa adriática donde, como le gustaba comentar, habían vivido sus ancestros “desde siempre, durante miles de años”.