A principios de este año, en un día luminoso y soleado, en la ciudad de Jerusalén, un niño y su familia celebraron un entusiasta - aunque algo tardía - victoria sobre la Inquisición española y sus secuaces.
Mientras su madre y su abuela observaban, Baruj Israel de 13 años de edad se puso Tefilín por primera vez en el Muro Occidental antes de su Bar Mitzvá, envolviendo cuidadosamente las tiras de cuero alrededor de su brazo justo como los judíos han hecho por generaciones anteriores a recitar oraciones de semana día de mañana.
Sólo que no se trataba de un rito ordinario de paso para Israel y sus parientes: Fue la primera vez en más de500 años que alguien en su familia fue capaz de celebrar la entrada de un hombre judío a la edad adulta y la aceptación del yugo de los mandamientos.
Nacido en la ciudad de Elda en la provincia de Alicante, en el sureste de España, Israel y su familia son Bnei Anusim (a quien los historiadores se refieren con el término despectivo “marranos”).
Sus antepasados judíos fueron obligados a convertirse al catolicismo durante los siglos XIV o XV, sólo para ser perseguidos por los fanáticos de la Inquisición, quienes trataron de acabar con cualquier actividad cripto-judía clandestina.
[caption id="attachment_16440" align="alignleft" width="168"] Baruj Israel se pone tefilín por primera vez en el Kotel[/caption]
Cuando la familia le preguntaba a Baruj Israel qué quería ser cuando creciera, él no respondía como los otros niños, especificando una profesión. Baruj no aspiraba a ser doctor o abogado. “Cuando crezca, quiero ser judío”, decía categóricamente.
El sueño de Baruj se ha cumplido. Nacido en Elda, en el sudeste de España, Baruj y su familia son Bnei Anusim – descendientes de judíos que fueron forzados a convertirse al cristianismo hace 500 años atrás – y que actualmente han retornado al judaísmo... y a Israel. La familia – Baruj, su madre y su abuela – se mudó a Israel en el 2012 y Sara, la madre de Baruj, relató la historia del sueño de su hijo en el Bar Mitzvá del joven, el cual tuvo lugar hace unos meses cerca de Jerusalem.
Posiblemente, la familia nunca hubiese encontrada el camino a Israel si no hubiese sido por la ayuda de Shavei Israel. Sara explica que su madre pasó años investigando “la verdad sobre la existencia de Dio-s. Probó el vegetarianismo, naturopatía, yoga e incluso diferentes religiones”. Pero solo cuando conocieron al emisario de Shavei Israel, el Rabino Nissan Ben Avraham “descubrimos nuestra verdadera identidad – que esta búsqueda espiritual” era una expresión de raíces judías ocultas.
De repente, tradiciones familiares misteriosas comenzaron a tener sentido. Por ejemplo, ambas abuelas tenían una doble cocina en sus casas, “una que siempre estaba limpia y una que no era utilizada”, posiblemente conectado con las leyes de Kashrut que requieren la separación de carne y leche. Otra pista que encontró, era un reminiscencia de la forma en que los cubiertos son preparados para Pesaj, su abuelo limpiaba cada tanto todos los ollas y fuentes de la cocina en una forma poco usual – removiendo todos los tornillos de las manijas y sumergiéndolas en una olla con agua hirviendo. “Me acuerdo que le decía, abuelo, estas ollas son tan baratas, ¿por qué no comprar nuevas?, evoca Sara.
La familia nunca fue a la iglesia – otra extraña costumbre en un pequeño pueblo predominantemente católico español – y encendían velas en memoria de los familiares fallecidos. Incluso, Sara descubrió que el apellido de la familia, Pardo, es un apellido judío tradicional.
[caption id="attachment_14367" align="alignleft" width="300"] Yaakov y Yehudit Misao en Kfar Hasidim[/caption]
El abuelo de Yaakov Misao puede haber sido el primero Bnei Menashe a poner los pies en la Tierra Santa en casi 2.700 años. Pero, en esa ocasión potencialmente histórica, no estaba plenamente consciente de...
La madre de Kinga, tiene la inusual costumbre de saludar diciendo Guit Shabbos (Shabbat Shalom en Yiddish) todos los viernes al anochecer, pero ella no tiene idea de lo que esta frase significa. "Mi madre simplemente repite esta frase porque le gusta la forma como suena," dice Kinga, recordando su infancia en Polonia. No fue hasta que Kinga llegó a la universidad que unió las piezas y descubrió la verdad acerca de su herencia judía.
La Familia de Olga, le contó a ella y a sus hermanos, en una visita al campo de concentración en Auschwitz cuando ella solo tenía 5 años: "Simplemente es algo que los polacos hacen", le dijeron en ese momento, siete años después, ella leyó que era judía y la visita muy pronto tomo un significado completamente diferente.
Cartherine, no tenía antecedentes judíos pero ella trabajaba como guía turística para los grupos de visitantes que llegan a Polonia desde Israel y Sudáfrica durante los últimos 10 años. Participa regularmente en una peregrinación "Marcha por la Vida" a Auschwitz y está estudiando actualmente para hacer conversión al judaísmo.
Tres historias muy diferentes con un tema común: Kinga, Olga y Cartherine vinieron a Israel recientemente, en una gira patrocinada por Shavei-Israel y en un programa de estudio para promover el conocimiento del judaísmo y reforzar su conexión con un pueblo que posee mas de 3000 años.
