El 24 de diciembre, mientras que las líneas aéreas Uzbekistan Airways descendían en Tel Aviv, más de 50 pares de ojos miraban hacia afuera de las ventanas del avión, ansiosos de tomar un vistazo de su nueva casa.
Durante más de 27 siglos, sus ancestros vagaron por el exilio, soñando que algún día, a pesar de las probabilidades, podrían regresar. Y ahora, esta tan antigua ambición se ha convertido en realidad cuando 53 nuevos inmigrantes de la comunidad de Bnei Menashé del noreste de la India, arribaron en el aeropuerto de Ben Gurión.
¿Quién dijo que no vivimos en una época milagrosa? Los Bnei Menashé son descendientes de la tribu de Menashé, una de las diez tribus perdidas de Israel que fueron exiliadas por el imperio asirio en el año 722 a.e.c. A pesar de haber estado desconectados del pueblo judío por tantos siglos, los Bnei Menashé se mantuvieron dedicados a su herencia, obstinadamente aferrándose a la fe de sus antepasados. Observaron el Shabat y mantuvieron el kashrut, celebraron las festividades, practicaron los rituales de sacrificios e incluso discutieron un montón entre ellos, así como lo han hecho los judíos desde tiempos remotos.
Quizás más que cualquier otra festividad en el calendario judío, en Jánuka se festeja la determinación del pueblo judío de sobrevivir. Hace dos mil años atrás, un pequeño bando de luchadores, liderado por Iehuda Macabí, lucho contra los gobernadores helenistas de Israel, los cuales querían asimilar al pueblo judío al imperio griego.
La Victoria resultante, en muchos sentidos, presagia el renacimiento moderno del independiente Estado Judío. Más aún, esto da esperanza a los muchos individuos valientes de Las Tribus Perdidas y las comunidades de judíos escondidos, las cuales actualmente luchan a su manera por reclamar la identidad judía que les fue quitada.
En honor a la festividad, les pedimos a tres miembros de las comunidades judías con las que Shavei Israel trabaja, que compartan con nosotros su trayectoria judía y lo que Jánuka significa para ellos. Cada cual proviene de una parte diferente del mundo – Ytzjak Lhungdim es un Bnei Menashé de India, Jaume Floch i Mola es un Bnei Anusim de España y Filtzgova Tova bat Avraham es una judía subotnik de Rusia – pero todos están muy agradecidos por la posibilidad de poder celebrar abiertamente el milagro de jánuka esta año.
Jaume Floch i Mola de Barcelona, España (Bnei Anusim)
En mi adolescencia, nunca hubiese creído que mi perfil se adapta al de una persona religiosa o alguien que tenga una mínima conciencia de su relación con el Creador. Crecí en una familia católica, cuando tenía solo 10 años, concluí que ningún dogma tenía sentido. Realizando una rápida extrapolación, decidí que todas las religiones eran falsas. Luego seguí un camino racionalista “clásico”: en la secundaria, busqué respuesta sobre la verdadera naturaleza de la realidad en filosofía y ciencia, y en la universidad estudié física. Pero no encontré lo que buscaba.
Mientras que mi carrera específica avanzaba, me hice amigo de una pareja casada de Barcelona. Ambos estábamos relacionados con la liberación política de Cataluña, y compartíamos una profunda afinidad filosófica. Un día, me dijeron que se convirtieron al judaísmo. No lo comprendí. ¿Cómo era posible que una pareja tan educada e inteligente adoptara el judaísmo, una “religión”?
Esta contradicción aparente rompió mis años de prejuicio contra la religión y me llevó a mis primeras averiguaciones sobre el judaísmo. Mi enfoque, sin embargo, fue muy impulsivo y desorganizado y me llevó a una crisis muchos años después. Decidí que debía intentar más profundamente, por lo que comencé a asistir a clases en Jabad Barcelona. Luego expandí mi participación a shabatot completos y más tarde comencé a asistir a las clases del Rabino Nissán Ben Avraham (emisario de Shavei Israel en España).
[caption id="" align="alignleft" width="300"] Michael con los Bnei Menashé en Sderot: David Longdim, Eliezer Dongel, Ezra Touthang, Enosh Lhouvum, Bedan Kipgen, Shlomo Dongel, Gershon Toboy, and Yossi Longdim[/caption]
La semana pasada mientras que los misiles caían en Israel, el director de Shavei Israel, Michael Freund, viajó a la ciudad sureña Sderot – pequeña comunidad asediada que ha sido la víctima de una gran cantidad de los misiles que han sido disparados desde la franja de Gaza.
Su objetivo fue visitar a un grupo valiente de Bnei Menashé, inmigrantes de la India los cuales se establecieron allí en los últimos años, para darles apoyo moral durante este difícil momento que vive el Estado Judío. De los 1700 Bnei Menashé que viven actualmente en Israel, 82 están en Sderot, 16 familias y 5 solteros.
Michael nos mandó el siguiente reporte:
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Mientras manejaba hacia el lugar – un edificio en el centro de la ciudad – no pude evitar ver que las calles estaban sumamente tranquilas, incluso desérticas. Luego de estacionar mi carro, entendí el por qué: unos minutos antes, un misil disparado desde Gaza había aterrizado justo al otro lado de la calle. Una ambulancia y oficiales de seguridad se encontraban en la escena, examinando el área y calculando el daño.
A pesar de la tensa atmósfera en la que viven, los Bnei Menashé son un grupo fuerte y resistente, y estoy orgulloso de decir que han afrontado la ola de misiles con una impresionante combinación de fe y resolución.
Mientras que nos sentamos a discutir la situación, hubo dos fuertes explosiones, una después de la otra, seguido por el amenazante sonido del temblor de las ventanas, causado por la fuerza de la explosión.
El primer grupo de una tribu de la India, Burma que realiza aliá en cinco años; otros 7000 quedan en India y desean llegar a Israel.
El gobierno ha recientemente pasado una resolución mediante la cual se reanudará la inmigración de Bnei Menashé, un grupo tribal de India y Burma que desciende de la tribu de Bnei Menashé, una de las diez tribus perdidas de Israel.
Las raíces judías de Bnei Menashé fueron reconocidas en el 2005 por el Rabino Shlomo Amar, el cual decretó que de todas formas deben realizar conversión para ser reconocidos como judíos oficiales.
Su aliá ha sido desde ese entonces llevada a cabo bajo el ala de la organización Shavei Israel, la cual tiene por objetivo “ayudar a los descendientes del pueblo judío a reconectarse con el pueblo y el Estado de Israel” y facilitarles su aliá.
En el 2007, luego de que la organización trajo a 230 personas de la comunidad de Bnei Menashé a Israel, su aliá fue congelada por el gobierno de Olmert debido a que los miembros del gabinete, en particular el ministro del interior el congresista Meir Sheetrit, se opuso.
Tomó 75 años pero finalmente, a fines de julio del 2012, el acto de grave injusticia y antisemitismo fue corregido.
[caption id="attachment_9624" align="alignleft" width="143"] Artur de Barros Basto[/caption]
Tomó 75 años pero finalmente, a fines de julio del 2012, el acto de grave injusticia y antisemitismo, fue corregido.
Más de 50 años después de su muerte, en 1961, fue reivindicado en el ejército póstumamente el fundador de la Comunidad Judía de Oporto, Artur Carlos de Barros Basto. Esto sucedió, en una decisión unánime del Parlamento portugués.