Every month Rabbi Nissan Ben-Avraham, Shavei Israel's envoy in Spain, travels around the country to visit different study groups. In the following pictures,...
A José Manuel Camarero le ha fascinado el judaísmo desde su adolescencia y hace diez años atrás comenzó a explorar activamente sus raíces judías. Hoy en día, a los 65 años, es profesor de secundario retirado, vive en Granada, España y crea hermosas obras de arte judaico. Aquí comparte su historia con nosotros.¿Qué sabía del judaísmo y de los judíos durante su infancia y adolescencia?
Desde mi adolescencia que creo que el pueblo judío es el pueblo elegido para transmitir la palabra del Creador y que Di”s le dio la Biblia al pueblo de Israel.
Mis padres nunca me transmitieron ninguna información sobre mis raíces judías.
En la entrada del legendario río amazonas, al norte de Brasil, se encuentra la fecunda ciudad de Belém. Colonizada a comienzos del siglo XVII por los portugueses, los primeros colonizadores del lugar incluían judíos que se escaparon de la inquisición y ocultaban su identidad, y cuyos descendientes son denominados hoy en día Bnei Anusim (o peyorativamente - Marranos).
Belém tiene una pequeña, pero próspera, población judía de 1500 personas, incluyendo anusim y judíos que llegaron en el siglo XIX de Marruecos. Pero si viaja 200 km hacia el sur, llegará a una pequeña y asolada comunidad de Anusim, en el pintoresco pueblo Campina Grande.
Allí, tuvo lugar en Febrero, un seminario de ocho días – el primer seminario que se organiza en la comunidad de Campina Grande – organizado por David Salgado de Shavei Israel. Treinta entusiastas anusim, participaron del seminario liderado por el Rabino Moisés Elmescany, Gran Rabino de Belém.
Belmonte es una Villa en el Interior de Portugal, de aproximadamente 3000 habitantes, tiene una vida tranquila, que las grandes ciudades ya olvidaron, y será imposible recuperar.
Nosotros aquí, nos conocemos todos, nos saludamos en la calle, en el café, en la farmacia, en el hospital, hasta nos preguntamos por nuestra salud cuando alguien estuvo enfermo, y sentimos un verdadero sentimiento de berajá para el otro, ¡que te recuperes pronto!.
La Comunidad judía es reducida, pareciera que somos como el 10% de la población, pero por otra parte somos el alma del pueblo… todos nos conocen, y todos saben y respetan al rabino… hasta cuando me desaparezco algunas semanas del pueblo, por visitar a mi familia en Israel, no solo la Comunidad extraña mi presencia, sino los "no judíos" preguntan a nuestra gente, “¿y cuándo regresa el Rabino? ¿cómo es que puede estar tanto tiempo fuera de Belmonte? ” jajajaja
PALMA DE MALLORCA — Siglos después de que sus antepasados fuesen obligados a convertirse al catolicismo, Antonio Pina seguía encontrando muestras de los orígenes judíos de su familia en la cocina de su abuela.
La mujer utilizaba platos separados para algunos alimentos y sustituía la grasa de cerdo por grasa de pollo, lo que intrigaba a Antonio Pina cuando era niño.