[caption id="attachment_13919" align="alignleft" width="214"] Carlo[/caption]
“¡No, no, no nos llame líderes!”, protesta Carlo, uno de los cuatro visitantes, mientras que el Rab Punturello traduce pacientemente.
“Son muy modestos”, señala el rabino rápidamente. “Pero es verdad: son bastante líderes. Hacen mucho trabajo ayudando a organizar distintos tipos de seminarios y eventos en Italia”. Carlo, por ejemplo, organizó actividades para Jánuca en su casa en la región de Catania, incluyendo el encendido de una janukiá en una plaza pública, evento que organiza desde el 2008.
Los cuatro visitantes Bnei Anusim provienen de distintas áreas alrededor de Italia y Sicilia. Carlo es de Catania, Leah de Siracusa y Marco y Salvo de Palermo.
”La idea del viaje fue ayudarlos a construir identidades judías para estos jóvenes que retornarán a Sicilia y fortalecerán la comunidad judía local”, explica el Rabino Punturello. El itinerario incluye una gran combinación de estudio y turismo.
Todos los viernes por la tarde, un extraordinario éxodo de la era moderna, tiene lugar en San Salvador. Entre 50-60 personas hacen su camino en autobús o carro (pero nunca a pie – ¡es muy peligroso!) a la sinagoga Beit Israel en la capital de El Salvador. Cargan con ellos un surtido de aperitivos, comidas y postres, junto con mudas de ropa para el fin de semana.
Una vez allí, ponen la comida en la plata caliente, la cual se encuentra conectada a relojes especiales y expanden colchones para prepararse para la dormida semanal en la única sinagoga que tiene la comunidad en San Salvador. Comen juntos, rezan juntos y han construido una remarcablemente cohesiva comunidad en solo unos años. Agreguen a eso, la primer mikve kosher del país, la cual se inauguró en jánuca dentro del complejo de Beit Israel (vea las fotos de abajo).
Una historia cada vez más común entre los judíos de Polonia: un abuelo, yaciente en su lecho de muerte, revela a uno de sus nietos el sorprendente secreto – que él, y por lo tanto su familia, son judíos. El fenómeno ha ocurrido tan frecuentemente que algunos observadores se han referido a él como la aparición de los judíos “escondidos” de Polonia.
Basia Wieczorek es una de esas personas, si bien explica que los judíos polacos se refieren a sí mismo como parte de la “primera”, “segunda” o “tercera” generación desde el holocausto. Dónde te encuentras en el espectro puede causar un gran impacto en la identidad judía.
Wieczorek acaba de terminar de escribir la tesis de su Master en Educación a través de los Medios de Comunicación en la Universidad de Varsovia, sobre el tema “Identidad Judía en la Tercera Generación”. Se graduará en unas semanas e inmediatamente después realizará aliá, donde vivirá en el centro de absorción de Jerusalem.
Nuestro nuevo emisario en Cracovia, el Rabino Avi Baumol, ya está recolectando frutos de su nuevo pero arduo trabajo.
Tres jóvenes con mucha energía, dos de las cuales cuentan con raíces judías, expresaron su fervor deseo de conocer israel y aprender Torá en la Tierra Santa y Shavei Israel accedió a su pedido y les organizó un viaje de dos semanas con base en Efrat, en las afueras de Jerusalem, lugar donde vive el Rabino Baumol.
[caption id="attachment_13026" align="alignleft" width="150"] Kinga[/caption]
Kinga Zmysłowska, nació en Gdansk en 1987 y es estudiante de arte en Cracovia. Kinga, como muchos jóvenes polacos, nació en el seno de una familia católica, para luego descubrir que su abuela así como su madre, mantenían tradiciones judías. Con el deseo de conocer más sobre la religión de sus ancestros, se acercó al JCC, en centro judío de Cracovia, donde conoció al Rabino Baumol y se enroló en sus clases y actividades.
Sentado entre un mar de libros hebreos, la semana pasada, en una corte rabínica cerca de Jerusalem, Toni Piña de Palma de Mallorca, España, desafió a la historia y a la lógica y logró lo imposible.
Hace más de 500 años atrás, sus ancestros judíos fueron forzados a convertirse al catolicismo. Por lógica, su identidad judía debería hacer desaparecido hace mucho tiempo atrás, a lo largo de los siglos, por desgaste, antisemitismo o una combinación de ambos. Sin embargo, se mantuvieron, esperando al día de la redención.
El jueves pasado, finalmente llegó. Luego de una emotiva conversación con los jueces del tribunal rabínico, Piña declaró la victoria sobre la inquisición y todos aquellos que atormentaron a sus antepasados a lo largo de las generaciones.
En medio de un arrebato de lágrimas y orgullo, Piña reclamó felizmente sus raíces y retornó formalmente al pueblo judío, declarando sin vergüenza alguna “deseo vivir mi vida como judío, con todo mi cuerpo y todo mi corazón, por el resto de mis días sobre la tierra”.
A él le gustan las hamburguesas y las shnitzel (milanesas de pollo en hebreo); y ella prefiere la comida picante. Él es un sabra (nacido en Israel) que creció en un pequeño Moshav cerca de Beit Shemesh, y ella pasó sus primeros 20 años en...